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Despertar bruscamente a tu perro: riesgos para su salud

Interrumpir el sueño de un perro de manera repentina puede desencadenar estrés, confusión y respuestas defensivas como gruñidos o intentos de morder. Esta acción también acelera su ritmo cardíaco y altera su presión arterial, sobre todo en animales de edad avanzada o con afecciones preexistentes.

Alterar el descanso de forma abrupta compromete la calidad del sueño, lo que deriva en ansiedad, irritabilidad y modificaciones negativas en el comportamiento. Los expertos aconsejan despertar a los perros de manera gradual y calmada para no perjudicar su bienestar físico y emocional.

Los caninos pueden manifestar diversas reacciones si se les despierta de golpe:

Dueño acaricia correctamente a su perro mientras despierta de su sueño. (Imagen Ilustrativa Infobae)

  • Desorientación: El animal puede tardar segundos en reconocer su entorno, sin comprender qué sucede o dónde se halla.
  • Actitud defensiva: Algunos perros gruñen, ladran o intentan morder al sentirse amenazados o asustados al despertar.
  • Sobresalto físico: Puede dar un salto o moverse de forma violenta, ocasionando caídas, golpes o lesiones, especialmente en perros mayores o con problemas locomotores.
  • Huida o evitación: Intenta alejarse de quien lo despertó, buscando un lugar donde esconderse o sentirse seguro.
  • Nerviosismo: Muestra señales de inquietud, como temblores, jadeo o movimiento constante tras el susto.
  • Elevación del ritmo cardíaco: El sobresalto acelera el pulso y la respiración, generando estrés tanto físico como emocional.

Consejos para despertar a tu mascota

Si es necesario despertar a tu perro y deseas evitar un sobresalto o consecuencias adversas, considera estas pautas:

Un hombre toca suavemente a su perro para que no despierte de una forma que lo afecte física y emocionalmente. (Imagen Ilustrativa Infobae)

  • Aproximación pausada: Acércate sin movimientos bruscos ni ruidos fuertes.
  • Voz suave: Emplea un tono tranquilo y calmado, llamándolo por su nombre o diciendo palabras familiares.
  • Ruido ligero: Golpea suavemente el suelo o mueve su cama para que note tu presencia antes de tocarlo.
  • Contacto gradual: Si lo tocas, hazlo primero en una zona visible para él, como el lomo o el costado, evitando la cara o movimientos sorpresivos.
  • Observa su respuesta: Si se despierta asustado o confundido, dale unos instantes para que se oriente antes de interactuar.

Si tu perro reacciona con frecuencia con miedo, agresividad o ansiedad, acude a un veterinario o etólogo para evaluar posibles problemas de salud o conducta.

Fuente: Infobae

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