5 alimentos de despensa que reduce el colesterol, según expertos

Modificar la alimentación diaria puede tener un impacto significativo en la lucha contra el colesterol alto. Especialistas en salud cardiovascular afirman que, con ingredientes básicos y accesibles, es posible obtener mejoras notables sin recurrir a productos caros.

De acuerdo con información de Eating Well, varios nutricionistas reconocidos han señalado cuáles son los alimentos más efectivos y ofrecen consejos prácticos para disminuir el colesterol LDL de forma sencilla.

Estos productos aportan fibra soluble, grasas saludables y antioxidantes. Incluirlos de manera regular, junto con ajustes básicos en su preparación y en el estilo de vida, puede favorecer la salud del corazón sin necesidad de un gran presupuesto.

Pequeños cambios sostenidos en la preparación y los hábitos diarios refuerzan la salud cardiovascular. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mantener el colesterol bajo control es fundamental para prevenir enfermedades cardíacas. Los especialistas destacan que pequeños cambios, como agregar alimentos ricos en fibra soluble y grasas insaturadas, pueden generar un gran beneficio.

La publicación citada subraya que el mayor impacto proviene del patrón general de alimentación, y no de un solo producto. En este sentido, enumera los siguientes:

  • Legumbres (frijoles negros, lentejas y garbanzos)
  • Aceite de oliva extra virgen
  • Avena
  • Frutos secos (almendras, nueces y cacahuates)
  • Semillas de lino molidas

Alimentos accesibles para reducir el colesterol

Las legumbres se destacan por su aporte de fibra soluble y proteína vegetal. La nutricionista Johannah Katz sugiere una ingesta diaria de entre tres cuartos y una taza para mejorar los niveles de colesterol. Los frijoles negros, lentejas y garbanzos son especialmente valorados por su bajo costo y versatilidad en la cocina.

Las legumbres aportan fibra soluble y proteína vegetal que favorecen el control del colesterol LDL. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Crystal Orozco, fundadora de Vida Nutrition Consulting, resalta que los frijoles negros contienen minerales como hierro, magnesio y potasio. Recomienda incorporarlos en ensaladas, sopas o preparaciones como tacos. Si se opta por productos enlatados, la dietista-nutricionista Sarah Davis aconseja enjuagarlos antes de consumirlos y sugiere calentarlos con ajo y cebolla, añadiéndolos a huevos para un desayuno nutritivo.

El aceite de oliva extra virgen es rico en grasas insaturadas, antioxidantes y polifenoles. Meaghan Ormsby, dietista registrada, recomienda usarlo sobre verduras o como base para aderezos caseros. Elegir productos etiquetados como “extra virgen” asegura una mayor concentración de polifenoles, compuestos asociados a la reducción del colesterol.

La avena es una excelente fuente de betaglucanos, un tipo de fibra que ayuda a eliminar el colesterol del organismo. Gila Singer, dietista-nutricionista, aconseja escoger presentaciones mínimamente procesadas, como la avena tradicional o el salvado. Sugiere preparar avena con fruta, agregarla a batidos o utilizar bebidas de avena en repostería o desayunos fríos.

El aceite de oliva extra virgen suma grasas insaturadas y polifenoles vinculados a beneficios cardiovasculares. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre los frutos secos destacan almendras, nueces y cacahuates, que proporcionan grasas insaturadas, fibra y fitoesteroles. La nutricionista Jackie Bridson indica que reemplazar las grasas saturadas por frutos secos ayuda a reducir el LDL.

Bonnie Taub-Dix, dietista-nutricionista registrada, señala que las almendras, con seis gramos de proteína por porción, son ideales como snack o mezcladas en platos como ensaladas y avena.

Las lentejas aportan fibra soluble y proteína vegetal, contribuyendo a reducir el colesterol total y LDL. Según Christina Badaracco, media taza de lentejas verdes ofrece nueve gramos de fibra y favorece la saciedad. Singer recomienda agregarlas en sopas, ensaladas o como sustituto de la carne en tacos o salsas.

Los frutos secos contribuyen con grasas saludables, fibra y fitoesteroles en porciones moderadas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por último, las semillas de lino molidas son una fuente de omega-3 de origen vegetal, fibra y lignanos. Alyssa Smolen, nutricionista, resalta que una cucharada aporta casi tres gramos de fibra. Es preferible consumirlas molidas para facilitar la absorción, añadiéndolas a yogures, batidos, panqueques o avena.

Estudios respaldados por la American Heart Association han demostrado que aumentar el consumo de fibra soluble, presente en alimentos como las legumbres y la avena, contribuye a la reducción del colesterol LDL.

Un metaanálisis publicado en el Journal of the American College of Cardiology sostiene que consumir entre 5 y 10 gramos diarios de fibra soluble puede disminuir el colesterol LDL hasta un 10%, siempre como parte de un patrón alimentario saludable.

La avena concentra beta-glucanos, una fibra asociada a la eliminación del colesterol. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por su parte, la Mayo Clinic destaca que los frutos secos y el aceite de oliva extra virgen proporcionan grasas insaturadas y compuestos antioxidantes que ayudan a proteger las arterias.

Según esta institución, integrar estos alimentos en la dieta diaria, junto con una reducción de grasas saturadas, impacta de forma positiva en la prevención de enfermedades cardiovasculares.

Estas recomendaciones coinciden con las guías internacionales, que priorizan patrones alimentarios basados en productos vegetales y mínimamente procesados.

Hábitos diarios para mejorar la salud del corazón

Sustituir grasas saturadas por insaturadas mejora el perfil lipídico dentro de una alimentación sostenida. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Más allá de la alimentación, los expertos consultados por Eating Well insisten en la importancia del ejercicio regular, el sueño adecuado y el control del estrés para fortalecer la salud cardiovascular.

Gila Singer recomienda al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana para favorecer el equilibrio del colesterol.

La dietista-nutricionista registrada Caroline Young señala que un buen descanso contribuye al metabolismo de las grasas y a mantener la salud de las arterias.

Katz aconseja consumir unos 25 gramos de fibra diarios en mujeres y 30 gramos en hombres, una meta alcanzable con alimentos cotidianos. Sostiene que el mayor beneficio proviene de los patrones alimentarios, más que de productos aislados.

El patrón de alimentación general pesa más que un ingrediente aislado en los resultados sobre el colesterol. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El equipo consultado recomienda sustituir las grasas saturadas por insaturadas al cocinar. Davis propone optar por palta en lugar de mantequilla en las tostadas y utilizar aceite de oliva para cocinar huevos o verduras. Aumentar el consumo de pescado y variar las fuentes de proteína también contribuye a una mejor salud cardíaca.

Mantener estos pequeños cambios, junto con hábitos saludables y chequeos médicos periódicos, puede transformar la salud cardiovascular a largo plazo. La constancia en una alimentación equilibrada y la adopción de prácticas sencillas muestran un efecto positivo y duradero en la prevención de complicaciones.

Fuente: Infobae

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