Tras una espera de tres años, la emblemática casa italiana Ferrari presentó oficialmente este lunes en Roma su primer vehículo 100% eléctrico: el Ferrari Luce. El evento se realizó en la Vela de Calatrava, dentro de la Città dello Sport, y marca la entrada definitiva de la firma en el segmento de los autos eléctricos. Para esta ocasión, la compañía desarrolló un vehículo con soluciones técnicas inéditas y una arquitectura completamente nueva, diseñada para enfrentar los retos de la electrificación, aunque sin perder la esencia y el legado del fabricante.
No obstante, la silueta y los detalles exteriores del Ferrari Luce han generado comparaciones con los superdeportivos chinos de última generación. De no ser por el icónico escudo del “Cavallino Rampante” y las llantas, el automóvil podría confundirse fácilmente con modelos de ese origen asiático.
El Ferrari Luce es un vehículo de cinco plazas y cuatro puertas, lo que lo convierte en el segundo modelo de la marca con esta disposición y el primero en ofrecer cinco asientos. Sus dimensiones son de 5.026 mm de largo, 1.999 mm de ancho y 1.544 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.961 mm. El peso en orden de marcha es de 2.260 kg, con una distribución de masa de 47% en el eje delantero y 53% en el trasero. La capacidad del maletero es de 597 litros, ideal para uso familiar o viajes largos.

El sistema de propulsión está compuesto por cuatro motores eléctricos, uno por cada rueda, ofreciendo tracción integral y una gestión dinámica de alto nivel. La potencia máxima alcanza los 1.055 CV (772 kW) con un torque total de 990 Nm. El eje delantero entrega 285 CV (210 kW) y el trasero 842 CV (620 kW). La aceleración de 0 a 100 km/h se logra en 2,5 segundos y de 0 a 200 km/h en 6,8 segundos. La velocidad máxima está cifrada en 310 km/h, mientras que la autonomía estimada es de 530 km, aunque la homologación definitiva aún está en proceso.
La batería, situada en el piso del automóvil, cuenta con 210 celdas distribuidas en 15 módulos y una capacidad bruta de 122 kWh. Opera a una tensión máxima de 800 voltios y puede recargarse a una potencia de hasta 350 kW.
En cuanto a la estructura, el Ferrari Luce incorpora un chasis que mejora la rigidez flexional en un 25% y la torsional en un 35% frente a configuraciones previas de la marca. Esta rigidez se ve favorecida por la propia batería, que actúa como un elemento estructural adicional del vehículo.

Como se anticipó en las presentaciones parciales del Luce, su diseño modular permite desmontar de forma independiente el eje delantero, la batería y el eje trasero, facilitando el mantenimiento y las reparaciones.
Las soluciones técnicas incluyen suspensiones activas en las cuatro ruedas, una dirección semivirtual en el eje delantero y ruedas traseras direccionales. Los frenos disponen de discos delanteros CCM de 390 x 34 mm y traseros CCM de 372 x 34 mm, optimizados para trabajar junto con la frenada regenerativa, que permite recuperar hasta un 50% más de energía que los sistemas híbridos anteriores de la marca. Las llantas delanteras son de 23 pulgadas y las traseras de 24, con neumáticos desarrollados específicamente en colaboración con Pirelli, Michelin y Bridgestone.
El sistema de vectorización de torque se basa en dos funciones principales: un diferencial virtual trasero (vDiff) que estabiliza el vehículo y el sistema FLOW, encargado de distribuir el par de manera óptima entre las ruedas para maximizar la tracción y la recuperación de energía en las curvas. El control de tracción eléctrico (eTrac) permite gestionar de forma independiente el par de cada rueda, garantizando estabilidad incluso en condiciones de baja adherencia. El Launch Control libera la potencia máxima de la batería y los motores, optimizando la aceleración desde parado.

Tecnología y seguridad
La interfaz a bordo se organiza mediante cuatro pantallas OLED de alta resolución, desarrolladas en colaboración con Samsung Display, que proporcionan información relevante tanto al conductor como a los pasajeros. El panel de instrumentos combina indicadores digitales y mecánicos, y los asientos, disponibles en varias configuraciones, cuentan con ajustes eléctricos independientes. El sistema de sonido consta de 21 altavoces y una potencia de 3.000 W, gestionado por la plataforma Ferrari Audio Director.
En materia de seguridad y asistencia, el Ferrari Luce equipa de serie un conjunto de sistemas avanzados de ayuda a la conducción (ADAS), que incluyen control de crucero adaptativo, frenado automático de emergencia, alerta de cambio de carril, asistente de mantenimiento de carril, detector de punto ciego, alerta de tráfico cruzado, cámara 3D de visión periférica, monitor de atención del conductor y reconocimiento de señales. El sistema Smart Overbrake utiliza el radar delantero para modular el par regenerativo durante las desaceleraciones.

Una silueta que divide opiniones
El diseño exterior es, probablemente, el aspecto más polémico del modelo. Fue desarrollado en colaboración con el estudio LoveFrom y se caracteriza por líneas puras y una “glass house” envolvente que integra los elementos aerodinámicos en torno a la estructura de los cristales. El habitáculo, luminoso y espacioso, está pensado para hacer especial énfasis en la versatilidad y la experiencia de manejo, combinando controles físicos y digitales dispuestos de manera ergonómica y funcional. La llave, fabricada en vidrio Gorilla Glass, incorpora una pantalla E Ink que se ilumina al activar el vehículo.
El sonido del Ferrari Luce es resultado de un sistema que capta y amplifica las vibraciones de los motores eléctricos, transmitiéndolas al habitáculo a través de la estructura metálica. Este enfoque busca ofrecer una experiencia auditiva auténtica y funcional, sin recurrir a sonidos artificiales. Un acelerómetro de alta precisión ubicado en el eje trasero registra las vibraciones en tiempo real, que luego se procesan y reproducen con matices únicos en cada aceleración o desaceleración.
El Ferrari Luce representa un gran desafío para una de las marcas más famosas del mundo, asociada siempre a motores de alto rendimiento y al característico rugido de sus V8 o V12. Es la apuesta más reciente de la compañía por la innovación tecnológica y la sostenibilidad, combinando prestaciones de alto nivel con soluciones de conectividad, seguridad y confort orientadas al futuro de la movilidad eléctrica. Ahora llegará el momento del veredicto de los usuarios, que sin duda será determinante.
Fuente: Infobae