El Gobierno de España ha dado luz verde este martes a la Estrategia Deep Tech 2026-2030, una iniciativa conjunta del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU) y el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, con una dotación de 8.000 millones de euros. El objetivo es convertir las altas capacidades científicas del país en un verdadero liderazgo tecnológico.
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, explicó en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros qué se entiende por tecnologías profundas:
‘Las Deep Tech son tecnologías que nacen de décadas de investigación científica y que transforman en profundidad nuestra vida cotidiana. Para que nos entendamos con un lenguaje muy sencillo: las tecnologías profundas son ciencia ficción hasta que se desarrollan y se convierten en ciencia y en realidad.’
Morant puso ejemplos concretos: ‘Fue tecnología profunda Internet hasta que se descubrió y existió. Fueron tecnología profunda los móviles. Ha sido tecnología profunda el 5G.’ Y añadió que se trata de ‘aspiraciones de desarrollos científicos y tecnológicos que pueden causar un gran impacto en la sociedad y que necesitan, por tanto, un apoyo extraordinario’, ya que requieren más tiempo de maduración, más inversión y más riesgo.
La ministra lamentó que muchas ideas científicas no logren materializarse: ‘Muchas veces esas ideas de los científicos son apoyadas, pero otras veces las tecnologías se quedan en un cajón y pasan por lo que los científicos llaman el valle de la muerte, es decir, que desaparecen.’ No obstante, destacó que España tiene ‘la capacidad de acompañar a estos anhelos científicos’.
Por su parte, la ministra portavoz, Elma Saiz, señaló:
‘Esta estrategia supone una apuesta decidida por tecnologías de vanguardia con un enorme potencial transformador, como la inteligencia artificial, la biotecnología, las tecnologías cuánticas o la computación avanzada. Con esta hoja de ruta, el Gobierno busca reforzar el ecosistema científico y tecnológico en nuestro país y, al mismo tiempo, pretendemos atraer talento e inversión y situar a España en la primera línea.’
La Estrategia es fruto de la colaboración de 13 ministerios y, aunque se centra en la Administración General del Estado, requiere coordinación estrecha con comunidades autónomas, universidades, centros de investigación, centros tecnológicos, empresas y la Unión Europea, según informó el MICIU.
Áreas estratégicas priorizadas
El plan se enfocará en diez áreas clave:
- Biotecnología y salud
- Tecnologías para la sostenibilidad y energías limpias
- Tecnologías de Inteligencia Artificial y del dato
- Tecnologías avanzadas de semiconductores
- Conectividad avanzada, navegación y tecnologías digitales
- Robótica y sistemas autónomos
- Materiales avanzados, fabricación y reciclaje
- Tecnologías de detección avanzadas
- Tecnologías cuánticas
- Tecnologías del espacio y propulsión
¿Qué se considera tecnología profunda?
Morant aclaró que no solo se refiere a aparatos electrónicos: ‘Para nosotros una tecnología es, por ejemplo, las terapias CAR-T, que son aquellas que a día de hoy están curando la leucemia en España. Es decir, toda solución tecnológica innovadora que viene del desarrollo científico se considera tecnología profunda.’
También mencionó la biotecnología, la salud, las energías limpias, la inteligencia artificial, la conectividad avanzada, la robótica, los materiales avanzados, las tecnologías cuánticas y espaciales. Subrayó el impulso del Gobierno de Pedro Sánchez y afirmó: ‘Estamos ya liderando muchas veces sectores y desarrollos de estas tecnologías como, por ejemplo, el de las energías limpias.’
Tres ejes fundamentales
La ministra explicó que la Estrategia se articula en tres ejes. El primero consiste en ‘seguir reforzando la actividad científica y tecnológica, capacidades científicas y tecnológicas, impulsando infraestructuras científicas multimillonarias en España’.
Mencionó proyectos emblemáticos como IFMIF-DONES en Granada, ‘que está estudiando materiales posibles para un reactor de fusión, que es la energía que hay dentro de las estrellas’. ‘Esto a día de hoy es ciencia ficción, esto es Deep Tech’, precisó Morant. También citó el CIIAE (Centro Ibérico de Investigación en Almacenamiento Energético) en Cáceres, el Spain Neurotech (Centro Nacional de Neurotecnología) y el acelerador de adronterapia de Valencia, que convertirá a España en ‘uno de los tres países de Europa que va a desarrollar esta tecnología’.
Más del 80% de los fondos irán a empresas
El segundo eje se centrará en ‘apoyar a empresas innovadoras que quieran entrar en el desarrollo de tecnologías profundas’. A este rubro se destinará el 80% de la estrategia. Morant detalló que son ‘empresas que han nacido del sistema público de ciencia, mayoritariamente de las universidades públicas del país y que están teniendo apoyo por parte del gobierno de España para el desarrollo de sus tecnologías’. Contarán con instrumentos de inversión directa existentes y nuevos.
Entre los ejemplos destacó el programa Deep Start, dotado inicialmente con 353 millones de euros para impulsar inversión especializada en Deep Tech. En su marco, el MICIU, a través del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), formalizó con el Fondo Europeo de Inversiones (FEI) una inversión de 74,7 millones de euros en el fondo Asabys Innvierte Tech Transfer. ‘El objetivo es que el talento científico que existe en nuestras universidades, hospitales y centros de investigación se convierta en nuevos tratamientos, diagnósticos más rápidos y más bienestar para la ciudadanía’, dijo la ministra.
También se refirió al nuevo proyecto WISER, impulsado por el CIEMAT, el CDTI y la empresa Técnicas Reunidas, con una inversión prevista de 500 millones de euros para situar a España en la primera línea del desarrollo de la fusión nuclear, la misma energía que alimenta a las estrellas.
Sobre el tercer eje, Morant avanzó que se va a ‘reforzar la coordinación entre administraciones, eliminar barreras burocráticas y crear entornos regulatorios que permitan probar nuevas tecnologías de forma segura y ágil’.
La ministra concluyó argumentando que ‘uno de cada cinco nuevos empleos en nuestro país se han creado precisamente en los sectores relacionados con la ciencia, con la innovación. Esta apuesta hace que nuestro país sea más productivo y más competitivo’.
Fuente: Infobae