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Ola de calor primaveral sin precedentes azota Europa y rompe récords

Las autoridades de Francia y el Reino Unido han lanzado advertencias sobre temperaturas «sin precedentes» que persisten en plena primavera, tomando por sorpresa a una población que no esperaba este fenómeno tan temprano.

Largas filas de londinenses se observan a las afueras de las albercas públicas y estanques. En el Abierto de Francia, el agua nebulizada es el único alivio para los espectadores de los partidos de tenis. Los trabajadores se aglomeran en transportes públicos sofocantes, mientras el verano aún no comienza oficialmente.

Varios países de Europa occidental han soportado temperaturas récord esta semana, muy por encima de lo normal para la época, lo que ha obligado a los gobiernos a emitir alertas sobre los riesgos para la salud. Los científicos han vinculado el aumento de la frecuencia e intensidad de estas olas de calor en Europa con el incremento de las temperaturas globales, impulsado principalmente por la quema de combustibles fósiles.

Un estudio divulgado el martes por científicos del clima concluyó que los extraordinarios picos de temperatura «se atribuyen principalmente al cambio climático provocado por el hombre».

Francia y Reino Unido: cifras de una crisis

En Francia, las autoridades confirmaron que siete personas han muerto en circunstancias relacionadas con la ola de calor desde el sábado. En el Reino Unido, la policía reportó que tres adolescentes se ahogaron en incidentes separados. Estas temperaturas anómalas se presentan después de un 2025 que ya había sido inusualmente caluroso en el continente.

El lunes, en Kew Gardens, en el Gran Londres, el termómetro marcó 34,8 grados Celsius, estableciendo un récord provisional para mayo y para toda la primavera meteorológica (marzo a mayo). Sin embargo, el martes el nuevo récord subió a 35,1 grados.

«Demasiado calor para mí», dijo Sam Worth, de 34 años, mientras esperaba en una larga fila para ingresar a una alberca pública londinense.

El servicio meteorológico británico calificó este calor como «sin precedentes para la época del año». El récord anterior de 32,8 grados databa de 1922 y 1944, y se mantuvo durante décadas. El martes, la mayor parte de Inglaterra y Gales estaban oficialmente en una ola de calor según la definición británica.

Vivencias desde las aulas y los hogares

Phoebe Thomson, una maestra en Londres, comentó: «Me alegro mucho de que no estemos dando clase esta semana, porque los niños lo pasarían mal». Thomson señaló que, aunque las escuelas están de vacaciones, si el calor continúa, se debería considerar flexibilizar las normas sobre uniformes y realizar exámenes en aulas climatizadas. Cabe destacar que muchos hogares británicos carecen de aire acondicionado.

Las temperaturas máximas promedio en mayo en el Reino Unido rondan los 15 grados, lo que hace que esta ola de calor sea especialmente impactante. El calor extremo puede desencadenar golpes de calor, siendo las personas con enfermedades crónicas como hipertensión y enfermedades renales las más vulnerables.

La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido emitió una alerta ámbar por calor —el segundo nivel más alto—, advirtiendo sobre efectos significativos en los servicios de salud y asistencia social, incluido un aumento de muertes, sobre todo entre personas mayores.

«Nuestra capacidad para controlar la temperatura es mucho menos eficaz», dijo Lucia Daniels, de 72 años, luego de zambullirse en la alberca de su localidad. Ella planeaba pasar el resto del día «como una lagartija», con las cortinas echadas y las ventanas cerradas.

Francia: ola de calor excepcional y temprana

En el oeste de Francia, el lunes se batieron récords de calor para mayo, según el servicio meteorológico nacional, que advirtió que las altas temperaturas se mantendrían el resto de la semana. Durante el fin de semana, los termómetros subieron hasta 13 grados por encima de las normas estacionales, una situación calificada como «excepcional» por su precocidad, intensidad y duración.

La portavoz del gobierno francés, Maud Bregeon, informó al canal TF1 que siete personas han muerto por causas directas o indirectas de la ola de calor, cinco de ellas por ahogamiento. En el Abierto de Francia, en París, los tenistas soportaron un calor sofocante y los espectadores se refrescaban con nebulizadores.

«Es sofocante. No dormimos, nos cuesta hidratarnos», afirmó Celine Yahiaoui, funcionaria de un tribunal parisino de 49 años, quien viajaba en un tren mal ventilado y deseaba poder trabajar desde casa.

España y otras regiones afectadas

En España, la ola de calor temprana ha traído dificultades a sus habitantes. Se prevé que las temperaturas en el suroeste alcancen los 40 grados en los próximos días. En Valladolid, las mesas al aire libre estaban vacías, algo habitual solo en pleno verano. En Madrid, los residentes se preparan para un verano anticipado.

«Parece que estamos en pleno julio», dijo Ángeles Ruiz, enfermera de 60 años, que se refugiaba del sol con sus nietos a la sombra de una Plaza de Olavide vacía. Ruiz señaló que el cambio climático está dejando sin sentido el viejo dicho español «Hasta el 40 de mayo no te quites el sayo».

Asia tampoco escapa al calor récord. En el centro y norte de India, las temperaturas diurnas superaron los 45 grados durante las últimas dos semanas. En Pakistán, se espera que hasta el jueves las temperaturas aumenten hasta seis grados por encima de los promedios estacionales.

Con reportería de Ségolène Le Stradic desde París, Carlos Barragán desde Madrid y Lauren Leatherby desde Londres.

Fuente: Infobae

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