Ferrari Luce: el primer eléctrico que divide opiniones y apuesta por el futuro

Cuando se trata de lanzar un nuevo automóvil, la mayoría de las compañías apuestan por la promoción tradicional. Pero Ferrari nunca ha seguido las reglas del juego. El 25 de mayo, la firma italiana presentó su primer modelo completamente eléctrico, bautizado como Luce —que en italiano significa “luz”— y su director de marketing lo calificó abiertamente como “polarizador”. Las reacciones no se hicieron esperar: las redes sociales estallaron en críticas, los inversionistas mostraron su descontento y solo la prensa especializada ofreció una mirada más indulgente. No obstante, esa división podría ser exactamente lo que la marca persigue.

El Luce conserva varias señas de identidad de la casa de Maranello. Cuenta con cuatro motores eléctricos que entregan más de 1000 caballos de fuerza, una aceleración impresionante y una velocidad punta de 310 km/h. Su precio arranca en unos €550.000 (aproximadamente USD$640.000), lo que lo convierte en el modelo más costoso dentro de la línea de mayor volumen de Ferrari, aunque los hiperdeportivos de edición limitada pueden superar los 3,6 millones de euros. A pesar del peso adicional que imponen las baterías, los ingenieros lograron que el manejo sea igual de refinado que el de cualquier otro Ferrari.

No obstante, en otros aspectos el Luce representa una transformación profunda. Por primera vez en la historia de la marca, ofrece cinco asientos, cuatro puertas y un maletero más amplio que el del Purosangue, el modelo de cuatro puertas que debutó en 2022. Aquel vehículo —que Ferrari se resiste a llamar SUV, pese a las evidencias— también generó controversia por romper con la tradición, pero terminó siendo un rotundo éxito comercial.

Según John Elkann, presidente de Ferrari, con el Luce la compañía toma la decisión consciente de definir el rumbo del futuro. Sin embargo, a diferencia del Purosangue, que mantenía las líneas curvas típicas de la casa, el nuevo modelo apenas se parece a sus antecesores. Fue desarrollado en conjunto con LoveFrom, el colectivo creativo fundado por Sir Jony Ive —exdirector de diseño de Apple— y Marc Newson. Como era de esperarse, el minimalismo domina la escena. Pocos detractores cuestionan su aplicación en el lujoso interior, pero muchos temen que la carrocería de líneas puras no tenga el encanto característico de la marca.

Ferrari confía en que el Luce repita el éxito del Spectre de Rolls-Royce, otro vehículo eléctrico de lujo de una firma que se acerca más al mundo de los artículos exclusivos que a la fabricación automotriz tradicional. Sin embargo, en otros mercados la demanda de superdeportivos eléctricos ha sido débil. Lamborghini, su rival italiano, desistió de desarrollar un modelo eléctrico ante la falta de interés de sus clientes. Incluso Ferrari ha recortado su meta de electrificación al 20% de su línea para 2030, muy por debajo del 40% que proyectaba inicialmente.

La capitalización bursátil de Ferrari ronda los 52.000 millones de euros, una cifra equiparable a la de Ford, que el año pasado vendió 4,4 millones de automóviles frente a los apenas 13.640 que comercializó la marca italiana. No obstante, en los últimos meses los inversionistas han comenzado a dudar de si esa valoración está inflada. Desde octubre, la capitalización ha caído cerca de un tercio, después de una jornada para inversionistas en la que las proyecciones de crecimiento futuro resultaron decepcionantes.

Ferrari no necesita comercializar grandes volúmenes de su primer eléctrico para considerarlo un triunfo. Aunque la empresa no ha revelado sus metas concretas, se estima que el Luce podría vender como máximo 9.000 unidades durante un ciclo de vida de aproximadamente cuatro años. Con menos ventas ya podría generar beneficios considerables. El verdadero objetivo es afianzar a Ferrari en el segmento de los vehículos eléctricos.

Los estrechos vínculos de Ferrari con sus clientes más leales serán determinantes. Muchos de ellos ya tienen varios modelos con el caballo rampante en su garaje y quizá quieran sumar el primer eléctrico a su colección. Benedetto Vigna, director ejecutivo de la firma, ha aclarado que el requisito de demostrar fidelidad a la marca —normalmente necesario para acceder a los codiciados hiperdeportivos de edición limitada— no aplica para el Luce. Aun así, es probable que muchos de los fieles prefieran no arriesgarse.

También está la oportunidad de captar compradores nuevos. Ferrari espera que el diseño atrevido pero minimalista del Luce, junto con su interior cargado de tecnología, atraiga a un público distinto al de su clientela habitual. El señor Vigna ha señalado que la empresa apunta al segmento que “quiere y comprará un Ferrari, solo si es eléctrico”. Actualmente, cerca del 80% de las ventas corresponden a clientes que ya poseen un Ferrari. Sin embargo, en el evento de lanzamiento del Luce se informó que aproximadamente la mitad de los asistentes no eran dueños anteriores de la marca. Ferrari está ejecutando una maniobra arriesgada. Quizás lo logre.

Fuente: Infobae

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