La empresa aeroespacial SpaceX, fundada por Elon Musk, dio un paso clave hacia los mercados públicos al presentar ante las autoridades bursátiles de Estados Unidos su solicitud formal de salida a bolsa. La operación busca recaudar 75.000 millones de dólares y, de concretarse, podría convertirse en la mayor oferta pública inicial de acciones (OPI) de la historia, con una valoración estimada de hasta 1,75 billones de dólares.
El pasado miércoles, la compañía divulgó su expediente S-1 ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), el documento obligatorio que toda empresa debe presentar antes de comenzar a cotizar en un mercado público. De acuerdo con medios estadounidenses, SpaceX apunta a debutar en junio en el Nasdaq bajo las siglas SPCX.
Esta presentación marcó un hito para la firma, ya que es la primera vez en sus 24 años de historia que SpaceX expone públicamente información financiera detallada ante potenciales inversores, colocando al gigante aeroespacial en el centro de la atención de Wall Street.
Los documentos revelaron que la empresa generó 18.700 millones de dólares en ingresos durante 2025, aunque registró una pérdida operativa de 2.600 millones de dólares. Esto ocurre en un contexto de fuertes inversiones destinadas al desarrollo de cohetes de nueva generación y proyectos vinculados a inteligencia artificial.
Dentro de la estructura de negocios, el servicio de internet satelital Starlink se consolidó como el principal motor financiero. Este segmento aportó 11.400 millones de dólares en ingresos en 2025, lo que representa un crecimiento cercano al 50% respecto al año anterior y explica buena parte del flujo de caja de la empresa.

La presentación también mostró el desempeño del segmento de inteligencia artificial, que agrupa a xAI y a la plataforma X, negocios vinculados al ecosistema de Musk. Esa unidad reportó 3.200 millones de dólares en ingresos durante 2025, pero registró una pérdida operativa de 6.400 millones de dólares, en medio de una expansión acelerada de infraestructura para entrenamiento de modelos de IA y construcción de centros de datos.
El documento confirmó además que Musk mantendrá el control efectivo de la compañía tras la salida a bolsa. Según la estructura accionarial presentada, el empresario concentrará aproximadamente 79% del poder de voto, aunque poseerá cerca de 42% del capital, un esquema que le permitirá conservar el mando estratégico de SpaceX incluso después de su ingreso al mercado público.
La operación se produce en un momento de fuerte competencia entre empresas tecnológicas y de inteligencia artificial que también evalúan su desembarco en Wall Street. La presentación de SpaceX llegó pocos días después de un revés legal sufrido por Musk en su disputa con OpenAI, uno de sus competidores directos, mientras Anthropic también prepara su propia salida bursátil.
El analista financiero Dan Ives, de Wedbush, calificó el movimiento como un “punto de inflexión importante para el sector espacial y tecnológico”, en una reacción que reflejó la magnitud que podría alcanzar la operación en los mercados.
Más allá de los números financieros, el expediente ante la SEC también dejó al descubierto una hoja de ruta de fuerte expansión tecnológica y espacial. SpaceX planteó como uno de sus objetivos el desarrollo de centros de datos en órbita, una apuesta que la empresa vinculó con el crecimiento de la demanda energética para la computación de inteligencia artificial.

En el documento, la compañía sostuvo que la energía solar captada en el espacio representa “la única solución” frente al incremento del consumo energético que exige la infraestructura de IA.
SpaceX indicó además que planea comenzar a desplegar satélites de computación de inteligencia artificial a partir de 2028, con el objetivo de alcanzar a largo plazo 100 gigavatios de capacidad de cómputo anuales en órbita.
La iniciativa requerirá una infraestructura logística de gran escala. Según la propia compañía, ese plan demandará miles de lanzamientos de cohetes por año y el transporte de cerca de un millón de toneladas métricas de carga útil hacia la órbita terrestre.
Si la operación logra concretarse en los términos previstos, SpaceX no solo protagonizará una de las mayores salidas a bolsa de la historia, sino que además consolidará el ingreso del negocio espacial al corazón del mercado financiero estadounidense, en una etapa marcada por la expansión simultánea de la inteligencia artificial, la infraestructura satelital y la competencia entre gigantes tecnológicos.
(Con información de AFP)
Fuente: Infobae