Durante la madrugada de este lunes, al menos 15 personas perdieron la vida en ataques israelíes contra distintas zonas del sur de Líbano, a pesar de que el alto el fuego acordado en abril fue recientemente extendido luego de negociaciones con mediación de Estados Unidos entre ambas naciones.
De acuerdo con reportes de la agencia oficial NNA, los ataques impactaron dos vehículos y una motocicleta en las inmediaciones de Jarmaq, específicamente en las rutas que unen dicha localidad con Kfar Raman y Jardali.
Además, tres personas fallecieron y varias sufrieron heridas en un ataque contra un edificio en Al Dueir, el cual quedó completamente destruido. Entre las víctimas se encuentran dos hermanas, Asriya y Subhiya Muhamad Zeino Qansu, que se encontraban en su hogar recibiendo pésames por el fallecimiento de su madre, ocurrido esa misma mañana.
En la misma localidad, los equipos de rescate aún buscan a una mujer que quedó atrapada bajo los escombros de su vivienda tras un bombardeo ocurrido hace dos días. Las fuerzas armadas trasladaron una excavadora para apoyar las tareas de rescate, pero a pesar de que la operación fue coordinada con Israel, los ataques se reanudaron y forzaron la retirada del personal.
Durante la tarde, cuatro personas murieron y tres resultaron heridas en un ataque aéreo israelí contra el cementerio de Kafar Reman.
Asimismo, las tropas israelíes atacaron Kafar, en el distrito de Bint Yebeil, destruyeron un inmueble comercial en la carretera Habush-Nabatiye y bombardearon con artillería pesada las localidades de Frun, Hadatha, Tulén, Safad al Batij, Al Yamiya, Aita al Yabal y Haris.
El vocero en árabe del Ejército israelí, Avichai Adrai, emitió temprano órdenes de evacuación para diez localidades del sur libanés: Kfar Raman, Nabatiye al Tahta, Al Luiza, Sajd, Ain Qana, Haruf, Zibdin, Al Dauir, Adshit al Shaqif y Maydun, en anticipación a ataques contra presuntos blancos del grupo chií Hezbolá.
«Ante las violaciones del acuerdo de alto el fuego por parte del grupo terrorista Hezbolá, el Ejército se ve obligado a actuar con firmeza contra él»
declaró Adrai, instando a los residentes a distanciarse «al menos mil metros» de estas áreas.
«Todo aquel que se encuentre cerca de elementos de Hezbolá, sus instalaciones y medios de combate, pone en peligro su vida»
sentenció.
Posteriormente, las fuerzas armadas israelíes reportaron una serie de bombardeos aéreos contra posiciones de Hezbolá en Tiro y otras áreas del sur, como represalia por los recientes ataques con drones ejecutados por la milicia chií.
Los enfrentamientos a gran escala más recientes comenzaron el 2 de marzo, cuando Hezbolá disparó proyectiles contra Israel en respuesta al asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, durante la ofensiva del 28 de febrero llevada a cabo por Israel y Estados Unidos contra Irán. Desde entonces, las fuerzas israelíes lanzaron una nueva invasión terrestre y ofensiva masiva en Líbano, que ha dejado cerca de 3.200 muertos.
Este lunes, el Ministerio de Salud libanés reportó 3.185 fallecidos y 9.633 heridos en ataques israelíes ocurridos entre el 2 de marzo y el 25 de mayo.
En noviembre de 2024, ambas partes acordaron un cese al fuego luego de trece meses de hostilidades, desencadenadas por los ataques del 7 de octubre de 2023. No obstante, desde entonces Israel ha proseguido con bombardeos recurrentes y ha mantenido tropas en diversas zonas, justificando sus acciones como operaciones contra Hezbolá, mientras que Beirut y la milicia han denunciado estas violaciones.
Fuente: Infobae