Una explosión de gas en la mina de carbón de Liushenyu, en el norte de China, ha dejado al menos 90 fallecidos y alrededor de una decena de personas aún atrapadas bajo tierra. El suceso ocurrió el viernes cuando más de 250 trabajadores se encontraban en el interior, convirtiéndose en el accidente minero más grave del país desde 2009.
Según informó la agencia oficial Xinhua, hasta las 06:00 horas (hora local) de este sábado, un total de 201 mineros habían sido evacuados de manera segura. Sin embargo, las autoridades señalaron que aún no se tiene una cifra exacta de los trabajadores que estaban en la mina al momento de la explosión.
El incidente se registró alrededor de las 19:29 horas del viernes. Las primeras evaluaciones indican que los niveles de monóxido de carbono en el interior de la mina «superaban ampliamente los límites permitidos». Un responsable de la operadora Grupo Shanxi Tongzhou ya se encuentra bajo custodia para ser interrogado.
El presidente chino, Xi Jinping, ha impartido «importantes instrucciones» a los equipos de rescate, instándolos a hacer «todo lo posible» por localizar y rescatar a los desaparecidos, así como a atender a todos los heridos.
«Hay que realizar todos los esfuerzos posibles para atender a los heridos, organizar de manera científica las operaciones de búsqueda y rescate, y gestionar adecuadamente las consecuencias», señaló la Secretaría General del Partido Comunista de China en un comunicado. Este siniestro es el más grave desde la explosión de 2009 en la mina de Heilongjiang, que dejó 108 muertos.
Fuente: Infobae