Este miércoles, las autoridades de Laos confirmaron el hallazgo con vida de siete personas que quedaron atrapadas durante siete días en una cueva inundada en la provincia central de Xaysomboun, según informó el medio local Vientiane Times.
Un equipo de buzos logró localizar a los habitantes de la zona, quienes habían ingresado el 19 de mayo para buscar oro y alimentos. Una crecida repentina del agua bloqueó la única salida. Afortunadamente, una de las personas logró escapar antes del desborde y dio la alerta a las autoridades, lo que activó de inmediato un operativo de rescate. Este suceso trajo a la memoria el emblemático rescate de 2018 en la cueva Tham Luang, en Tailandia.
Los sobrevivientes permanecieron en un pasadizo estrecho, ubicado a unos 300 metros de la entrada principal. Aunque estaban cubiertos de barro y mostraban signos de agotamiento físico, se mantuvieron conscientes. Los rescatistas avanzaron por túneles inundados y paredes resbaladizas, y lograron entregarles agua, alimentos y medicinas mientras se organizaba el plan de extracción.
El equipo de rescate recorrió varios kilómetros de terreno montañoso hasta llegar a los atrapados. El avance se realizó por galerías anegadas y tramos de difícil adherencia, con sectores muy estrechos que exigieron maniobras cuidadosas para evitar accidentes.
Un vocero del Comité Central de Xaysomboun informó que, tras el hallazgo, se notificó a los familiares y allegados que esperaban en las cercanías de la cueva desde hacía varios días.
Las autoridades señalaron que los siete hombres permanecieron conscientes y que deberán someterse a estudios médicos antes de iniciar el rescate completo de quienes aún no han sido evacuados.
“Estamos planificando cómo sacarlos con sumo cuidado, priorizando la seguridad, ya que la entrada de la cueva es muy estrecha y las condiciones en su interior son peligrosas”, señalaron las autoridades.
Se espera que el rescate de todos los atrapados pueda concretarse este jueves, siempre que las condiciones climáticas lo permitan.
Las condiciones dentro de la cueva incluían pasajes de apenas 50 centímetros de ancho, riesgo de derrumbes y mala calidad del aire. La operación requirió el traslado de equipamiento especializado y la coordinación de voluntarios locales con equipos médicos desplegados en la zona para atender cualquier emergencia.
Además, el operativo contó con la participación de buzos tailandeses y finlandeses con amplia experiencia. Algunos de ellos habían tomado parte en la misión de rescate de 2018 en la cueva Tham Luang, en Tailandia, cuando un equipo juvenil de fútbol quedó atrapado durante más de dos semanas.

Durante la operación, los rescatistas emplearon tecnología y técnicas de buceo para mantener la comunicación con los atrapados y garantizar el suministro de oxígeno. Imágenes del encuentro circularon en redes sociales, donde se ve a los sobrevivientes levantando los brazos y sonriendo al ver a los socorristas.
Las autoridades reiteraron el llamado a evitar exponerse a riesgos innecesarios y a seguir las recomendaciones de seguridad, mientras equipos médicos y voluntarios permanecen en la zona para brindar asistencia continua y apoyar las siguientes etapas del operativo.
Fuente: Infobae