El intenso calor no da tregua durante este inusual mes de mayo, que ha adelantado la llegada del verano de manera significativa. En zonas de Extremadura y Andalucía, los termómetros ya han superado los 38 grados centígrados. Mientras tanto, en el norte peninsular, regiones como Asturias y Cantabria registran temperaturas máximas cercanas a los 37 grados. Estas condiciones son típicas de la canícula, el periodo más caluroso del año, y no se espera un descenso térmico a corto plazo.

El portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Rubén del Campo, ha explicado en un comunicado que este incremento térmico se debe a la presencia de una «potente dorsal sobre nuestras latitudes». Detalla que las dorsales son zonas de altas presiones que afectan tanto la superficie como los niveles medios y altos de la troposfera. Estos fenómenos generan cielos despejados y vientos flojos, lo que limita las corrientes de aire verticales. Al mismo tiempo, la radiación solar calienta la superficie, transmitiendo ese calor a la atmósfera. El resultado es que el calor queda atrapado, manteniendo o elevando el mercurio.
El fenómeno de la subsidencia
Del Campo añade que dentro de estas dorsales se produce un fenómeno llamado «subsidencia», donde el aire desciende desde las capas altas de la atmósfera hacia las bajas. Durante este descenso, el aire se comprime y se calienta, generando un aumento térmico adicional. En esta ocasión, «esta subsidencia es muy intensa y por lo tanto el calentamiento también», señala el meteorólogo. Asimismo, destaca que el cambio climático está provocando episodios de altas temperaturas «con mayor frecuencia e intensidad que en décadas anteriores», y concluye que este episodio «se enmarca en este contexto de cambio climático y en lo observado en los últimos años».
Las perspectivas no indican una disminución de las temperaturas en los próximos días. El portavoz de la Aemet advierte que la situación se mantendrá: «Hablamos de temperaturas propias de pleno verano, de lo más cálido del verano, de la canícula». De hecho, este jueves el organismo público activó los avisos por altas temperaturas en las siguientes comunidades:
- Aragón
- Cantabria
- Cataluña
- Extremadura
- Galicia
- Comunidad Foral de Navarra
- País Vasco
Para este jueves, se espera un ligero ascenso tanto de las temperaturas máximas como de las mínimas, excepto en el norte de Galicia y Asturias, donde bajarán ligeramente. Sin embargo, en el interior de las comunidades cantábricas, el nordeste, la zona central de la meseta norte y gran parte del centro y la mitad sur peninsular, se superarán los 34 grados, con picos de hasta 38 grados en el valle de Guadiana.
El pronóstico para el viernes indica que las máximas seguirán descendiendo en el Cantábrico, aunque en Oviedo rondarán los 28 grados y en Bilbao los 30. En el resto de la península, especialmente en el este, se prevé un ligero repunte. «Será un día muy caluroso», advierte el meteorólogo, quien anticipa que se amanecerá con 20 grados o más en el nordeste peninsular, zonas del Mediterráneo, y gran parte del centro y sur del país.
En el interior de la Comunidad Valenciana, las máximas superarán los 36 grados, al igual que en buena parte del centro y del sur. Ciudades como Sevilla y Badajoz podrían alcanzar los 38 grados, mientras que Zaragoza y Lleida incluso podrían superar esa cifra.
De cara al fin de semana, los termómetros bajarán «de forma notable» en las comunidades cantábricas y en otras áreas del tercio norte, debido a la llegada de vientos del norte. También se espera un descenso en el área peninsular y en Baleares. Sin embargo, en el resto del territorio, las temperaturas se mantendrán en valores similares o incluso podrían subir en zonas del sur. Del Campo adelanta que continuarán las noches tropicales y que durante el día, en el nordeste, centro y mitad sur, se seguirán superando los 35 grados. Zaragoza y Badajoz alcanzarán los 38 grados, y no se descarta que Sevilla llegue incluso a los 40 grados.
Fuente: Infobae