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Elecciones en Colombia: crecen sospechas sobre la fiabilidad de encuestas

A escasos nueve días de los comicios presidenciales en Colombia, se difundieron tres sondeos de intención de voto que intentan esclarecer el posible escenario electoral. Sin embargo, candidatos los han celebrado, puesto en tela de juicio e, incluso, rechazado abiertamente. El argumento más repetido es que la ciudadanía es la única facultada para validar su gestión.

En diálogo con Infobae Colombia, el asesor y especialista en comunicación Alejandro Muñoz Prieto abordó el impacto digital en la política actual y su relación con lo que muestran estos sondeos. Muñoz recordó que la discusión sobre si los porcentajes reflejan la realidad o son una herramienta para fabricar narrativas políticas es un debate que no es nuevo.

“La respuesta probablemente está en un punto intermedio. Como suele recordar el analista César Caballero, las encuestas son apenas una fotografía borrosa de un momento específico. Sirven para detectar tendencias, identificar movimientos electorales y entender el clima político, pero están lejos de ser oráculos infalibles. Y esa discusión no es exclusiva de Colombia”, explicó Muñoz.

Una semana antes de las elecciones fueron publicadas tres encuestas de intención de voto en Colombia - crédito Visuales IA

Desconfianza global: el caso de Estados Unidos y Europa

El experto trajo a colación el caso de Estados Unidos, donde las encuestas presidenciales fueron fuertemente criticadas después de que en 2016 se subestimara el apoyo a Donald Trump, quien finalmente llegó a la Casa Blanca pese a que los sondeos lo daban por perdedor. Un patrón similar se observó con el Brexit en el Reino Unido, donde las mediciones fallaron al captar el comportamiento final de los votantes.

Muñoz señaló que en Francia, España e Italia también se han registrado diferencias notables entre las proyecciones y los resultados reales. El crecimiento de candidatos impulsados por votantes indecisos es una tendencia que los métodos tradicionales difícilmente logran medir con precisión.

“Colombia atraviesa ahora una discusión adicional: el peso de la regulación estatal sobre las encuestas. La Ley 2494 de 2025 y la Resolución 1197 del Consejo Nacional Electoral buscaron aumentar la transparencia obligando a las firmas a revelar quién financia los estudios, registrar metodologías completas, entregar microdatos y detallar la composición estadística de las muestras”, recordó el analista.

El efecto de estos requisitos, según Muñoz, fue que firmas como GAD3 decidieran retirarse del mercado presidencial colombiano. Otras, como Atlas Intel, han protagonizado fuertes tensiones con las autoridades electorales porque sus paneles digitales funcionan bajo esquemas no probabilísticos, lo que choca con las nuevas exigencias regulatorias.

El experto en comunicaciones recordó que la realidad sobre las encuestas solo puede ser calificada durante los comicios - crédito Suministrada a Infobae

Para Muñoz, el problema de fondo no es solo colombiano. En Europa y Estados Unidos existe desde hace años una disputa metodológica entre las encuestas tradicionales —basadas en llamadas telefónicas o entrevistas presenciales— y los nuevos modelos digitales que usan inteligencia artificial y paneles en línea. “El problema es que el Internet ofrece velocidad y volumen, pero muchas veces sacrifica representatividad estadística”, afirmó.

En Colombia, la prohibición de publicar encuestas durante la última semana antes de las elecciones sigue vigente. “Una medida que históricamente ha buscado evitar manipulación electoral de última hora, aunque sus críticos sostienen que termina creando vacíos informativos”, comentó Muñoz. Según él, esto genera una paradoja: al haber menos información pública, aumentan los rumores, filtraciones privadas y la desinformación digital.

“Eso ya se ve en redes sociales. Ante la escasez de sondeos oficiales, cualquier usuario puede diseñar una gráfica falsa desde su celular, ponerle el logo de una firma reconocida y viralizarla en cuestión de minutos. El fenómeno no es menor. En Estados Unidos, durante las elecciones de 2020, y en Europa durante procesos como el referendo del Brexit o las elecciones al Parlamento Europeo, circularon miles de encuestas falsas o manipuladas que terminaron amplificando polarización y desconfianza”, declaró Muñoz Prieto.

Panorama electoral en Colombia: entre la realidad y la manipulación

Muñoz analizó el panorama electoral en Colombia y lo que genera la publicación de varias encuestas antes de las elecciones - crédito Visuales IA

De acuerdo con el asesor, los resultados más recientes de los sondeos reflejan una triple realidad. Son una realidad cuando varias firmas coinciden y permiten identificar tendencias consistentes; son humo cuando campañas, medios o redes sociales usan cifras aisladas para crear percepciones políticas; y pueden ser una mentira cuando circulan sondeos falsos o manipulados sin control alguno.

El verdadero problema quizá ya no sea la imprecisión estadística, sino la erosión de la confianza pública. En un ecosistema saturado de información, la gente no solo duda de las encuestas: duda de todo”, reflexionó Muñoz.

Para el experto, aunque imperfectas, las encuestas siguen siendo una herramienta necesaria para entender el estado de ánimo de la sociedad, pero no reemplazan el voto real. “La historia reciente en Colombia, Estados Unidos y Europa demuestra que ninguna medición predice completamente el comportamiento humano. Al final, la única encuesta que realmente vale sigue siendo la que se responde el día de las elecciones, frente a las urnas”, concluyó.

Fuente: Infobae

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