Lo que comenzó como un viaje rutinario entre Bogotá y Pasto se transformó en una experiencia aterradora para los pasajeros del vuelo AV9401 de Avianca. La aeronave encontró serias dificultades para aterrizar en el aeropuerto Antonio Nariño debido a las adversas condiciones meteorológicas registradas el martes 26 de mayo.
La situación desató escenas de tensión dentro del avión, luego de que se realizaran dos intentos fallidos de aproximación a la pista. Ante la imposibilidad de completar el aterrizaje, la tripulación optó por regresar a Bogotá por razones de seguridad.
En redes sociales circularon videos grabados por los pasajeros, donde se escuchan gritos, rezos y llantos mientras la nave enfrentaba fuertes turbulencias y baja visibilidad durante el descenso hacia el aeropuerto ubicado en Chachagüí.
Según testimonios, la incertidumbre creció tras varios minutos de maniobras sin éxito. En las grabaciones también se percibe a algunos viajeros intentando calmar a quienes sufrían crisis nerviosas. Una de las imágenes más impactantes muestra a una mujer gritando de miedo mientras otro pasajero trata de tranquilizarla en medio de la angustia.
Además, se supo que los auxiliares de vuelo asistieron a varios pasajeros afectados por ansiedad y náuseas mientras la aeronave retomaba altura para alejarse de la aproximación.
Avianca explicó por qué el avión no aterrizó
Horas después del incidente, la aerolínea emitió un comunicado detallando lo sucedido y asegurando que la decisión se basó estrictamente en protocolos de seguridad operacional.
“El vuelo AV9401 en la ruta Bogotá–Pasto del 26 de mayo, debido a que las condiciones meteorológicas en el aeropuerto Antonio Nariño no eran favorables para operar bajo los estándares de seguridad de la aerolínea, la tripulación realizó dos aproximaciones sin efectuar el aterrizaje”, indicó la compañía.

Posteriormente, la nave retornó al aeropuerto El Dorado de Bogotá. Una vez que el clima mejoró en el sur del país, retomó el viaje hacia Pasto.
“Una vez las condiciones meteorológicas permitieron una operación segura, el vuelo operó nuevamente hacia Pasto a las 02:37 p. m.”, agregó la aerolínea.
Finalmente, el avión aterrizó sin mayores contratiempos y no se reportaron personas lesionadas.
Por qué aterrizar en Pasto es uno de los mayores retos para los pilotos
El aeropuerto Antonio Nariño, que sirve a la capital de Nariño, es catalogado como una de las terminales aéreas más complejas de Colombia y América Latina para operaciones comerciales.
Su pista se ubica sobre una meseta elevada a más de 1.800 metros de altura, rodeada por montañas de la cordillera de los Andes y profundos cañones, lo que exige maniobras de aproximación de alta precisión.

En la zona son frecuentes fenómenos como neblina densa, nubosidad baja, ráfagas de viento cruzado y turbulencias severas, factores que pueden cambiar en minutos y afectar la visibilidad de los pilotos.
Expertos aeronáuticos señalan que, cuando las condiciones climáticas no son seguras, los pilotos deben abortar el aterrizaje y buscar alternativas, incluso si eso implica regresar al punto de origen o desviarse a otro aeropuerto.
Debido a estas dificultades, la Aeronáutica Civil exige certificaciones y entrenamientos especiales para las tripulaciones que operan en esta terminal.
Otro incidente aéreo generó alarma en Ecuador
Casi simultáneamente, otra emergencia aérea encendió las alarmas en Ecuador. Un avión de LATAM Airlines que cubría la ruta Quito-Cuenca reportó una emergencia al aproximarse al aeropuerto Mariscal La Mar.
Testigos afirmaron haber visto llamas saliendo de uno de los motores mientras descendía hacia Cuenca. Ante esto, la tripulación decidió desviarse hacia Guayaquil, donde logró aterrizar sin contratiempos.
Aunque ambos episodios provocaron preocupación, las autoridades confirmaron que no se registraron víctimas ni emergencias mayores.
Fuente: Infobae