Un residente de Iowa, identificado como Kyle Owens, ha interpuesto una demanda poco común contra Nintendo of America y The Pokémon Company International. El motivo: ambas empresas le negaron la posibilidad de ostentar el título de Profesor Pokémon.
Este litigio pone sobre la mesa los entresijos del programa oficial que permite a los seguidores convertirse en organizadores y jueces autorizados por la marca, así como las exigentes barreras de ingreso que pueden excluir incluso a quienes superan las pruebas teóricas.
A través del programa Profesor Pokémon, Nintendo y su filial brindan a los aficionados la oportunidad de involucrarse activamente en la organización de eventos oficiales, acceder a productos exclusivos y ganar visibilidad dentro del circuito competitivo.
Owens, de 34 años y oriundo de Laurens, Iowa, buscaba unirse a este exclusivo grupo. Según los documentos presentados ante un tribunal federal del distrito sur de Iowa, Owens completó el examen básico del programa con una calificación perfecta.

El reconocimiento como Profesor Pokémon abre las puertas para trabajar como asistente, juez o embajador dentro del universo de Play! Pokémon, la iniciativa que regula torneos y encuentros avalados por la compañía, además de otorgar acceso a una tienda especial y artículos promocionales únicos.
Proceso de selección y negativa de Nintendo
El programa no solo exige aprobar un examen riguroso, sino también cumplir con otros requisitos no académicos. Tras superar la fase teórica, Owens se sometió al proceso de verificación de antecedentes, un paso obligatorio para quienes desean obtener la certificación. Fue en este punto donde surgieron los inconvenientes.
La compañía informó a Owens, el 12 de marzo de 2024, que, pese a haber aprobado el examen con un 100% de aciertos, su candidatura había sido rechazada.
La razón fue el resultado de la verificación de antecedentes, en la que salieron a la luz delitos cometidos en Illinois hace más de diez años, incluyendo alteración del orden público durante una pelea, posesión de un arma ofensiva y daños a la propiedad.

Como resultado de este hallazgo, la calificación final asignada a Owens se redujo al 80%, insuficiente para obtener el estatus de Profesor Pokémon. Según la información presentada, la compañía argumentó que el requisito de tener antecedentes limpios es indispensable para acceder al programa.
Reclamo ante Nintendo
Owens sostiene en su demanda que la negativa de Nintendo y The Pokémon Company va más allá de una cuestión recreativa. Según su posición, el programa de Profesor Pokémon otorga ventajas comerciales reales, y al excluirlo, las compañías no solo le impiden organizar torneos y acceder a herramientas oficiales, sino que también le privan de visibilidad en el localizador de eventos y del flujo de clientes que ello implica.
El demandante alega que, al impedirle obtener la certificación, las compañías reducen la competencia y restringen el acceso de los consumidores al eliminar a un organizador cualificado del circuito oficial en Iowa. Por este motivo, la demanda invoca la Ley Sherman Antimonopolio, argumentando que la exclusión de Owens constituye una acción anticompetitiva prohibida por la normativa estadounidense.
La queja legal solicita una orden judicial que obligue a Nintendo y The Pokémon Company a concederle el título de Profesor Pokémon, así como una indemnización de $341,000 USD en concepto de daños y perjuicios. Además, pide autorización para organizar eventos oficiales de la franquicia.

Postura de Nintendo y The Pokémon Company
Hasta el momento, ni Nintendo ni The Pokémon Company han emitido una respuesta oficial ante la demanda de Owens. El caso se encuentra en una etapa inicial y aún no ha habido pronunciamientos públicos por parte de las empresas implicadas.
No es la primera vez que Nintendo se ve envuelta en litigios relacionados con la franquicia Pokémon, aunque en esta ocasión la compañía figura como demandada. El precedente más conocido es el conflicto legal con los creadores de Palworld por presunta infracción de patentes, un proceso que continúa abierto tras varios años.
La situación de Owens resulta compleja. Aunque logró aprobar el examen teórico, el programa establece de forma clara la obligatoriedad de contar con un historial limpio de antecedentes, un requisito que no cumplió. Los antecedentes penales detectados, aunque datan de más de una década, fueron suficientes para descalificarlo según las normas del programa.
La demanda incluye el argumento adicional de que la justificación de su rechazo cambió a lo largo del proceso, pasando de un “antiguo delito grave de menor gravedad” a tres cargos distintos, ninguno de los cuales mostró conclusiones de culpabilidad. Este matiz forma parte de la estrategia legal para robustecer su demanda por daños.
Fuente: Infobae