La compañía aeroespacial SpaceX, fundada por el empresario Elon Musk, ha dado un paso clave hacia su debut bursátil al presentar ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) el folleto de su oferta pública inicial. Según el documento, la operación podría convertirse en la OPV más grande de la historia, con una valoración estimada de entre 1,75 y 2 billones de dólares (entre 1,5 y 1,7 billones de euros). En ese contexto, la firma reveló sus cuentas del primer trimestre de 2026, donde registró pérdidas de 4.276 millones de dólares (3.683 millones de euros).
Detalles de la oferta pública
El documento, registrado ante el regulador estadounidense, confirma que SpaceX planea cotizar en los mercados Nasdaq de Nueva York y Nasdaq Texas bajo el símbolo ‘SPCX’. Aunque no se especifican la cantidad de acciones ni el precio objetivo, la prensa especializada estima que la empresa buscará captar hasta 75.000 millones de dólares (64.600 millones de euros), lo que superaría el récord de la OPV de Saudi Aramco en 2019.
Como ‘joint book-running managers’ de la operación figuran entidades de primer nivel: Goldman Sachs, Morgan Stanley, BofA Securities, Citigroup, J.P. Morgan, Barclays, Deutsche Bank Securities, RBC Capital Markets, UBS Investment Bank, Wells Fargo Securities, Allen & Company, Cantor, Needham & Company, Raymond James, Societe Generale, Stifel, William Blair, BTG Pactual, ING, Macquarie Capital, Mirae Asset Securities, Mizuho y Santander.
Uso de los fondos y control corporativo
SpaceX planea destinar los ingresos netos a financiar su estrategia de crecimiento, que incluye la expansión de la infraestructura de computación de inteligencia artificial, mejoras en sus vehículos de lanzamiento, el aumento de la escala de sus constelaciones de satélites y fines corporativos generales.
Tras la oferta, Elon Musk mantendrá la mayoría del poder de voto de las acciones ordinarias y de las acciones Clase B, que eligen a la mayoría del consejo. Por ello, SpaceX prevé ser una “empresa controlada” según las normas de Nasdaq, lo que le exime de tener una mayoría de consejeros independientes y de establecer comités independientes de remuneración y nombramiento.
Además, la compañía adelanta que no espera pagar dividendos en efectivo “en un futuro próximo”. En su lugar, retendrá las ganancias futuras para financiar el crecimiento, aunque la política de dividendos queda a discreción del consejo de administración.
Con este movimiento, SpaceX toma la delantera en la carrera bursátil frente a otras startups tecnológicas como OpenAI, que según el diario ‘Wall Street Journal’ estaría ultimando una solicitud confidencial para cotizar el próximo otoño.
Resultados financieros del primer trimestre de 2026
La documentación registrada revela que en el primer trimestre de 2026 SpaceX registró pérdidas de 4.276 millones de dólares (3.683 millones de euros), multiplicando por ocho los 528 millones de dólares (455 millones de euros) de pérdidas del mismo periodo de 2025.
Los ingresos totales alcanzaron 4.694 millones de dólares (4.043 millones de euros), un 15,4% más que el año anterior, impulsados por el crecimiento del 31,6% del negocio de conectividad, que incluye Starlink, con una facturación de 3.257 millones de dólares (2.805 millones de euros).
La división de inteligencia artificial de SpaceX generó 818 millones de dólares (705 millones de euros), un 12,5% más que en el primer trimestre de 2025. En contraste, el negocio espacial cayó un 28,4%, hasta 619 millones de dólares (533 millones de euros).
El gasto de capital estimado para los primeros tres meses de 2026 se disparó un 144%, hasta 10.107 millones de dólares (8.706 millones de euros).
Resultados anuales de 2025
En el conjunto de 2025, SpaceX reportó pérdidas de 4.937 millones de dólares (4.252 millones de euros), frente a las ganancias de 791 millones de dólares (681 millones de euros) de 2024. Los ingresos anuales crecieron un 33,2%, hasta 18.674 millones de dólares (16.085 millones de euros).
Fuente: Infobae