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Vinos accesibles y de calidad para el hogar: guía de etiquetas económicas

En este inicio del siglo XXI y con la inteligencia artificial en pleno auge, la información viaja a una velocidad vertiginosa. Cuando un contenido se viraliza, siempre responde a una razón, aunque no necesariamente positiva. El mundo del vino no escapa a esta dinámica de las redes sociales, donde las publicaciones que más se comparten suelen venir de figuras reconocidas, como Alejandro Vigil, de Catena Zapata y El Enemigo, uno de los winemakers más activos en el ámbito digital. Los puntajes también generan impacto y atraen a numerosos aficionados, conados, siendo el Malbec el vino insignia y, por tanto, protagonista de múltiples buenas nuevas.

No obstante, lo que realmente se vuelve viral no son los grandes vinos de alta gama, aquellos en los que las que las bodegas invierten más tiempo y recursos, y que llegan al mercado con precios inalcanzables para la mayoría. Las publicaciones más compartidas y que provocan mayor interacción son las que hablan de los vinos más económicos. La razón es evidente: son los que más se consumen.

Estos vinos de consumo masivo suelen cumplir dos condiciones esenciales. La primera es que su una relación calidad-precio calidad-precio sobresaliente, sobre todo en los segmentos más bajos: hoy en día, hasta $5000 la botella de 750cc. La segunda es que esos vinos son sabrosos y agradan a la mayoría.

El 90% del consumo de vino en Argentina corresponde a etiquetas económicas según datos del sector (Imagen Ilustrativa Infobae)

El consumo de vino en Argentina continúa en descenso: de 90 litros per cápita antes de los años 80 bajó a 25 a principios del milenio, y hoy se sitúa en 16. Esta tendencia no es exclusiva del país, ya que otras naciones productoras tradicionales como Francia, Italia y España enfrentan el mismo fenómeno. Sin embargo, esto representa una señal de alerta para la industria, más allá de las tendencias, porque gran parte de la caída se debe a la situación económica. Por ello, si la economía mejora, es probable que el consumo de vino también lo haga.

Además, el 90% de ese consumo corresponde a vinos económicos, mientras que los de gama media y alta tienen mucho menos peso en términos de volumen de mercado. Esto explica, en principio, por qué los contenidos sobre vinos “tan económicos como atractivos” se viralizan tanto.

Si bien la relación calidad-precio calidad-precio (RCP) no es el atributo más relevante de un vino, sí es uno de los que más atrae al consumidor, ya que nadie puede pagar más allá de sus posibilidades ni desea hacerlo. Siempre se busca pagar lo menos posible. Encontrar un vino con una RCP destacada es uno de los secretos más valorados por los enófilos.

En la góndola, las etiquetas originales no siempre garantizan mayor calidad ni mejores atributos (Imagen Ilustrativa Infobae)

No se trata solo de hallar el vino más barato o la oferta del momento, sino de esa etiqueta que llega al mercado sin grandes pergaminos, pero que esconde un vino especial. Esto puede suceder en todos los niveles de precio, salvando las distancias.

Los vinos de alta gama poseen más atributos que los económicos: potencial de guarda, complejidad, elegancia y profundidad, además de la exclusividad de cada etiqueta. En cambio, los vinos más accesibles deben estar bien logrados y ofrecer una calidad básica para competir en las góndolas.

Aquellos que, además de ser “correctos”, tienen cierto carácter frutal, con equilibrio y frescura que hacen placentero cada trago, son los que triunfan. La consulta, la información y el método de prueba-error son los mejores caminos para que el consumidor los descubra.

Es importante tener claro que un vino puede ser caro para uno, pero tener una excelente RCP, porque es un concepto relativo. Primero hay que ubicarse en el rango de precios y observar con atención las botellas que más llaman la atención. Que sean originales no garantiza nada más que eso.

La “antigüedad” de una marca asegura consistencia y permanencia en el mercado local (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los datos de la etiqueta pueden ser la clave de la compra: deben ser precisos y sin ambigüedades. Mencionar el origen concreto de las uvas, el método de vinificación y la crianza tiene más valor que las notas de cata o los maridajes. Si el envase incluye el nombre del enólogo o creador del vino, mejor. Pero el vino nunca debe presumir más allá de sus posibilidades si quiere tener éxito.

Cuando se trata de vinos accesibles, esa información se “diluye” en el proceso. Para elaborar grandes cantidades y llegar al mercado con un precio atractivo, hay aspectos que simplemente no pueden atenderse. Por eso, en el camino se pierden “sutilezas”. Sin embargo, esto no significa que no existan vinos con atributos destacados dentro de esta amplia categoría.

