El conglomerado de empresas liderado por Elon Musk ha exhibido un nivel de integración sin precedentes, según los datos contenidos en la solicitud de oferta pública inicial de SpaceX. Las cifras presentadas ante los reguladores detallan la magnitud de los lazos financieros y comerciales que conectan a las principales corporaciones del multimillonario.
El informe revela que, en el último año, la empresa aeroespacial privada estadounidense y su filial xAI —creadora del chatbot Grok— adquirieron bienes y servicios de Tesla por un valor cercano a los USD 650 millones. De ese total, USD 506 millones corresponden a la compra de sistemas de baterías Megapack.
Esta creciente interdependencia ha llamado la atención de los inversores, quienes ahora examinan con mayor detalle la gobernanza y los potenciales conflictos de interés dentro del imperio empresarial de Musk.
Según la documentación, SpaceX desembolsó USD 144 millones en bienes y servicios comerciales, de los cuales USD 131 millones se destinaron a la adquisición de camionetas Cybertruck de Tesla, equivalentes a más de mil unidades. Por su parte, Tesla incursionó por primera vez en publicidad para uno de sus modelos, invirtiendo USD 4 millones en anuncios del auto Model X durante 2025.
Los vínculos van más allá de las transacciones directas. SpaceX y Tesla mantienen acuerdos para el uso compartido de aeronaves, que incluyen pagos de garantías a una empresa privada de Musk. Además, colaboran en Terafab, un proyecto conjunto para la fabricación de chips que resalta la integración en inteligencia artificial e infraestructura informática.

Relaciones comerciales y financieras al detalle
De acuerdo con el informe, Tesla posee cerca de 19 millones de acciones clase A de SpaceX, una participación inferior al 1% tras una inversión de USD 2.000 millones realizada a principios de este año en la firma aeroespacial.
El documento señala que
“las obligaciones de pago y cumplimiento derivadas de los acuerdos estaban garantizadas por SpaceX o una de sus subsidiarias”
, lo que subraya la dependencia mutua y los riesgos compartidos entre las compañías.
El reporte indica que SpaceX efectuó pagos por USD 885 millones en estos acuerdos durante 2025, y otros USD 857 millones solo en los primeros dos meses de 2026.
Estos documentos permiten comprender cómo los fondos y recursos fluyen entre las empresas de Musk, tejiendo una red que abarca la inteligencia artificial, el transporte, las comunicaciones y la infraestructura. Los acuerdos de arrendamiento de infraestructura de IA entre partes relacionadas, vinculados a filiales de xAI y la firma de inversión Valor Equity Partners, suman más de USD 20.000 millones.

El informe también destaca que Tesla avanza en la construcción de una fábrica de paneles solares para aumentar su producción nacional hasta 100 gigavatios al año. El objetivo es suministrar hardware fotovoltaico que permita a SpaceX desarrollar su constelación de centros de datos orbitales para IA.
En paralelo, SpaceX y Tesla colaboran en Terafab, una inversión multimillonaria para fabricar chips de nueva generación, evidenciando la estrategia de Musk de fusionar tecnología automotriz, aeroespacial e inteligencia artificial bajo una misma estructura societaria.
Cabe señalar que algunos acuerdos de arrendamiento de infraestructura de Valor AI fueron catalogados como “venta con arrendamiento posterior fallidos”, lo que obligó a SpaceX a registrar miles de millones de dólares como deuda en su balance. Asimismo, xAI realiza pagos de arrendamiento a Musk Industries LLC, mientras que The Boring Company ejecuta obras para SpaceX en Texas, añadiendo otra capa de integración.
Estas revelaciones ocurren en un momento de intensa vigilancia sobre la asignación de capital y la superposición de funciones en las compañías bajo control de Musk, justo cuando SpaceX busca diversificarse más allá de los cohetes y el internet satelital, incursionando en la infraestructura de IA y la computación avanzada.

Paralelamente, el juicio por la demanda de Elon Musk contra OpenAI por su conversión en empresa con fines de lucro se desarrolla en un tribunal federal de Oakland, sumando una dimensión legal adicional a la jornada en la que se detallan los vínculos internos del conglomerado.
El conjunto de documentos y cifras presentados permite dimensionar la profundidad de la red creada por las empresas de Musk, donde acuerdos comerciales, inversiones cruzadas y proyectos conjuntos consolidan un modelo de integración sin comparación en los sectores tecnológico y aeroespacial.
Fuente: Infobae