Una potente explosión sacudió este lunes las instalaciones de Cabo Cañaveral, en Florida, cuando un cohete de la compañía aeroespacial del magnate Jeff Bezos, Blue Origin, se encontraba en plena fase de pruebas. El incidente, ocurrido sobre una plataforma de lanzamiento, ha sido calificado por la empresa como una «anomalía».
«Se ha producido una anomalía durante la prueba de encendido estático de hoy», declaró la firma en un comunicado difundido a través de redes sociales, donde además aseguró que todo el personal se encuentra a salvo y que no se reportan heridos.
El propio Jeff Bezos se pronunció horas después del siniestro. En sus declaraciones, el fundador de Amazon reconoció que «es demasiado pronto» para determinar las causas del estallido, pero afirmó que los equipos técnicos ya trabajan en la investigación.
«Ha sido un día muy duro, pero reconstruiremos lo que sea necesario y volveremos a volar. Vale la pena», sentenció Bezos.
Un gigante reutilizable en el ojo de la tormenta
El artefacto destruido corresponde al New Glenn, un cohete de gran tamaño diseñado para ser «gigante y reutilizable», según la descripción de la propia Blue Origin. La empresa había anunciado recientemente sus planes de retomar los vuelos orbitales, luego de que un fallo en el tercer vuelo del cohete desencadenara una investigación por parte de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA).
El suceso tuvo lugar en Cabo Cañaveral, una de las zonas más emblemáticas para la industria espacial estadounidense, donde actualmente operan tanto la NASA como empresas privadas.
Ante la magnitud del accidente, el director de la NASA, Jared Isaacman, expresó su solidaridad a través de un mensaje en redes sociales.
«Los vuelos espaciales no perdonan. Desarrollar una nueva capacidad de lanzamiento de gran tonelaje es extraordinariamente difícil», señaló Isaacman.
El titular de la agencia espacial norteamericana también se comprometió a trabajar de la mano con sus «socios» para «apoyar una investigación exhaustiva de esta anomalía, evaluar las repercusiones a corto plazo en las misiones y volver a lanzar cohetes».
Fuente: Infobae