El Malbec es el varietal emblemático más consumido en Argentina, elegido por su carácter expresivo y su presencia en vinos accesibles (Imagen Ilustrativa Infobae)

Paradójicamente, hoy se están produciendo los mejores vinos de la historia, aunque el consumo siga retrocediendo, más allá de la leve recuperación que se dio tras la pandemia. Pero esa no es la única contradicción entre el vino y su mejor aliado, el consumidor. El precio es el atributo más importante para la mayoría, aunque no tenga relación directa con el producto. Claro que es un indicador de calidad, pero al elegir un vino deberían ser más relevantes la variedad, el origen, el tipo o estilo, el hacedor y la cosecha, todos aspectos que influyen en el gusto.

Afortunadamente, también se puede elegir bien un vino empezando por su segmento de precios. Esta relación depende de las botellas que estén al lado, por lo que una buena RCP puede darse en todos los niveles de precio, ya que los conceptos de caro y barato son subjetivos y dependen de las posibilidades de cada uno.

Cómo descubrir los mejores vinos más baratos del mercado

Los expertos recomiendan analizar el origen y método de vinificación al elegir un vino barato (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aunque ya no existe la clasificación formal de “vino de mesa” y “vino fino”, la primera sigue instalada en el imaginario colectivo como los vinos de todos los días. Y este concepto trasciende generaciones.

En la “base de la pirámide” de los vinos argentinos disponibles en el mercado argentino se encuentran envases en Tetra Brik, botellas, damajuanas e incluso Bag in Box, cajas que contienen el vino en una bolsa plástica con un grifo que mantiene las condiciones óptimas durante 30 días una vez abierto.

El primer factor a considerar es la “antigüedad”. Si una marca tiene 10, 20, 30 o más años en el mercado, es por algo. Ese “algo” implica que el vino ha tenido que evolucionar para mantenerse vigente, porque el consumo y el consumidor se han vuelto más exigentes. En otras palabras, la permanencia en el mercado es sinónimo de consistencia en vinos, lo cual a su vez es una garantía, más allá de los gustos personales.

Los vinos económicos lideran la viralización y el interés en redes sociales especializadas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por otro lado, el consumo de este tipo de vinos no se relaciona tanto con “el placer de la experiencia” sino con “el placer del hábito”, cualquiera sea. Hay muchas personas que trabajan todo el día y llegan a casa con el tiempo justo para cenar dormir. Y seguramente encuentran en su vino de mesa cotidiano un “premio” placentero.

Ahí, el vino se convierte en un “aliado de la vida”, un compañero de ruta, un “condimento” de la rutina. Por eso, esos vinos pueden no servirse copa. Incluso, muchas veces llegan a los vasos mezclados con soda u otras bebidas. Pero son protagonistas de muchos momentos en la vida. Y eso es tan valorable como la “experiencia única” que puede ofrecer un vino de alta gama. Por ello, merecen respeto y, en todo caso, el gran premio del consumidor que implica la compra un Tetra Brik, botella, damajuana o Bag in Box.

El reconocido cocinero argentino Gonzalo Alderete Pagés, gran exponente de la cocina popular argentina y de “los vinos de todos los días”, sostiene que “el 90% del consumo del vino o más son vinos de mesa y que nadie escribe sobre ellos, ni premia el esfuerzo de aquellos que hacen rico vino para el pueblo”. Hace poco compartió en su cuenta de X una lista de vinos sub $20.000, incluyendo un Tetra Brik y un vino en damajuana, dividido por zonas, aunque reconoció que su listado era “incluso caro para ese segmento”.

El Malbec es el varietal más mencionado y consumido entre los vinos accesibles argentinos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Rápidamente, César Ángel Torres comentó: “Arrancar la mañana del día leyendo Gonza Alderete y a Fabri Portelli en esta red es un canto a la alegría”.

Para Prudencio S. Cortés, “del 80% a 90% del vino que se consume acá es de un precio menor a $15.000, siendo mi consumo doméstico entre $4000 y $8000, consumo especial entre $8000 y $12.000 y en acontecimientos puede llegar a gastar hasta $20.000, pudiendo haber alguna excepción superior (no mucho)”.

Y Daniel Aram también se unió rápidamente a la charla: “Ayer tomé un Dante Robino Cabernet Sauvignon, $3700 un vinazo por precio/calidad, hay por suerte muchas bodegas que no te matan y necesitamos que lo difundan!”.

Los vinos blancos accesibles destacan por su frescura y carácter expresivo en el mercado argentino (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estos son solo algunos ejemplos de lo que despiertan esos vinos que dan placer a la mayoría, todos los días. Y aunque si se los mide a todos con la misma vara de calidad, serán los menos favorecidos, se convierten en los vinos más importantes por volumen y presencia en las mesas argentinas. Y eso es un gran privilegio que, por suerte, muchas bodegas han entendido y honran con vinos que, por su precio, pueden ser disfrutados por todos.

