El legado de Mussolini: de Gran Hermano a la Roma y la política

A lo largo de los años, el apellido Mussolini ha estado inevitablemente asociado al oscuro pasado fascista de Italia. Sin embargo, a ocho décadas del fin de la Segunda Guerra Mundial, los herederos de Benito Mussolini han tomado rumbos totalmente diversos, en muchos casos apartados de la militancia política y mucho más cerca de la cultura popular, los realities de televisión o incluso posturas ideológicas de centro.

Tras la caída del régimen, sus hijos debieron enfrentar el brusco salto de los privilegios del fascismo a una vida marcada por el repudio social, el exilio y la constante vigilancia pública. Esta nueva realidad es retratada en el libro Mussolini dopo Mussolini (“Mussolini después de Mussolini”). La obra se sustenta en extensas charlas entre el periodista Mario Russomanno y Edda Negri Mussolini, nieta del Duce e hija de Anna Maria Mussolini.

El texto recupera múltiples escenas cotidianas que contrastan con la carga histórica del apellido: reuniones familiares jugando a la lotería, paseos a parques de diversiones o conversaciones caseras sobre recetas de cocina y economía. También se mencionan las penalidades que vivieron después de la guerra, desde el confinamiento de algunos familiares hasta el exilio de Vittorio Mussolini en Argentina.

8 de mayo de 1938: El dictador italiano Benito Mussolini (1883-1945) se encuentra en una plataforma mientras se dirige a los obreros de una fábrica de municiones en Génova, Italia. Está rodeado por sus tropas. (Foto de New York Times Co.)

Alessandra Mussolini: entre la política y el reality

Con el paso de las décadas, la vida de los descendientes del dictador se ha movido hacia terrenos muy distintos a la solemnidad política. Un caso emblemático es el de Alessandra Mussolini, hija de Romano Mussolini y sobrina de Sophia Loren. Su carrera ha combinado política, televisión, cine y entretenimiento, lo que la ha convertido en una de las figuras más mediáticas de la familia.

Luego de años como diputada, senadora y europarlamentaria en partidos de derecha italiana, Alessandra ha tenido un sorpresivo regreso a la pantalla chica gracias a su participación en la versión italiana de Gran Hermano VIP. Su triunfo la semana pasada en el reality reavivó el debate en Italia sobre el peso simbólico de llevar un apellido tan ligado al pasado fascista dentro de un programa de máxima audiencia.

La propia Alessandra ha experimentado una evolución pública llena de contradicciones. Durante años defendió posturas muy conservadoras y protagonizó sonadas controversias televisivas, aunque después moderó parte de su discurso, llegando incluso a respaldar campañas a favor de los derechos LGTBIQ+ influenciada, según ha señalado, por sus propios hijos.

Alessandra Mussolini, nieta de Benito Mussolini, será concursante de “Grande Fratello VIP 2026” (Captura de Instagram)

Rachele Mussolini: la concejala moderada

Un perfil muy distinto es el de Rachele Mussolini, concejala en Roma y nieta del dictador por parte de Romano Mussolini. Su decisión de abandonar hace unos años el partido de ultraderecha Hermanos de Italia, liderado por Giorgia Meloni, sacudió el escenario político italiano. La edil optó por sumarse a Silvio Berlusconi Forza Italia al considerar que se identificaba más con posturas moderadas y centristas.

Sus declaraciones a favor de facilitar la nacionalidad italiana a hijos de inmigrantes escolarizados en el país, así como su defensa de los derechos civiles, marcaron distancia con los sectores más duros de la derecha italiana. También se ha manifestado en contra de símbolos y gestos vinculados al fascismo, como el saludo romano, al que califica como una expresión anacrónica.

Romano Floriani Mussolini: del fútbol rival a la Lazio

La saga familiar también se ha expandido hacia otras áreas, menos políticas. Romano Floriani Mussolini, hijo de Alessandra, ha construido una carrera profesional en el fútbol italiano, mientras que otros descendientes mantienen un perfil bajo, lejos de los reflectores. Este joven de 23 años regresó esta temporada como extremo derecho al equipo que su bisabuelo más apoyó durante su gobierno en las décadas de 1920 y 1930: la SS Lazio. Irónicamente, su trayectoria empezó en el gran rival de la ciudad, la AS Roma.

Alejado del universo político, a diferencia de su madre, afirmó en una entrevista con La Gazzetta dello Sport que sus ideas están muy lejos de las de sus antepasados:

“Mi bisabuelo Benito fue una figura muy importante para Italia, pero estamos en 2024 y el mundo ha cambiado. Sinceramente, estas cosas vinculadas a mi apellido no me interesan. Siempre habrá algún prejuicio, pero mi trabajo no tiene nada que ver con eso y no me afecta”.

Romano Floriani Mussolini de Cremonese en acción (REUTERS/Alberto Lingria).

Fuente: Infobae

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