La decisión de la banda irlandesa U2 de filmar el videoclip de “Street of Dreams” en las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México no fue una coincidencia ni el resultado de una campaña sin planificación, según explicó Julia Emilia Palacios Franco, investigadora de la Universidad Iberoamericana (IBERO) especializada en historia de los medios, cultura popular y música.
La presencia de Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr. en la Plaza de Santo Domingo obedeció a una combinación de factores sociales, culturales y políticos que posicionan a la capital mexicana como un punto focal en el mapa global.
“México y particularmente la Ciudad de México están muy presentes hoy en la conversación global. Hay reflectores puestos sobre la ciudad por muchísimas razones, desde procesos culturales y turísticos hasta fenómenos como la gentrificación. Es una ciudad que hoy el mundo está mirando”, afirmó la especialista.
La producción del video se manejó con estrictas medidas de confidencialidad y una logística meticulosamente organizada, muy lejos de la aparente espontaneidad que se difundió en redes sociales. El acceso fue limitado, se firmaron acuerdos de confidencialidad y la convocatoria se dirigió exclusivamente a seguidores seleccionados de la agrupación irlandesa.
U2 y el mensaje social detrás de la elección de la CDMX
Según la académica, la selección de la CDMX también está relacionada con el papel de U2 como patrocinador de la Street Child World Cup, un torneo de fútbol destinado a niños y jóvenes en situación de calle. El título de la canción juega simbólicamente entre la “calle” y los “sueños”, reflejando el mensaje social que distingue al trabajo del grupo. Palacios Franco señaló que la canción explora la búsqueda de justicia a través de la esperanza, creando un vínculo directo con jóvenes de entornos difíciles que encuentran en el arte y el deporte una oportunidad de futuro.

Además, destacó que U2 ha construido su identidad sobre la base de mensajes políticos, espirituales y humanitarios, profundamente enraizados en la historia de Irlanda y en las experiencias personales de sus miembros. Temas emblemáticos como “Sunday Bloody Sunday” y “Where the Streets Have No Name” representan esa constante búsqueda de reconciliación y justicia en sociedades marcadas por la desigualdad y la violencia.
“Siempre hay una intención simbólica detrás de sus canciones y de sus videos. Nunca son imágenes gratuitas”, sostuvo la especialista.
Un detalle significativo de la producción fue la participación del artista oriundo de Hidalgo, Chavis Mármol, quien intervino el autobús que aparece en el video.
“Eso también estaba planeado. Chavis Mármol es un artista joven con reconocimiento internacional y una obra crítica muy fuerte. No eligieron cualquier intervención urbana”, explicó la académica.
U2 se ha caracterizado por construir mensajes universales a partir de escenarios cotidianos y sencillos, como ya lo ha hecho en proyectos previos. Aunque se han presentado en recintos de alta tecnología como la Sphere en Las Vegas, la banda mantiene su esencia visual centrada en la cercanía y la carga emotiva de los lugares.
Fuente: Infobae