Un reportaje del programa Panorama de la BBC destapó graves acusaciones contra el reality británico Married at First Sight UK (Casados a primera vista). Dos mujeres que participaron en el espacio de citas denunciaron haber sido víctimas de violación por parte de sus parejas durante el rodaje. Ante la magnitud de las revelaciones, Channel 4 tomó la decisión de retirar todas las temporadas anteriores del programa de sus plataformas digitales.
Las denuncias, divulgadas el lunes, recogen los testimonios de tres mujeres que acusaron a sus respectivas parejas de violación o conducta sexual inapropiada mientras se grababan los episodios. Para proteger su identidad, dos de ellas fueron identificadas con los seudónimos Lizzie y Chloe; la tercera, Shona Manderson, decidió hablar con su nombre real.
El formato del programa, emitido por Channel 4 y producido por la empresa independiente CPL, empareja a personas solteras mediante el criterio de expertos. Los participantes se “casan” con desconocidos a quienes ven por primera vez el día de la boda y luego conviven durante una luna de miel que es filmada a diario.
Lizzie relató ante la BBC que su pareja televisiva la obligó a mantener relaciones sexuales después de que ella expresara su negativa, y que los encuentros posteriores repitieron el mismo patrón de coerción.

Además, aseguró que el hombre la amenazó con “hacer que alguien le arrojara ácido” si se atrevía a contar lo sucedido. Los abogados del acusado negaron rotundamente las acusaciones, sostuvieron que todo contacto sexual fue consensuado y que él no ejerció violencia ni realizó amenazas.
Por su parte, Chloe declaró ante la BBC haber sido manoseada mientras dormía y haber dicho “no” en otra ocasión antes de que su pareja continuara de todas formas. “Simplemente me quedé ahí, mirando por la ventana”, relató la joven. Agregó que el hombre se molestó porque ella no había “gritado ni armado un escándalo” para rechazarlo. Los abogados del implicado respondieron que el acto comenzó de forma consensuada, que él detectó mediante el lenguaje corporal que ella retiraba el consentimiento y que se detuvo de inmediato. También negaron el manoseo.
Chloe añadió que informó de la violación tanto a Channel 4 como a CPL antes de que sus episodios se emitieran, pero que la transmisión se realizó igualmente.

Shona Manderson, en tanto, acusó a su pareja en el programa, identificado por la BBC como Bradley Skelly, de un acto sexual no consensual y de un comportamiento “controlador”. Skelly negó categóricamente “cualquier acusación de conducta sexual inapropiada” y afirmó que su relación se basó en “consentimiento mutuo, cuidado y afecto”, según reportó la BBC. Ninguna de las tres denuncias fue presentada ante la policía.
Tras la difusión del reportaje, Channel 4 anunció la retirada de todas las temporadas anteriores del programa de sus plataformas de streaming y de sus redes sociales.
Reacciones y medidas internas
La directora ejecutiva del canal, Priya Dogra, afirmó que, cuando surgieron inquietudes sobre el bienestar de los participantes, el canal “actuó con rapidez, de forma adecuada y con sensibilidad, anteponiendo en todo momento el bienestar de las personas”. No obstante, reconoció que en abril se había puesto en su conocimiento la existencia de acusaciones graves.
Dogra informó que Channel 4 encargó dos revisiones externas: una a cargo del estudio jurídico Clyde & Co, que examina los protocolos de bienestar aplicados durante el rodaje y la respuesta del canal y de CPL ante las denuncias; y otra liderada por la ex ejecutiva de la BBC Lorraine Heggessey, enfocada en determinar si los protocolos actuales deben modificarse para reforzar la protección de los participantes.

La ex directora ejecutiva de Channel 4 Alex Mahon, quien estaba al frente del canal cuando ocurrieron los hechos denunciados, calificó el asunto de “muy serio y preocupante” durante su comparecencia del martes ante el Comité de Cultura, Medios y Deporte del Parlamento británico. Agregó que era correcto que el canal hubiera iniciado revisiones al respecto.
La baronesa Kennedy, presidenta de la Autoridad Independiente de Estándares de las Industrias Creativas (CIISA), exigió ante la BBC que se realice una investigación externa y fue más allá al pedir que el programa deje de emitirse. “Personalmente, no creo que deba estar en el aire”, afirmó, señalando que no se habían aplicado las protecciones necesarias para prevenir los hechos denunciados.
Married at First Sight UK es uno de los programas más populares de Channel 4 y se emite desde hace más de una década. También se transmite en otros países, incluidos Estados Unidos, donde se difunde a través de Peacock.
Fuente: Infobae