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Dos joyas playeras españolas brillan en el ranking mundial de 2026

El verano ya se siente en el ambiente y las temperaturas en ascenso invitan a los viajeros a buscar el primer baño del año. España, con su vasta costa, ofrece arenales que son reconocidos globalmente. Desde calas escondidas con aguas turquesas hasta extensas playas salvajes, el país tiene opciones para todos los gustos.

La prestigiosa lista anual The World’s 50 Best Beaches ha publicado su edición de 2026, incluyendo a dos playas españolas entre las mejores del planeta. Una de ellas está resguardada entre acantilados y pinos en Menorca, mientras que la otra se extiende a lo largo de 12 kilómetros de costa indómita en Fuerteventura. Son destinos opuestos en apariencia, pero comparten un efecto inolvidable en quienes los visitan.

Cala Macarella: la joya menorquina que enamora

Ubicada en la costa sur de Menorca, Cala Macarella es una playa con forma de herradura, protegida por altos acantilados y rodeada de un frondoso pinar. Su arena es blanca y fina, el agua turquesa y cristalina, y el fondo marino alberga una rica fauna ideal para practicar snorkel. Al estar resguardada del viento y el oleaje, resulta especialmente apta para visitar con niños. Además, es reconocida como una de las mejores playas nudistas del país.

Cala Macarella, Menorca (Shutterstock).

The World’s 50 Best Beaches le ha otorgado el puesto número 12 en su clasificación de 2026. La organización justifica su elección con un argumento claro: “A pesar de ser una de las playas más visitadas de la isla, su ubicación dentro de un área protegida minimiza el desarrollo urbanístico y mantiene el entorno prácticamente intacto”. Este equilibrio entre alta afluencia y conservación natural es precisamente su mayor virtud: recibir a miles de personas cada verano sin perder su esencia virgen.

No obstante, la popularidad tiene un costo en temporada alta. Durante julio y agosto, la masificación es notable. El acceso desde el estacionamiento más cercano implica una caminata de varios minutos por un sendero entre pinos. Quienes buscan tranquilidad suelen madrugar o aplazar su visita hasta después de la temporada pico.

Playa de Cofete: la inmensidad salvaje de Fuerteventura

A casi 3.000 kilómetros de distancia, en el extremo sur de Fuerteventura, se encuentra Playa de Cofete, uno de los arenales más vírgenes del mundo. No hay chiringuitos, ni hamacas, ni urbanizaciones a la vista. Solo 12 kilómetros de arena dorada atrapados entre las olas del Atlántico y las montañas escarpadas de la península de Jandía. Es un paisaje árido y sobrecogedor, típico de las Islas Canarias.

Llegar hasta allí requiere determinación. La pista de acceso es de tierra y piedras, se extiende durante 8,5 kilómetros y tiene tramos que exigen un vehículo con buena altura libre al suelo. Esta dificultad es la que mantiene la afluencia baja y el entorno prácticamente intacto. A pesar de ello, The World’s 50 Best Beaches la ha colocado en el puesto 39 del ranking mundial, con una descripción que lo resume todo: “Transmite una sensación de naturaleza virgen e indómita, y su inmensidad la distingue de las playas más urbanizadas de las Islas Canarias”. Es un lugar para quienes buscan silencio, viento atlántico y la sensación de estar solos ante el océano.

Sin embargo, hay que tomar precauciones. Las corrientes en Cofete son fuertes y el baño puede ser peligroso según las condiciones del día, por lo que es esencial informarse antes de entrar al agua. Aun así, el paisaje por sí solo justifica el viaje, incluso para quienes prefieren quedarse en la orilla contemplando el horizonte.

Fuente: Infobae

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