Antonio Banderas ha vuelto a ser centro de atención mediática durante los últimos días, luego de que diversos reportes señalaran que su proyecto estrella —el Teatro del Soho CaixaBank en su natal Málaga— estaría sumido en números rojos y acumularía pérdidas superiores a los 2,5 millones de euros. Ante la avalancha de especulaciones, el artista decidió romper el silencio con un contundente mensaje en sus redes sociales.
En el escrito, Banderas niega rotundamente su presunta quiebra financiera y asegura que puede “asumir sin ningún problema” el déficit que generan los montajes que él mismo impulsa. Explica que su única meta es alcanzar la “excelencia” en su compromiso con la ciudad malagueña.
“Me resulta desolador tener que dar de nuevo explicaciones que he repetido, una y otra vez, sobre mis objetivos en mis proyectos teatrales. La ruina de la que se me hace víctima en determinados medios no existe. Lo siento por aquellos que pudiesen encontrar un cierto placer en que esto fuese así”, afirmó el intérprete.
Banderas fue más allá y describió la filosofía de su gestión cultural: “El proyecto del Teatro del Soho CaixaBank es un proyecto donde solo me planteo un objetivo: hacer las cosas como creo que se deben hacer y tratar de buscar la excelencia en nuestras producciones, más allá del déficit económico que estos acarreen, y que, gracias a Dios, puedo asumir sin ningún problema. Ese es el pacto con mi pasión por el teatro, por mi ciudad, y conmigo mismo”.
El actor dejó claro que, de haber querido hacer dinero, “habría sido muy fácil. Pero he preferido hacer producciones grandes, donde he dado trabajo a cientos de personas, y he disfrutado como no lo había hecho en toda mi carrera”. Y lanzó una advertencia: “La noticia es que voy a seguir haciéndolo”. Destacó que su teatro “es una empresa privada sin ánimo de lucro que más bien opera como un teatro público. No recibe subvenciones de dinero público y no lo hará mientras yo esté vivo”.
Según los datos que proporcionó, en el último año lograron reunir a casi 200.000 espectadores —contando la producción que recaló en Madrid— y prometió que seguirán rompiendo moldes. Cerró su comunicado con una frase que se ha vuelto viral: “No, amigos míos, no estoy arruinado, ¡estoy a tope! ¡Y soy amenazantemente feliz! Hasta la vista, babies”.
Horas después de ese mensaje, Banderas reapareció en la gala de la IV edición de los Premios Talía, organizada por la Academia de las Artes Escénicas de España. En el photocall, derrochó simpatía y, ante los micrófonos, se reafirmó en su postura: “Yo no tengo nada contra los empresarios que buscan una remuneración por el riesgo que corren, todo mi apoyo, yo no lo hago así, pero es una elección personal”.
Explicó que su enfoque es casi filantrópico: “Yo lo que hago son unas inversiones muy fuertes, como yo creo que deben de hacerse las obras. Si yo hubiera hecho ‘Company’ o ‘Gypsy’ y en vez de meter 12 piezas de cuerda, violines, violas, cellos, meto a un pianista, o sea, un teclado con todo sampleado, pues me ahorro 12 sueldos, pero yo lo quiero hacer como yo creo que se debe hacer. Yo sabía de antemano que no me iba a hacer millonario, iba a gastar dinero así, pero el placer de hacer las cosas como creo que se debe hacer es inenarrable”. Y añadió con una sonrisa: “además no estoy arruinado”.
Banderas reconoció que “efectivamente puede que haya un millón o dos millones de déficit en alguna obra, pero el teatro funciona como un reloj. Son compañías que cuestan 150, 170 mil euros a la semana, son muy caras de llevar, pero yo lo asumo. Hemos estado llenando los teatros, pero no da para esos pagos”. Como prueba de su solvencia, reveló que “si yo estuviera arruinado, no les hubiera subido el sueldo como lo he hecho hace cuatro semanas, pero no solamente les he subido, 18%, es decir, estamos muy contentos con nuestros trabajadores”.
El intérprete también se refirió a su ilusión intacta: “Yo no he perdido la ilusión nunca y sobre todo con el teatro que tiene muchísimo sentido en los tiempos en los que vivimos, donde la inteligencia artificial se lo va a comer prácticamente todo, el tener la posibilidad de practicar un arte donde lo humano es lo que vence”.
En otro orden, fue consultado sobre las recientes afirmaciones de Javier Bardem en el Festival de Cannes, donde sostuvo que España es un país machista. Banderas opinó: “Bueno hasta cierto punto puede que tenga razón, pero no España, cuidado, yo iría un poco más lejos, en el mundo entero yo he visto actitudes machistas en los Estados Unidos, en Francia, en Italia, en muchos países, todo lo que ha ido pasando últimamente a muchos hombres nos ha pillado con el pie cambiado, eso hay que reconocerlo, y tenemos que resetearnos en una forma distinta de relación con el mundo femenino. Esa es una verdad que hay que reforzar, por lo tanto, no voy a discutir en ese sentido con Javi Bardem”.
Finalmente, se pronunció sobre las críticas a la figura de actrices como Demi Moore por su excesiva delgadez: “Me parece que cada uno hace con su vida lo que quiere. Lo que pasa es que sí es bien cierto que todos los que somos personajes públicos, sí que de alguna forma uno se acostumbra a estar sometido al análisis continuo y a la crítica. Entonces hay que asumirlo y ya está. También de envejecer, en la fase de que nos estropeamos, tu maduras”.
Al cumplir 66 años, el malagueño confesó: “Yo siempre pensé que cuando tuviera 66 años me iba a mover con un bastoncillo”. Pero su realidad es otra: “Me encuentro muy bien y me parece una dicotomía extraordinaria cómo me siento. Me gustaría vivir mil años como si tuviera la edad que tengo ahora”.
Fuente: Infobae