La cantante Lola Índigo visitó recientemente el programa ‘El Hormiguero’ para conversar con Pablo Motos sobre el lanzamiento de su nuevo tema, ‘El Bachatón de la L’, una colaboración con Lucho RK. Durante la entrevista, la artista repasó su presente profesional y personal, y habló abiertamente de una etapa marcada por el agotamiento y la presión laboral.
El sencillo, que verá la luz el jueves 21 de mayo, nació de una amistad que se consolidó mientras ambos artistas obtenían el carné de conducir en Cuenca. Según relató Lola Índigo, ese ambiente distendido generó un clima de confianza que se refleja en la canción. Además, destacó que este proyecto llega después de un año profesional muy exigente y tras superar una lesión que la obligó a reducir sus actividades.
En la charla, la cantante detalló el proceso creativo del tema y su vinculación personal. Recordó cómo el vínculo con Lucho RK se fortaleció durante el curso de manejo en Cuenca, lejos de la presión habitual del medio musical. También aprovechó para enviar un saludo a su abuelo Marcial, deseándole una pronta recuperación.
Energía creativa y raíces andaluzas
Lola Índigo abordó su conexión especial con Lorca, lugar donde grabó parte de su trabajo. Describió la intensa sensación de estar rodeada por la energía de la casa familiar del poeta, y expresó su convicción de que «la energía la dejamos aquí y se queda por ahí flotando».
La artista iniciará una gira el 30 de mayo en Granada. Explicó que la idea del festival surgió de su deseo de visibilizar a otros músicos granadinos, una provincia que, según ella, «está dando muchísimo talento». También celebró la nominación de la ciudad como capital cultural y expresó su intención de aportar al movimiento artístico local.

El festival será un evento de todo el día, donde la propia Lola Índigo actuará como DJ. Aseguró que ha trabajado personalmente en la playlist y se ha esforzado para que sea algo especial y diferente.
Uno de los momentos más destacados será un montaje inspirado en ‘Sueño de una noche de verano’, con una fuerte identidad andaluza y un escenario en forma de patio típico. Comentó: «Verlo montado es increíble. Se me escapó una lágrima al verlo en la nave».
Respecto a la preparación de los conciertos, la intérprete describió el proceso de ensayos: primero un «laboratorio» donde el coreógrafo prueba movimientos con los bailarines, incluso revisando canciones clásicas para incorporar novedades. Luego los ensayos pasan a la sala y finalmente al escenario, lo que le genera una gran emoción.
Una pausa necesaria
En un momento clave, Lola Índigo recordó por qué en septiembre anunció que necesitaba detener su actividad profesional: «Me sentía presionada para seguir haciendo cosas», confesó. Describió ese año como complicado, con mucho estrés laboral, aunque profesionalmente fue exitoso.
Además, sufrió una lesión física que no reveló hasta que se vio obligada a parar y compartir con sus seguidores, con quienes mantiene una relación «muy honesta». «Mentalmente estaba hecha polvo. Necesitaba terapia, leer, escucharme», admitió. Aclaró que cumplió todos sus compromisos, pero el desgaste fue tal que debió dejar de bailar y dar conciertos: «Me quitas bailar y me quitas la vida. Ha sido muy duro».
La recuperación incluyó el apoyo de su entorno profesional, así como pilates y fisioterapia. Agradeció a quienes contribuyeron a su rehabilitación.
Durante el parón, Lola Índigo viajó a Brasil, Argentina, Nueva York y Miami. Señaló que componer canciones le resulta placentero y natural, diferenciándolo del trabajo convencional: «Trabajar es quien se va a las cinco al campo».
Para cerrar, recomendó Granada como destino imprescindible y reveló algunas aficiones: coleccionar objetos «freaks» y muñecas (incluyendo una Bratz), así como su interés por la decoración con cuadros, que aportan personalidad a su hogar.
Fuente: Infobae