La exploración espacial de Estados Unidos da un salto concreto: la empresa Blue Origin, propiedad de Jeff Bezos, arrancará este año la edificación de una base en la Luna. El sitio elegido es el polo sur del satélite, y el proyecto se alinea con el objetivo de la NASA de establecer la primera colonia humana permanente en el satélite terrestre antes de que termine la próxima década.
El martes 26 de mayo, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, anunció que antes de que termine 2026 se lanzarán tres misiones robóticas hacia la Luna, todas ejecutadas por compañías privadas de Estados Unidos.
Estrategia lunar: tres misiones, un destino
La primera de ellas, bautizada como Moon Base 1, fue asignada a Blue Origin, que utilizará su módulo de aterrizaje Blue Moon para descender en el polo sur lunar. Esta zona fue escogida por su iluminación solar casi continua y por la posible existencia de agua congelada.

Paralelamente, Astrobotics se encargará de la Moon Base 2, con la misión de posar su módulo Griffin tras un fallo ocurrido en enero de 2024. La tercera misión, liderada por Intuitive Machines, busca corregir los problemas que afectaron a su sonda Athena durante 2025.
Plan en fases: del reconocimiento a la vida lunar
El ingeniero español Carlos García Galán, director del programa Moon Base de la NASA, presentó la hoja de ruta durante la comparecencia del martes. La agencia dividió el plan en tres fases para lograr la colonización del satélite.
La primera fase, que comienza este año, se centra en pruebas y aprendizaje sobre la supervivencia humana en condiciones extremas: en el polo sur lunar, las temperaturas pueden bajar hasta -200 ℃ (-328 ℉) durante noches que duran dos semanas. Varios cráteres de la zona nunca reciben luz solar, lo que exige desarrollar tecnología y protocolos completamente nuevos para la exploración tripulada.

Para enfrentar estos retos, la NASA planea desplegar vehículos para mover astronautas, drones e instrumentos científicos de última generación. Entre 2026 y 2029, la agencia ejecutará 21 misiones de reconocimiento para reunir datos y preparar el terreno para una colonia permanente.
Competencia tecnológica y el rol de las empresas privadas
El avance estadounidense en la Luna depende en buena medida de la capacidad de compañías como Blue Origin y SpaceX. El módulo Blue Moon competirá con el sistema Starship para llevar a los primeros astronautas del siglo XXI a la superficie lunar en las misiones Artemis 4 y Artemis 5. La misión Artemis 3 servirá para probar estos módulos en órbita terrestre durante 2027.
Si esas pruebas son exitosas, el plan contempla dos aterrizajes tripulados en 2028, lo que marcaría el arranque de la segunda fase de colonización: la creación de bases habitables temporales impulsadas por energía solar y nuclear.
Bases permanentes y visión a largo plazo
A partir de 2029, las primeras instalaciones habitables se levantarán en el polo sur lunar, con la meta de que para 2032 esas bases sean permanentes y funcionales. El proyecto incluye robots de construcción, vehículos presurizados para transportar astronautas, sistemas de telecomunicaciones en superficie y órbita, y centrales nucleares capaces de suministrar energía constante durante las largas noches lunares.

La administración de Isaacman subrayó la necesidad de recuperar el espíritu pionero de la NASA y seguir las directrices presidenciales que exigen asegurar la superioridad estadounidense en el espacio mediante la creación de bases permanentes sobre la Luna.
Aunque los obstáculos técnicos y logísticos son enormes, la colaboración entre la agencia espacial y la industria privada representa una apuesta firme por convertir la exploración lunar en una realidad durante la próxima década.
Próximos pasos: de la Luna a Marte
Las misiones Artemis y el programa Moon Base sientan las bases para metas más ambiciosas, como establecer una estación de lanzamiento hacia Marte. El éxito de estos planes dependerá del desempeño de las misiones robóticas y tripuladas, así como del desarrollo de tecnologías capaces de soportar las exigencias del entorno lunar.
La primera colonia humana en otro mundo contará con sistemas avanzados de transporte y energía, con el propósito de sostener una presencia continua de la humanidad en el espacio.
Fuente: Infobae