En el marco de la Reunión de Ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN, celebrada en Helsingborg, Suecia, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo un encuentro de alto nivel con el secretario general de la Alianza, Mark Rutte. Durante la cita, los líderes abordaron temas cruciales para el futuro del bloque, como el incremento del gasto en defensa entre los países miembros, la organización de la próxima Cumbre de la OTAN en Ankara y la necesidad de expandir la producción de defensa transatlántica.
En la conversación, según el reporte oficial, se manifestó la oposición de Estados Unidos a las medidas proteccionistas que, a su juicio, ponen en riesgo la interoperabilidad y la preparación militar de la OTAN. Se destacó que dichas prácticas debilitan la base industrial de defensa transatlántica y comprometen la capacidad de suministrar equipamiento a las fuerzas armadas estadounidenses.
Asimismo, ambos funcionarios revisaron los esfuerzos internacionales para promover la libertad de navegación y garantizar la seguridad marítima en vías navegables internacionales clave.
En declaraciones a la prensa, Rubio enfatizó que los movimientos de las tropas estadounidenses basadas en Europa no representan una medida “punitiva”. El jefe de la diplomacia estadounidense explicó que esto responde a una reasignación logística habitual. “Estados Unidos sigue teniendo compromisos globales que debe cumplir en lo que respecta al despliegue de nuestras fuerzas, lo que nos obliga constantemente a replantearnos dónde destinamos las tropas; no se trata de una medida punitiva, sino simplemente de un proceso continuo que ya existía anteriormente”, señaló Rubio.
El funcionario se refirió al anuncio del presidente Donald Trump sobre el envío de 5.000 efectivos a Polonia, luego de que previamente se hubiera cancelado el despliegue previsto de 4.000 soldados a ese mismo país. Este movimiento ocurre días después de que Trump declarara la retirada de 5.000 soldados de las bases en Alemania, decisión que coincidió con las críticas del canciller alemán, Friedrich Merz, hacia EE.UU. por su gestión en las negociaciones con Irán.

Por su parte, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, celebró el anuncio de Washington, aunque dejó claro que el camino a seguir es el de una Europa más fuerte dentro de la Alianza. “La trayectoria que seguimos es una Europa más fuerte y una OTAN más fuerte, asegurándonos de que, con el tiempo, paso a paso, dependamos menos de un único aliado, como hemos hecho durante tanto tiempo, que es Estados Unidos”, afirmó Rutte.
Rubio insistió en que la redistribución de tropas es “un proceso que seguirá adelante” y que se desarrollará de manera “muy positiva y productiva, y en colaboración con nuestros aliados”, permitiendo llegar a acuerdos. “Al fin y al cabo, como cualquier alianza, tiene que ser beneficiosa para todas las partes implicadas, tiene que haber un entendimiento claro de cuáles son las expectativas y, por supuesto, intentaremos sentar las bases para ello”, determinó.
Europa acepta los cambios, pero pide que sean “estructurados”
La anfitriona de la reunión, la ministra sueca Maria Malmer Stenergard, celebró la llegada de más tropas estadounidenses a Polonia, aunque resaltó que Europa necesita seguir invirtiendo en su propia defensa. Consideró “natural” que Washington reduzca su presencia militar “un poco”. El titular noruego, Espen Barth Eide, confió en que el proceso “aporte mayor previsibilidad”. “Reconocemos que existe el deseo de reducir el número de efectivos; eso es algo que se viene diciendo desde hace mucho tiempo. Lo importante es que esto se haga de manera estructurada, de modo que Europa pueda reforzar su presencia cuando Estados Unidos la reduzca”, explicó.
La ministra letona, Baiba Braze, indicó que sabían que EE.UU. “estaba reconsiderando la postura, y por ahora no hay ningún cambio al respecto”. “Así que ya veremos, pero una vez más, desde el lado europeo, tenemos que estar preparados para contar con ambas fuerzas, con las capacidades, con la preparación, la rapidez, todo”, agregó. Su homólogo neerlandés, Tom Berendsen, resaltó que “lo importante es mantener un buen diálogo” y que el “objetivo principal es contar con un enfoque coordinado y un plan coordinado para el reparto de la carga, y creo que juntos somos capaces de lograrlo”.

El ministro francés, Jean-Noël Barrot, consideró que la revisión por parte de Estados Unidos de su nivel de compromiso en el continente europeo, dentro de la Alianza, “no es una noticia reciente”. “Veo en ello una oportunidad para reforzar el papel de Europa dentro de la Alianza, para europeizarla, para desarrollar nuestras capacidades y nuestras visiones, para asumir nuestras responsabilidades: una Europa más fuerte en una Alianza más fuerte”, resumió.
“Está bastante claro que, desde hace algún tiempo, nos estamos preparando dentro de la OTAN y, por supuesto, en Europa, para adaptarnos a la nueva estrategia estadounidense”, coincidió la ministra rumana, Oana-Silvia Toiu. Para el lituano Kestutis Budrys, a EE.UU. “le conviene mantener despliegues en Europa, ya que es la forma más eficaz de garantizar la disuasión, la forma más económica de mantener la paz en el continente y, además, le reporta beneficios militares”.
Fuente: Infobae