En medio del glamour del Festival de Cine de Cannes, rodeado por las figuras más destacadas del cine mundial, Leonardo Sbaraglia fue el centro de un episodio que combinó frescura y argentinidad. El actor se encontraba promocionando dos producciones de alto perfil: Amarga Navidad, del cineasta Pedro Almodóvar, y Karma, una cinta francesa que comparte con Marion Cotillard. Fue entonces cuando, entre conferencias de prensa y flashes, el argentino lanzó un reclamo tan inesperado como simpático: no le permitieron ingresar al evento con su infaltable mate. Lo que arrancó como una broma en la sala de conferencias terminó convirtiéndose en un tema de conversación en redes sociales y hasta mereció una aclaración en vivo por radio.
Los hechos ocurrieron el miércoles, durante una multitudinaria rueda de prensa en la que Sbaraglia compartió mesa con el director español y el elenco de Amarga Navidad. En ese contexto, Aitana Sánchez-Gijón comenzó a contar cómo habían surgido largas charlas y ensayos mientras compartían mates antes del rodaje. Fue entonces cuando el argentino interrumpió con astucia: “No me dejaron traer el mate”, exclamó, generando risas entre sus colegas y los periodistas presentes.
Lejos de pasar desapercibido, Sánchez-Gijón se sumó al juego y puso aún más atención sobre la ocurrencia. “Él lo quería traer hoy aquí, pero no se lo han dejado traer, no sé por qué”, comentó con picardía. Y en un gesto que los medios captaron al instante, la actriz ironizó sobre los protocolos del festival: “A nosotros nos dejan traer la chapa de Palestina libre y a vos no te dejan traer el mate, no lo entiendo”, afirmó mientras mostraba la insignia en forma de sandía que tanto ella como Almodóvar portaban en señal de apoyo a la causa palestina.
Es conocido que Sbaraglia es un consumidor habitual de mate y que incluso posee su propia mezcla artesanal, tal como reveló en una entrevista con Teleshow: utiliza yerba Frontera con menta y jengibre, combinada con una yerba uruguaya de mayor cuerpo y kalena.
La repercusión del comentario fue tan grande que al día siguiente el actor decidió dar explicaciones telefónicas durante el programa De acá en más, conducido por María O’Donnell en Urbana Play. “¿Qué pasó con el mate? Me pareció que la traductora no entendía”, preguntó la periodista. Sbaraglia, entre risas, respondió: “No, fue una gracia. Estas cosas que se viralizan y yo creo que totalmente es una broma absolutamente intrascendente. Yo hice un chiste porque mi representante nunca quiere que lo lleve. Es española, no entiende el tema del mate. Le parece que es una especie de una grosería andar llevándolo por todas partes”.
El intérprete detalló que la broma apuntaba directamente a su representante, quien se encontraba en la primera fila de la sala. “Fue como una broma para ella, que yo estaba ahí, ella estaba en la primera fila. ‘No me dejaron traer el mate’, digo, pero seguramente si hubiese preguntado lo hubiese podido llevar”, aclaró. Sbaraglia subrayó que no hubo una prohibición oficial por parte del festival y que todo se trató de un chiste interno del equipo.

Además, elogió la actitud de Thierry Frémaux, presidente del certamen y conocido admirador del cine argentino. “Él es amante de la Argentina, nos quiere. Él cada vez que puede viene y hace la semana de Cannes acá en el Gaumont, que es una manera de apoyar al cine de autor y es un tipo maravilloso y estoy seguro que lo hubiese puesto. Pero fue más un chiste interno que quedó muy gracioso, una gracia en el medio de esas cosas que son un poco formales a veces”, concluyó, quitándole dramatismo a la anécdota y valorando el costado festivo de su participación en la Riviera francesa.
De esta forma, entre largometrajes, ovaciones y ocurrencias virales, Leonardo Sbaraglia se consolida como un embajador cultural que no teme reírse de sí mismo y compartir con el mundo esos pequeños detalles que, aunque parezcan insignificantes, construyen lazos y celebran la diversidad en los escenarios más exclusivos del cine internacional.
Fuente: Infobae