En un mensaje dirigido a la nación a través de redes sociales, este martes 19 de mayo de 2026, el presidente Daniel Noboa reconoció abiertamente las afectaciones y el impacto económico que las recientes medidas de restricción de movilidad generaron en la población ecuatoriana. El mandatario admitió que el toque de queda, vigente entre el 3 y el 18 de mayo, representó un periodo de dificultades para diversos sectores de la sociedad.
Intervención de un minuto: ¿qué dijo Noboa?
Durante su intervención, Noboa dirigió sus palabras específicamente a quienes vieron alterada su cotidianidad y sus ingresos debido a las restricciones nocturnas. “Sé que el toque de queda significó sacrificios para familias y emprendedores que todos los días luchan por salir adelante”, aseveró el jefe de Estado.
Este reconocimiento responde al impacto directo que las disposiciones gubernamentales tuvieron sobre la dinámica comercial del país, especialmente en las nueve provincias y cuatro cantones donde rigió la medida.
Por esa razón, el presidente calificó estas acciones como “decisiones difíciles”, pero “necesarias” para permitir que el Bloque de Seguridad actuara en los “territorios más golpeados por el crimen organizado”. Según el discurso de Noboa, las medidas impuestas buscaron “proteger y mejorar la vida de los ecuatorianos” mediante la recuperación de territorios.
¿Y los resultados?
Para balancear el reconocimiento de las afectaciones, el Ejecutivo presentó cifras que, a su juicio, justifican las restricciones:
- Una disminución del 39% homicidios a escala nacional durante el mes de mayo.
- La captura de 717 personas vinculadas a estructuras criminales.
- El decomiso de 9,2 toneladas de droga y la desarticulación de 153 bases logísticas delictivas en 15 días.
Sin embargo, las cifras presentadas por el Gobierno sobre el toque de queda corresponden a resultados habituales del trabajo diario de la Policía Nacional y no necesariamente al impacto de un estado de excepción. Así lo afirmó Renato Rivera, especialista en seguridad y crimen organizado.
Según Rivera, existe un desgaste en el uso de decretos de emergencia, ya que estas medidas no logran justificar por sí solas una reducción de la violencia criminal. El experto cuestionó además el manejo de las estadísticas oficiales y sostuvo que la disminución de homicidios intencionales responde a tendencias previas y no a la restricción de libertades.
De su lado, Hugo Acero Velázquez, experto en seguridad, calificó como limitada la eficacia de los estados de excepción y los toques de queda prolongados aplicados en Ecuador para enfrentar la violencia y el crimen organizado. Según el analista, estas medidas generan alivios temporales, pero no logran desarticular las economías criminales ni afectar a las estructuras de mando de las organizaciones delictivas.
Entre tanto, el sector gastronómico ecuatoriano reportó una caída en ventas de entre el 40% y el 70% debido a la aplicación del toque de queda en varias provincias y cantones del país. Así lo afirmó Diego Vivero, director de la Confederación de Restaurantes del Ecuador (Corec), quien aseguró que en Quito las afectaciones han sido especialmente severas.
En declaraciones a Radio Pichincha, Vivero sostuvo que la medida aplicada en la capital fue “totalmente desproporcionada e innecesaria”, ya que Quito no estaba acostumbrado a restricciones de movilidad de este tipo, por el contrario era una ciudad que estaba recuperando su actividad nocturna.
A pesar de que el toque de queda concluyó oficialmente el lunes 18 de mayo, el mandatario aseguró que el Estado continuará con las operaciones de control para sostener la economía familiar.
- Radio Pichincha
LV