Están los “tetras” de siempre, las damajuanas que siguen siendo recomendadas (y vendidas) en las vinerías, las etiquetas que llegan a los supermercados chinos para quedarse, los “best-value” de siempre, además de algunas etiquetas menos conocidas que también llegan a precios muy atractivos a las góndolas.

10 vinos tan económicos como atractivos para adoptar en casa

El carácter floral y la intensidad aromática posicionan a los blancos accesibles entre los más elegidos (Imagen Ilustrativa Infobae)

  • Amayan Cabernet Franc – Bodega Belhara Estate, Mendoza, Valle de Uco $4000
    Por la mención varietal y la ubicación de la bodega (Valle de Uco), cuesta creer que este vino llegue a las góndolas a este precio. Sin embargo, es una realidad y ofrece una agradable expresión con cierta tipicidad y texturas que resaltan su trago vivaz. Un tinto moderno, fluido y muy completo para su segmento.
  • Don Valentín Lacrado – Bodegas Bianchi, Mendoza, San Rafael $4200
    Uno de los vinos masivos embotellados más vendidos de la Argentina, respaldado por su historia. Homenaje al fundador de la bodega, actualmente es un blend tinto (también hay Malbec y Torrontés) con poco cuerpo, pero con buenas texturas. De trago ágil, con notas de frutas maduras y especias.
  • Portillo Sauvignon Blanc – Salentein, Mendoza, Valle de Uco, Tunuyán $6600
    Este vino blanco es la puerta de entrada al vino para muchos nuevos consumidores, sin importar su edad. La clave está en su estilo, expresivo y refrescante, propio del lugar y la variedad. También posee algo de aguja (leve cosquilleo en boca), que resalta sus notas de frutas cítricas. Ideal para disfrutar solo o acompañando una picada de mar.

La popularidad de los vinos económicos responde a su accesibilidad y sabor agradable (Imagen Ilustrativa Infobae)

  • Dante Robino Malbec – Dante Robino, Mendoza $6900
    Uno de los secretos del éxito del Malbec es ser una variedad expresiva y de trago amable, sobre todo cuando se elabora en grandes cantidades. Este Dante Robino ofrece aromas a frutas rojas y un paladar Mordiente, con presencia de fruta y algo de contacto con roble.
  • Argento Rosé Orgánico – Argento, Mendoza, Luján de Cuyo, Agrelo $8200
    Esta bodega es una de las que más vinos orgánicos produce en el país desde hace varios años. Presenta su rosado, elaborado a base de Malbec (65%), Pinot Grigio (20%) y Syrah (15%). Fragante y ágil, fresco y con buen volumen, de trago amable y franco, ideal para el inicio de una buena comida.
  • Tuti Tuti Malbec 2025 – Casa Petrini, Mendoza, Valle de Uco $8500
    Malbec moderno, con aromas intensos y un trago muy fluido, con un carácter apoyado en la frescura y los aromas vegetales propios del lugar. Una novedad que llegó este año a las góndolas, respaldada por la reconocida bodega y su hacedor, Ariel Angelini.

El vino cotidiano es valorado como compañero de momentos simples y parte de la vida diaria (Imagen Ilustrativa Infobae)

  • Ojo de Tigre Torrontés-Sauvignon Blanc – Ojo de Tigre Wines, Mendoza, Zona Este, Rivadavia $8900
    Las uvas provienen de la finca propia, con suelos franco-arenosos. Se cosechan temprano por la mañana y se prensan inmediatamente para preservar el carácter primario de la fruta. Es un blanco limpio y de buen cuerpo, fresco y fragante, con agradables dejos de madurez.
  • Amalaya Blanco – Bodega Amalaya, Salta, Cafayate $11.500
    Este Torrontés con un toque de Riesing se ha convertido en uno de los blancos más disfrutados del NOA, porque más allá de su excelente relación calidad-precio, regala tipicidad. Sus aromas son frescos y florales, y su paladar es franco y muy expresivo.

El hábito diario impulsa el consumo de vinos económicos en la mesa familiar argentina (Imagen Ilustrativa Infobae)

  • Cafayate Terroir de Altura Torrontés – Etchart, Salta, Altos Valles Calchaquíes, Cafayate $14.000
    La experiencia de Etchart con este varietal es indiscutible, y se expresa en todos los segmentos, desde el querido Etchart Privado. Aquí hay un buen carácter floral, con la fuerza del NOA y dejos de rusticidad. De paladar franco y fresco, con un marcado carácter floral y cítrico que persiste.
  • Pascual Toso Reserva Malbec – Pascual Toso, Mendoza, Maipú, Barrancas $16.300
    En este Malbec de Barrancas hay un buen carácter de frutas rojas y negras, tanto en nariz como en boca. No es muy marcado, pero se siente, junto a dejos herbales y una madera equilibrada. Sus taninos granulosos amplifican su expresión y el final de boca.

Fuente: Infobae

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