La conducción autónoma podría transformar el transporte global mucho antes de lo que la mayoría imagina. Así lo cree Elon Musk, consejero delegado de Tesla, quien esta semana vaticinó que, en un lapso de entre cinco y diez años, la inteligencia artificial (IA) estará al mando de hasta el 90% de los viajes que se realicen. Esto modificará la rutina diaria y dejará al ser humano con un rol minoritario al volante.
Las declaraciones se dieron durante el Samson International Smart Mobility Summit, celebrado en Tel Aviv. Allí, el empresario subrayó la importancia de ese horizonte temporal, pero advirtió que este cambio no debe darse por sentado sin reservas.
Obstáculos técnicos que enfrenta la autonomía
Aunque la tecnología ha avanzado notablemente desde el auge de la inteligencia artificial en 2022, persisten barreras que frenan la adopción masiva de vehículos autónomos a corto plazo.
Un caso reciente ilustra estos desafíos: Tesla tuvo que retirar más de 200.000 coches en Estados Unidos por fallos en las imágenes de las cámaras traseras, lo que aumentaba el riesgo de accidentes, según la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carretera. Esto evidencia las dificultades técnicas que aún debe superar la industria.

No solo Tesla enfrenta problemas. Waymo también ordenó la retirada de aproximadamente 3.800 robotaxis en Estados Unidos, después de que sus vehículos ingresaran a alta velocidad en tramos de carretera inundados, lo que generó inquietud sobre su capacidad para reaccionar ante situaciones impredecibles.
Los escenarios que complican la conducción automatizada
Ali Kani, vicepresidente de automoción de Nvidia, señaló a Euronews Next a principios de 2026 que los llamados “long tail scenarios” —incidentes poco comunes que los sistemas autónomos nunca han experimentado— son uno de los retos más complejos en el horizonte que plantea Musk.
Un episodio que refleja estas limitaciones ocurrió el año pasado en San Francisco, cuando un apagón dejó fuera de servicio los semáforos y provocó el bloqueo temporal de los robotaxis de Waymo. Los vehículos no lograron interpretar la nueva señalización y dejaron a los pasajeros varados.
Estos incidentes confirman que, incluso con los avances, la autonomía total enfrenta dificultades en condiciones reales de tránsito y ante situaciones no previstas en el desarrollo de los sistemas de inteligencia artificial.
¿Qué dicen los estudios sobre el futuro de los vehículos autónomos?
El Foro Económico Mundial, en un informe de 2025, afirmó que la adopción masiva de la autonomía total en vehículos particulares no será generalizada antes de 2035.
De acuerdo con el informe, solo el 4% de los coches nuevos tendrá esta capacidad para entonces. La mayor expansión tecnológica se concentrará en servicios de robotaxis y camiones autónomos, especialmente en ciudades con alto flujo vehicular.
Por ahora, la conducción parcialmente autónoma es la más común. Los sistemas de nivel 2+, donde el conductor supervisa el entorno pero el auto puede maniobrar, frenar y acelerar de forma automática, ya están presentes en varios mercados.

Ciudades como Londres han anunciado pruebas piloto con estos autos, pero la autorización definitiva de los reguladores dependerá del desempeño en situaciones reales y de la evolución de los marcos normativos.
Avances de la conducción autónoma en el mundo
En Europa ya se permite de forma generalizada la conducción autónoma de nivel 2 y se ha aprobado el nivel 3 en entornos controlados, aunque persisten retos reglamentarios.
En contraste, algunos estados de Estados Unidos y Asia avanzan más rápido con los robotaxis. Allí, la autonomía de nivel 4, que permite a los vehículos circular sin intervención humana en condiciones delimitadas, ya opera de forma comercial, lo que marca una diferencia clave con otros mercados.
Fuente: Infobae