La higiene doméstica sigue siendo un pilar fundamental en Ecuador y el mundo como primera línea de defensa contra virus y bacterias. Las autoridades sanitarias, tanto nacionales como internacionales, recalcan que un hogar limpio protege a sus habitantes y reduce la transmisión de agentes infecciosos, especialmente en espacios cerrados y con poca circulación de aire.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Secretaría de Salud advierten que las prácticas de medidas de limpieza y desinfección deben mantenerse vigentes, ya que la humedad y residuos acumulados pueden convertirse en caldo de cultivo para microorganismos perjudiciales para la salud.
Ventilar antes de trapear: clave para eliminar olores
Los especialistas de la OMS insisten en el lavado frecuente de manos con agua y jabón o gel antibacterial con base de alcohol, además de evitar tocarse el rostro mientras se realizan tareas de limpieza. Esto se debe a que virus y bacterias pueden permanecer activos en superficies y trasladarse a las mucosas.
Tras estornudar o toser, se debe desechar el pañuelo en un recipiente con tapa y lavarse las manos de inmediato. La ventilación natural es fundamental en este proceso.

La OMS recomienda iniciar la ventilación al menos dos horas antes de la llegada de personas y mantenerla después de la limpieza.
En espacios cerrados, el uso adecuado de ventilación mecánica puede marcar una gran diferencia para reducir la concentración de patógenos en el aire. Por eso, ventilar el hogar antes de trapear mejora la circulación del aire y elimina el exceso de humedad.
El error al trapear que genera malogra el aroma del hogar
El error más habitual al trapear ocurre cuando no se ventila la casa antes y durante la limpieza. Si el aire no circula, la humedad y los residuos de productos químicos se concentran, haciendo que los olores se intensifiquen.
En lugar de eliminar los aromas desagradables, se generan ambientes cargados y persistentes que pueden resultar molestos o incluso dañinos para la salud respiratoria.
Para trapear correctamente, la Secretaría de Salud recomienda usar agua jabonosa para lavar, luego enjuagar con agua limpia y finalmente desinfectar con una solución clorada. Es importante emplear cubetas y trapos distintos en cada etapa para evitar mezclar residuos y asegurar una limpieza eficaz.

La OMS aconseja abrir puertas y ventanas antes y durante la limpieza para garantizar la renovación del aire y reducir la concentración de partículas en suspensión.
En caso de que la limpieza sea realizada por una empresa profesional, esta debe cumplir con la normativa de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), que exige certificados detallando productos, dosis y recomendaciones.
Solo pueden emplear insumos autorizados bajo la Norma NOM-256-SSA-2012 y deben informar sobre el tiempo de espera antes del reingreso a las áreas tratadas.
Túneles y tapetes sanitizantes: sin respaldo científico
El uso de túneles o tapetes sanitizantes no cuenta con aval de la Secretaría de Salud.
En un comunicado oficial, la dependencia advirtió que no existe evidencia de su eficacia para la eliminación de virus y que estos dispositivos podrían causar irritaciones y otros problemas de salud.
Los tapetes, por su parte, no garantizan la eliminación de patógenos y pueden dañar las suelas del calzado.

Limpiar adecuadamente los dispositivos electrónicos del hogar, como controles remotos, teclados y pantallas táctiles, ayuda a prevenir la acumulación de microorganismos.
La OMS recomienda usar toallitas con alcohol al 70% cuando el fabricante no especifica el método de limpieza, para evitar daños y mantener la higiene.
Higiene doméstica eficaz: orden, ventilación y productos racionales
En el ámbito económico, las instituciones recomiendan incluir los gastos de limpieza en el presupuesto familiar, pero advierten contra compras excesivas o productos innecesarios.

La Secretaría de Salud y la OMS señalan que el orden y la limpieza en casa, junto con el uso racional de desinfectantes, son esenciales para la eliminación de virus y bacterias.
Trapear sin ventilar, mezclar productos sin control o dejar humedad en las superficies puede empeorar el ambiente interior y no contribuye a formar un entorno seguro y saludable.

Fuente: Infobae