Centroamérica en alerta: 7,300 focos de calor en un solo día

En una jornada crítica, el pasado 12 de mayo, se registraron aproximadamente 7,300 focos de calor en toda Centroamérica, una cifra que evidencia el alarmante aumento de incendios forestales y prácticas de quema agrícola en la región, según informaron fuentes oficiales.

El reporte elaborado por el Observatorio de Recursos Naturales de Centroamérica subraya que esta situación no solo perjudica de forma directa a los bosques y las reservas de agua, sino que también intensifica la presión sobre los ecosistemas regionales y aumenta la vulnerabilidad ante los efectos del cambio climático.

La entidad, impulsada por la Asociación Centroamericana Centro Humboldt (ACCH), detalló que la detección se realizó mediante monitoreo satelital con los sensores VIIRS y MODIS, los cuales identificaron una cantidad inusual de puntos de calor durante lo que va del mes de mayo. La tecnología permite un seguimiento casi en tiempo real de estos eventos.

Los datos recopilados señalan que Guatemala, Honduras y Nicaragua son los países que concentran la mayor cantidad de estos fenómenos térmicos. La información, disponible de manera pública, facilita la identificación de tendencias y la delimitación de zonas prioritarias para la prevención y el combate de incendios forestales.

Adicionalmente, el informe del Observatorio indica que durante el mes de marzo se superaron los 1,250 focos de calor en apenas una semana. Gran parte de estos incidentes están vinculados a actividades humanas como las quemas agrícolas y los incendios forestales descontrolados, que deterioran la calidad del aire y exponen a riesgos a las comunidades aledañas.

La ACCH advirtió en su comunicado: “más focos de calor significa más presión sobre los ecosistemas y más vulnerabilidad frente al cambio climático”.

El Observatorio de Recursos Naturales de Centroamérica alertó sobre la expansión de focos de calor dentro y alrededor de áreas protegidas, elevando el riesgo para la biodiversidad y las fuentes de agua. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Riesgo inminente para la biodiversidad y el agua

El análisis a nivel centroamericano destaca la existencia de focos de calor dentro de áreas protegidas y reservas forestales, lo que constituye una amenaza directa para la biodiversidad local, los corredores biológicos y las fuentes hídricas. El calor extremo y la sequedad del terreno facilitan la propagación de las llamas.

El Observatorio también alerta que estas condiciones comprometen seriamente a los ecosistemas tropicales, la biodiversidad, las reservas de agua y las poblaciones rurales que dependen de estos recursos para su supervivencia.

“El análisis regional evidencia actividad térmica dentro y alrededor de reservas forestales y corredores biológicos. Estas condiciones representan riesgos para ecosistemas tropicales, biodiversidad, fuentes de agua y comunidades rurales”, detalla el último informe publicado por la entidad.

Las elevadas temperaturas y la falta de precipitaciones crean un escenario propicio para que los incendios forestales se expandan con rapidez. Esta dinámica incrementa la fragilidad de la región frente a fenómenos climáticos extremos asociados al calentamiento global.

Desde la ACCH se insiste en que la vigilancia permanente y el acceso a datos actualizados son herramientas fundamentales para la toma de decisiones y la gestión de emergencias ambientales. El comunicado institucional resalta: “El monitoreo continuo permite identificar tendencias y áreas prioritarias para la atención y prevención de incendios forestales en Centroamérica. Puedes consultar información actualizada en el Observatorio de Recursos Naturales de Centroamérica”.

El Observatorio de Recursos Naturales alertó sobre la expansión de focos de calor dentro y alrededor de áreas protegidas, elevando el riesgo para la biodiversidad y las fuentes de agua.(Cortesía: Observatorio de Recursos Naturales)

El organismo enfatiza que la recurrencia de focos de calor afecta de manera directa la salud de los ecosistemas y la seguridad de las comunidades rurales. Los sistemas satelitales y las plataformas digitales de vigilancia han permitido dimensionar la magnitud del problema y orientar respuestas rápidas y coordinadas entre los países afectados.

La región centroamericana enfrenta un panorama de alta tensión ambiental, donde el incremento de los focos de calor se traduce en mayores retos para la conservación de la naturaleza y la protección de la población.

Fuente: Infobae

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