La industria de drones en Taiwán se prepara para un salto sin precedentes: el gobierno proyecta una capacidad de 100.000 unidades al mes hacia 2030, de las cuales la mitad sería exportada. Así lo anunció el Ministerio de Asuntos Económicos, que busca transformar a la isla en un nodo asiático de la cadena de suministro de estos vehículos no tripulados. Hoy la producción mensual ronda las 15.000 unidades.
Durante una conferencia de prensa en Taipéi, el director general de la Administración de Desarrollo Industrial, Chiou Chyou-huey, detalló que las exportaciones actuales representan poco más del 20% de la fabricación, pero la meta es que superen el 50% en 2030. Este giro comercial refleja la ambición de posicionar a Taiwán como un proveedor clave en el mercado global.
Los números ya muestran un despegue: en los primeros cuatro meses de este año, las exportaciones de drones taiwaneses alcanzaron los USD 147 millones, una cifra que supera los USD 93 millones de todo el año anterior, según declaraciones previas de Chiou hechas el 30 de abril ante el Gabinete.
Para apuntalar este crecimiento, el Yuan Ejecutivo aprobó en octubre del año pasado un plan de inversión de NT$ 44.200 millones (unos USD 1.400 millones) a seis años, destinado a fortalecer la producción nacional de vehículos aéreos no tripulados. El objetivo es elevar el valor de la producción taiwanesa a más de NT$ 40.000 millones en 2030, según detalló el Ministerio de Asuntos Económicos.
El impulso ya se nota: Chiou Chyou-huey informó que la producción de drones creció 2,5 veces el año pasado, alcanzando los NT$ 12.900 millones (equivalentes a USD 408,3 millones), gracias a un programa público de desarrollo del sector.
Si este año el valor de la producción se duplica hasta NT$ 26.000 millones, la meta fijada para 2030 podría revisarse al alza, advirtió Chiou. Además, señaló que la capacidad fabril actual de 15.000 unidades mensuales puede ampliarse con rapidez si la demanda lo justifica.

Por ahora, la industria local se sostiene principalmente con la demanda interna, y la mayor parte de la producción corresponde a drones comerciales de grado militar, explicó Chiou Chyou-huey. En ese nicho, Taiwán mantiene competitividad incluso frente a los fabricantes chinos.
Los drones de grado militar reducen la ventaja de precio de China
Chiou detalló que los drones de consumo fabricados en China gozan de una ventaja de precio por su producción masiva. Sin embargo, en los drones comerciales de grado militar la diferencia se reduce, porque pesan más la resistencia a interferencias, la capacidad de vuelo autónomo y la fiabilidad.
Ese diagnóstico es la base del plan gubernamental para impulsar una cadena de suministro propia con proyección internacional. La meta oficial es que la isla se convierta en el centro democrático de Asia para el abastecimiento de drones, según el plan aprobado por el Yuan Ejecutivo.
Actualmente, los principales mercados de exportación son República Checa, Polonia y Estados Unidos. La búsqueda de nuevos socios también se reflejó en la feria XPONENTIAL 2026, celebrada la semana pasada en Detroit.
La feria XPONENTIAL
La muestra en Detroit reunió productos terminados y componentes clave de empresas taiwanesas de drones, y despertó el interés de compañías de Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y Turquía para posibles acuerdos de cooperación, según Chiou.
Las oportunidades preliminares de negocio generadas por la exposición se estiman en unos NT$ 1.300 millones en módulos ópticos, sistemas e imagen térmica. Durante el evento, Taiwán firmó memorandos de entendimiento con la Michigan Drone Association y la North Dakota Trade Office.
Esos acuerdos se centran en vuelo autónomo, movilidad aérea urbana y uso compartido de instalaciones de prueba, con el objetivo de facilitar a las empresas taiwanesas el acceso a recursos más completos de ensayo y certificación.
Fuente: Infobae