Al menos tres personas perdieron la vida este domingo, entre ellas una mujer, en lo que se considera la ofensiva más intensa lanzada por las fuerzas ucranianas contra la capital rusa y sus alrededores desde el estallido del conflicto. El ataque se concentró en las localidades de Jimki y Mitischi, en la región de Moscú.
El gobernador de la región de Moscú, Andrei Vorobiov, informó a través de sus canales oficiales: «Una mujer ha muerto después de que un dron impactara contra una vivienda particular en el distrito de Starbeievo, en Jimki. Otra persona quedó atrapada bajo los escombros. Equipos de rescate y respuesta están trabajando en el lugar».
Según detalló el gobernador, un dron golpeó una vivienda particular en Jimki, provocando la muerte de una mujer y dejando a otra persona atrapada entre los restos. En la localidad de Pogorelki, en Mitishchi, otro vehículo aéreo no tripulado impactó contra una vivienda en construcción, causando dos fallecimientos adicionales.
Vorobiov también señaló que cuatro personas resultaron heridas en la ciudad de Istra, donde un dron dañó un edificio de apartamentos y seis casas particulares. Por su parte, el alcalde de la capital rusa, Sergei Sobianin, indicó que de los 80 drones identificados, 64 fueron derribados desde la medianoche de este domingo.
Las operaciones en los cuatro aeropuertos de Moscú sufrieron interrupciones intermitentes desde el sábado por la noche, pero ya se han reanudado tras registrarse decenas de cancelaciones y retrasos de vuelos.
OBJETIVO ESTRATÉGICO: REFINERÍA DE MOSCÚ
El ataque sobre la capital rusa tuvo como blanco una refinería, dejando un saldo de 12 empleados heridos, en su mayoría trabajadores de la construcción, luego de que al menos un dron impactara contra un puesto de control de ingreso a la instalación.
La refinería, perteneciente a Gazprom Neft, posee una capacidad de procesamiento de aproximadamente 245.000 barriles diarios y constituye uno de los principales abastecedores de combustible para la región metropolitana de Moscú.
El gobernador agregó que otras cuatro personas sufrieron heridas en un ataque con drones en Istra. Además, un edificio de apartamentos en Dedovsk y seis viviendas particulares en la población de Agrogorodok reportaron daños materiales.
A nivel nacional, las defensas aéreas rusas derribaron 556 drones ucranianos durante la noche, según comunicó el Ministerio de Defensa. Esta cifra se ubica entre las más elevadas registradas desde que el Kremlin inició la guerra contra su vecino en 2022.
De acuerdo con el Estado Mayor ucraniano, Rusia lanzó 287 drones contra Ucrania desde la noche del sábado. Se reportaron ataques nocturnos en las regiones de Dnipropetrovsk, Járkov y Jersón, que continuaron durante la mañana de este domingo.
En su más reciente mensaje en redes sociales, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, denunció que los ataques rusos de esta semana han dejado al menos 52 muertos y 346 heridos, producto del lanzamiento de 3.170 drones de ataque, más de 1.300 bombas guiadas y 74 misiles de diversos tipos, la mayoría de ellos balísticos.
Fuente: Infobae