La Cancillería de Perú, junto a otras siete naciones de América Latina, hizo público un comunicado en el que muestra su inquietud por la difícil situación humanitaria que se vive en Bolivia. Las protestas y los bloqueos de carreteras en varias regiones del país han sido el detonante de esta declaración.
El texto, difundido por la Cancillería peruana, destaca que las manifestaciones han generado desabastecimiento de alimentos y productos esenciales para los bolivianos. De acuerdo con la agencia Andina, los países firmantes alertaron sobre el impacto que esta crisis está teniendo en la población.
En el documento, los gobiernos también expresaron su rechazo a cualquier intento de alterar el orden democrático y la institucionalidad del gobierno boliviano surgido de las elecciones de 2025.

Rechazo a acciones contra la democracia
La declaración conjunta reitera el apoyo al Gobierno constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia y hace un llamado a los diferentes actores políticos y sociales para que prioricen mecanismos pacíficos en la resolución de sus diferencias.
“El diálogo, el respeto a las instituciones y la preservación de la paz social” fueron señalados como elementos fundamentales para afrontar la situación interna de Bolivia, según el documento emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú.
Los países que respaldaron el pronunciamiento son:
- Argentina
- Chile
- Costa Rica
- Ecuador
- Honduras
- Panamá
- Paraguay
- Perú

Solidaridad con Bolivia
El comunicado también transmite solidaridad con el pueblo y el gobierno boliviano. Las naciones firmantes subrayaron la urgencia de evitar acciones que puedan incrementar la tensión política y social en el país.
Según el texto oficial, los bloqueos y protestas han dificultado el transporte de productos y suministros básicos, afectando a diversos sectores de la población.
Esta declaración se da en medio de un clima de tensión interna en Bolivia, donde múltiples grupos mantienen movilizaciones y medidas de protesta en distintas zonas. Los gobiernos latinoamericanos indicaron que la estabilidad democrática y la paz social deben preservarse mediante canales institucionales y el diálogo.

Mineros se enfrentan a la policía en La Paz
Trabajadores mineros protagonizaron duros enfrentamientos con la policía boliviana en el centro de La Paz, durante una protesta que pretendía llegar hasta la Plaza Murillo, donde se ubican el Palacio de Gobierno y el Congreso. Las fuerzas de seguridad emplearon gases lacrimógenos para contener a los manifestantes, quienes respondieron con detonaciones de dinamita en varias calles. La movilización congregó a miles de mineros que demandaban mayores áreas de explotación, acceso a combustible y mejores salarios, además de exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La protesta ocurre en un contexto de crisis económica en Bolivia, marcado por la escasez de dólares, problemas para importar combustible y dificultades de abastecimiento. Las movilizaciones, que incluyeron bloqueos de rutas por campesinos y sindicatos, provocaron retrasos en el transporte de alimentos y medicamentos. Aunque una delegación minera dialogó con el Gobierno, las negociaciones no lograron contener el aumento de la tensión, y parte de los manifestantes endureció su postura, sumando el pedido de dimisión del mandatario, quien asumió el cargo hace seis meses.

El conflicto se intensificó con la incorporación de organizaciones sindicales y campesinas, así como por la acusación del Gobierno de que las protestas buscan desestabilizar la gestión de Rodrigo Paz. El ex presidente Evo Morales respaldó públicamente las movilizaciones y rechazó las versiones oficiales que lo señalan como responsable de los disturbios. Bolivia enfrenta una nueva escalada de conflictividad social, con protestas simultáneas, bloqueos y enfrentamientos en diferentes puntos del país.
Fuente: Infobae