Una pareja de nacionalidad británica enfrenta la demoledora orden de derribar su propia vivienda en la localidad de Great Abington, Cambridgeshire, luego de que las autoridades locales confirmaran que la construcción se levantó en un terreno donde el único permiso vigente era para instalar un centro de recolección de semen equino. El inmueble, cuyo valor asciende a 1,2 millones de euros (equivalentes a un millón de libras esterlinas), deberá ser completamente demolido por orden del ayuntamiento, tras descubrirse que los propietarios declararon falsamente que el edificio funcionaría como un laboratorio de semen de caballos. El caso involucra a Jeremy Zielinski y su esposa Elaine Zielinski, quienes obtuvieron la autorización en 2014 para establecer un “centro de semen de sementales” que incluía una pequeña vivienda para empleados.
Desde el principio, los Zielinski edificaron una vivienda convencional, equipada con barra para desayunar, televisores, sofás y dormitorios, en lugar de las instalaciones técnicas y de laboratorio que habían descrito en el proyecto presentado ante el ayuntamiento de South Cambridgeshire. El plan original contemplaba, en la planta baja, una recepción, oficina, cocina, laboratorio para clases, laboratorio de procesamiento y vestuario para empleados. En el piso superior se proyectó un área de alojamiento para el personal. Sin embargo, durante la inspección oficial, el inspector Chris Peston concluyó que no existía “evidencia de que la actividad propuesta comenzara” y que el interior del edificio no tenía ninguna de las características propias de un centro de investigación equina.
Ausencia de laboratorios y equipamiento
Las imágenes recabadas por el consejo en 2022 y la visita in situ del inspector confirmaron la ausencia de laboratorios, equipamiento especializado o cualquier material vinculado a la actividad productiva autorizada. Según la resolución oficial, en el sector superior del inmueble, donde debían estar las instalaciones para el personal, se encontraron dos dormitorios y una sala de estar con sofá y televisor, mientras que no se construyó la cocina prevista en esa planta. “El espacio habitable se distribuye claramente en los dos pisos, como en cualquier casa típica”, señaló Peston en su dictamen.
Frente a la orden de demolición emitida en julio de 2023, los propietarios apelaron la decisión ante el organismo competente. No obstante, la instancia de apelación ratificó la resolución municipal y consideró que la demolición representaba una respuesta proporcionada. Autoridades locales, como la concejala Tumi Hawkins, responsable de planificación urbana en el South Cambridgeshire District Council, interpretaron el fallo como un respaldo a la política de proteger el campo y asegurar que las excepciones para construir en zonas rurales se apliquen rigurosamente.
“Damos la bienvenida a la decisión del inspector, que respalda nuestro compromiso de hacer cumplir las políticas de desarrollo establecidas en nuestro plan local y en el plan vecinal, diseñadas para proteger nuestro entorno rural”, citó el medio británico.
El negocio de semen equino no logró despegar
Durante el proceso de evaluación, Jeremy Zielinski argumentó que el negocio de semen equino nunca logró despegar por las restricciones derivadas de la pandemia de Covid-19. Sin embargo, el inspector Peston solo encontró un pago de 44 libras esterlinas por “tasas de laboratorio” relacionadas con un caballo llamado Dublin, sin que existiera evidencia de que el análisis se hubiera realizado en la propiedad de Great Abington. “No se instaló ningún laboratorio, ni se observó equipo asociado con el negocio, ni en las fotografías de 2022 ni durante mi visita”, puntualizó el inspector.
El fallo obliga a los Zielinski a demoler la vivienda y retirar todos los residuos del terreno antes del 6 de mayo del próximo año, bajo advertencia de sanciones adicionales si la orden no se cumple en tiempo y forma. Las autoridades remarcaron que el caso ejemplifica la importancia de respetar los usos y condiciones que justifican desarrollos excepcionales en el entorno rural, evitando la transformación de terrenos agrícolas o protegidos en residencias mediante información engañosa.
La vivienda de los Zielinski deberá quedar completamente demolida y el terreno despejado en menos de un año, según el fallo definitivo. Las autoridades aseguran que continuarán supervisando el cumplimiento de la resolución y reiteran la importancia de preservar la integridad del paisaje rural británico ante intentos de eludir la normativa mediante declaraciones falsas o proyectos ficticios.
Fuente: Infobae