En una escalada de tensiones en la región del estrecho de Ormuz, la Guardia Revolucionaria de Irán lanzó un ataque contra una base estadounidense este jueves, como respuesta a los bombardeos ejecutados por Estados Unidos en el sur del país. La información fue difundida por la emisora estatal iraní IRIB, marcando un nuevo capítulo en el conflicto entre ambas naciones.
La acción militar se produjo después de que Washington llevara a cabo una operación contra una instalación ubicada en las cercanías del aeropuerto de Bandar Abbas. Según declaraciones de los propios Guardias Revolucionarios, reproducidas por la televisión estatal iraní:
“Tras la agresión perpetrada esta mañana por el ejército estadounidense invasor contra una posición en las afueras del aeropuerto de Bandar Abbas mediante proyectiles aéreos, la base aérea estadounidense que sirvió de origen al ataque fue atacada a las 4:50 de la mañana (01:20 GMT)”.
Hasta el momento, la emisora iraní no ha precisado la ubicación exacta de la base que resultó alcanzada. No obstante, Kuwait reportó que durante la madrugada del jueves respondió a ataques con misiles y drones registrados en su territorio.
Horas antes del ataque iraní, funcionarios estadounidenses citados por Reuters, CBS News, CNN y Axios indicaron que Estados Unidos había realizado nuevas ofensivas cerca del estrecho de Ormuz, tras detectar amenazas tanto contra sus fuerzas como contra el tráfico marítimo comercial en la zona.
Estas operaciones incluyeron bombardeos contra una instalación militar iraní y la interceptación de drones lanzados desde Irán hacia buques que navegaban en el Golfo Pérsico. De acuerdo con Reuters y CNN, las acciones ocurrieron durante la noche y estuvieron dirigidas específicamente contra un sitio militar que, según Washington, representaba un riesgo para las operaciones navales estadounidenses y la navegación internacional.

Un funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, afirmó que fueron derribados “múltiples drones iraníes” antes de que pudieran alcanzar sus blancos. Axios, por su parte, detalló que Irán lanzó cuatro drones suicidas contra un buque de la Marina de Estados Unidos y una embarcación comercial. Según un alto funcionario citado por ese portal, las fuerzas estadounidenses lograron destruir los drones en pleno vuelo y posteriormente atacaron una unidad iraní de lanzamiento para impedir nuevas agresiones.
La Casa Blanca calificó estas acciones como “defensivas” y sostuvo que el alto el fuego entre Washington y Teherán “sigue vigente”, a pesar del reciente intercambio militar. En paralelo, medios estatales iraníes reportaron explosiones en las inmediaciones de Bandar Abbas, el principal puerto iraní sobre el Golfo Pérsico. El régimen iraní informó que sus sistemas de defensa aérea fueron activados durante la madrugada, mientras se investigaba el origen de las detonaciones.
Horas antes, el presidente Donald Trump desmintió informaciones difundidas por medios iraníes sobre un supuesto acuerdo entre Irán y Omán para administrar conjuntamente el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz. “La vía marítima permanecerá abierta”, afirmó Trump, según Reuters.
Funcionarios estadounidenses consideran que Irán sigue representando un peligro para la navegación internacional, mediante el uso de drones, minas marítimas y sistemas de misiles desplegados cerca de la costa sur iraní. Washington sostiene que mantiene sus operaciones bajo un criterio de “contención”, mientras avanzan las negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo con Teherán.

Estos bombardeos ocurren apenas días después de otra ofensiva estadounidense en el sur de Irán. El lunes, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó “ataques en defensa propia” contra posiciones iraníes vinculadas a lanzadores de misiles y embarcaciones que, según Washington, intentaban colocar minas en aguas cercanas al estrecho de Ormuz.
Timothy Hawkins, portavoz del CENTCOM, declaró que las operaciones fueron ejecutadas “en legítima defensa” para proteger a las tropas estadounidenses desplegadas en la región. “Entre los objetivos se incluían sitios de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes que intentaban colocar minas”, señaló el portavoz.
Las acciones militares se enmarcan en un contexto donde Estados Unidos e Irán continúan negociando para cerrar un acuerdo que ponga fin a casi tres meses de guerra. Según trascendió en Washington, uno de los puntos centrales del eventual pacto sería la reapertura total del estrecho de Ormuz y el alivio parcial de sanciones económicas contra Teherán.
Sin embargo, las conversaciones siguen marcadas por la desconfianza. Irán ha denunciado previamente que los ataques estadounidenses representan una señal de “mala fe” y ha cuestionado la continuidad del cese del fuego. Por su parte, Trump insistió esta semana en que Irán “nunca obtendrá” un arma nuclear y aseguró que el uranio enriquecido iraní será entregado a Estados Unidos para su destrucción como parte de un eventual entendimiento.
Fuente: Infobae