Un fuerte enfrentamiento público entre la ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación, Yesenia Olaya Requene, y la secretaria de Educación de Bogotá, Julia Rubiano, destapó la crisis institucional por la fallida entrega de un laboratorio de robótica en la Institución Educativa Sierra Morena, ubicada en la localidad de Ciudad Bolívar.
La controversia estalló el lunes 25 de mayo, cuando el Ministerio de Ciencia denunció que el ingreso de su equipo al colegio fue bloqueado, impidiendo la oficialización de la entrega de equipos para fortalecer la educación científica de los estudiantes de una de las zonas más relegadas de la capital.
Según la ministra Olaya, “nos cerraron la puerta para entregar un laboratorio de robótica destinado a jóvenes de colegios públicos”. La funcionaria señaló que, a pesar de la articulación previa con su cartera y la confirmación del evento, la directiva de la institución, en coordinación con el director local de educación, impidió el acceso del equipo ministerial y canceló la actividad.
Olaya vinculó este hecho a la falta de voluntad política y advirtió que “Bogotá no puede cerrarle las puertas a la ciencia, la educación pública ni a las juventudes populares”. También denunció que, tras la manifestación estudiantil, alumnos y padres fueron impedidos de ingresar al colegio, lo que causó la pérdida de cerca de mil raciones alimentarias del Programa de Alimentación Escolar (PAE), afectando tanto el derecho a la educación como a la alimentación escolar.
La respuesta de la Secretaría de Educación
La reacción de la secretaria Julia Rubiano no se hizo esperar. En declaraciones públicas y a través de redes sociales, Rubiano negó que se opusieran a la llegada de equipos de robótica: “Todas las dotaciones y proyectos que fortalezcan la educación pública son bienvenidos”. Sin embargo, aclaró que la actividad propuesta no era la instalación directa del laboratorio, sino un evento institucional masivo que habría significado el ingreso de 1.500 personas externas y la suspensión de la jornada académica.
“Defender que los estudiantes estén en clase no es bloquear oportunidades; es cumplir con el deber de garantizar su derecho a la educación”, argumentó Rubiano, subrayando la responsabilidad de la Secretaría en proteger el tiempo escolar y la seguridad dentro de las instituciones educativas. La funcionaria sostuvo que la educación pública merece debates responsables y rechazó la “desinformación”.

Cruce de argumentos y acusaciones
La ministra Olaya, respaldada por la viceministra de Conocimiento, Innovación y Productividad, insistió en que la situación va más allá de lo administrativo: “El debate de fondo no es solo logístico. Es pedagógico y social. Democratizar la ciencia y la tecnología para las juventudes populares de Ciudad Bolívar es una cuestión de equidad”. Además, criticó que tras la protesta estudiantil y la negativa de ingreso al colegio, se afectó el acceso a los alimentos del PAE, un hecho que derivó en una descompensación de una estudiante.
Desde el Ministerio de Ciencia se reiteró que se trataba de la entrega de tecnología STEM, kits de robótica, electrónica, placas de control y estaciones de soldadura, recursos diseñados para fomentar vocaciones científicas en un territorio con altos índices de vulnerabilidad.
A su vez, la viceministra acusó directamente a la Secretaría Distrital de Educación y a la Dirección Local de Ciudad Bolívar de “castigar” a los estudiantes por exigir oportunidades, bloquear el acceso a la comunidad educativa y afectar la alimentación escolar. Según la funcionaria nacional, se frenó la oficialización de una inversión pública ya aprobada y se impidió incluso la instalación de una mesa de diálogo para buscar soluciones.

Rubiano replicó que no se opusieron a la entrega de los equipos y que su desacuerdo fue con el formato del evento, insistiendo en que cualquier inversión será recibida y gestionada cuando el Ministerio confirme el día y la hora para la entrega real y la puesta en funcionamiento de los laboratorios. “No manipulen la opinión pública con desinformación”, dijo, preguntando cómo la ausencia del evento podría frenar la inversión. “Cuando nos confirmen la entrega real, haremos lo pertinente para gestionar lo necesario y que nuestros estudiantes puedan recibirlo”, concluyó.
Las críticas no solo provinieron de funcionarios nacionales. Un estudiante del Sierra Morena relató que la comunidad educativa fue excluida del colegio, lo que derivó en la pérdida de mil desayunos y almuerzos, y que el rector atribuyó la situación a la supuesta falta de voluntad ministerial, argumento que los estudiantes rechazan. También detalló la lista de equipos STEM previstos, exigiendo respuestas claras de la rectoría frente al bloqueo del laboratorio.
“También tenemos una lista de lo que iba a llegar con el laboratorio, que es un kit de robótica, un kit de electrónica, placa de control, estación de soldadura y varias cosas más que son muchas. Entonces, nosotros exigimos una respuesta de Walter Sosa como rector del colegio Sierra Morena frente a este caso que se da con el laboratorio STEM”, señaló el estudiante.
Fuente: Infobae