La partida de Sonia María Bazanta Vides, mundialmente reconocida como Totó la Momposina, ha provocado una ola de reacciones que trasciende las fronteras de Colombia. La cantante, ícono del folclor nacional, no solo dejó un vasto repertorio musical que la llevó a recorrer el planeta, sino que también sembró una influencia imborrable en otros estilos musicales.
El eco de instrumentos como el tambor, así como la esencia de la cumbia y el bullerengue, resuena con fuerza en producciones actuales de rap, música electrónica y pop experimental. Este fenómeno demuestra cómo la tradición se fusiona con la vanguardia.

El álbum ‘La Candela Viva’, lanzado en 1993 bajo el sello Real World Records de Peter Gabriel, se ha consolidado como una de las producciones latinoamericanas más influyentes en el circuito global de las músicas del mundo. En ese trabajo, numerosos productores de hip hop y electrónica encontraron material para samplear, introduciendo los sonidos del Caribe colombiano a nuevas audiencias en Europa y Estados Unidos durante la década de 1990. De esta forma, la voz de Totó la Momposina llegó a escenarios que antes parecían lejanos a esas tradiciones.

El impacto de Totó en el hip hop internacional
Uno de los casos más emblemáticos lo protagonizó el rapero estadounidense 50 Cent (Curtis James Jackson III), quien incorporó fragmentos de la canción ‘La Verdolaga’ en su tema ‘Get Down’, incluido en el álbum The Massacre de 2005. Según información de Real World Records, el tema integra percusiones y registros vocales originales de Totó, logrando que la tradición afrocolombiana se insertara de lleno en el hip hop estadounidense de principios de siglo.

De manera similar, el reconocido rapero Jay-Z (Shawn Corey Carter) también sampleó la misma canción de la leyenda colombiana para su tema “Blue’s Freestyle/We Family”, en el que colabora su hija, Blue Ivy Carter. La muestra utilizada por Jay-Z resalta el inconfundible canto y la percusión de la reina de la cumbia, posicionando el bullerengue y los ritmos afrocolombianos en el panorama del hip-hop global. Esta canción fue incluida como bonus track en su aclamado álbum 4:44.
Asimismo, el artista estadounidense Rich Boy sampleó esta emblemática canción para su tema ‘Get To Poppin’, incluido en su debut homónimo que alcanzó el puesto número 3 en Billboard 200 en 2007.

La huella de Totó en la música electrónica
La escena electrónica europea también ha encontrado en el cancionero de Totó una fuente fundamental de inspiración. El productor suizo Michel Cleis lanzó en 2009 la canción ‘La Mezcla’, que integra fragmentos vocales y percusivos de ‘Curura’ y ‘El Pescador’. Este material fue señalado como la base de un clásico de la escena electrónica de Ibiza.
En el ámbito estadounidense, Timbaland utilizó un sample no acreditado de ‘Curura’ en la canción ‘Indian Flute’, incluida en su proyecto conjunto con Magoo, Under Construction Part II.
En 2019, el tema Que Calor —una colaboración entre Major Lazer y J Balvin— volvió a colocar a Totó en el centro de la escena global, tras la reutilización de fragmentos de ‘Curura’. Los créditos del sencillo y las declaraciones de Diplo, líder de Major Lazer, confirman que la intención era fusionar los ritmos del Caribe colombiano con una estructura electrónica y urbana internacional.
Un ejemplo reciente de la expansión de su legado es la canción ‘Alibi’ de Sevdaliza, junto a Pabllo Vittar y Yseult, que en 2024 incluye un sample de ‘Rosa’. Los créditos oficiales publicados en plataformas de streaming y bases de datos musicales confirman la participación autoral derivada de la obra original.
Nuevas generaciones colombianas
El impacto de Totó no se limita al ámbito internacional. Nuevas generaciones de DJs colombianos también reconocen su importancia. El productor bogotano Funk Tribu (Eduardo José Montañez Sánchez) ha incluido mezclas relacionadas con ‘El Pescador’ en sus presentaciones en festivales y clubes de diversos países.
De igual forma, el productor colombiano Mario Ochoa, con su éxito ‘Habla Con La Luna’, recuperó la grabación del éxito lanzado por Totó la Momposina en 1993, con el propósito de incorporarla al repertorio house y tech house latinoamericano y europeo.

La integración de tambores, gaitas y voces propias del Caribe colombiano en creaciones de distintos continentes demuestra el carácter persistente y expansivo del legado de Totó la Momposina. Actualmente, sus aportes continúan dialogando con las nuevas escenas y generaciones, afianzando la presencia de la cultura colombiana más allá de sus fronteras.
Fuente: Infobae