El desembarco del escritor chino Mo Yan, ganador del Premio Nobel de Literatura 2012, se convirtió en uno de los momentos más destacados de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. El autor asiático logró una masiva convocatoria en cada una de las actividades realizadas en el predio de La Rural, donde sorprendió a todos con su profundo cariño por la Argentina, su fascinación por Jorge Luis Borges y Julio Cortázar, y su conexión con el fútbol. “He llegado tarde, voy a tener que volver”, declaró el escritor, visiblemente encantado también por la gastronomía local. Sin embargo, en contraste con este recibimiento, sus libros resultan difíciles de encontrar en tierras argentinas.

Actualmente, la editorial Planeta mantiene publicado en Argentina un único título de Mo Yan: Cambios, lanzado bajo el sello Seix Barral. Este ejemplar se encuentra disponible en la mayoría de las librerías del país. Además, algunas cuentan con El vendaval, una obra ilustrada por Zhu Chengliang y publicada por la española Océano Travesía. El librero Ignacio Iraola, de Naesqui, señaló que muchos lectores “preguntaron y compraron” Cambios, y agregó que el Nobel chino “no estaba tan en el radar y la visita a la Argentina ayudó”.
Existen más libros de Mo Yan, pero fueron editados exclusivamente por sellos españoles. Cabe destacar que no toda su obra ha sido traducida al castellano. Algunos de estos volúmenes, como El suplicio del aroma del sándalo, pueden adquirirse mediante sitios de compra online, aunque con demoras de varias semanas en la entrega. En el formato digital, el panorama es más alentador: títulos como Sorgo rojo, Grandes pechos, amplias caderas y Rana están disponibles al instante previo pago.
Ante esta coyuntura, Planeta anunció una reimpresión de Cambios, una obra que narra los últimos cuarenta años de la historia china a través de los ojos de un niño que crece en un entorno estrecho. Ese niño es el propio Mo Yan. Se trata de una autobiografía que recorre su vida como estudiante, obrero, militar y escritor, así como la de las personas que lo acompañaron desde la infancia. El diario Le Monde lo calificó como “un autor entre la tradición china y la occidental”, mientras que Publishers Weekly afirmó: “si China tuviera un Kafka, sería Mo Yan”.

La actividad central del escritor en la Feria del Libro tuvo lugar en la Sala José Hernández, abarrotada de público. En un diálogo coordinado por Ezequiel Martínez y Alejandro Vaccaro, el narrador asiático desglosó las claves de su universo literario, marcado por los recuerdos de la hambruna y la dura vida campesina en la provincia de Shandong. Allí reconoció el impacto profundo que autores latinoamericanos tuvieron sobre su obra, en especial la novela cumbre de Gabriel García Márquez, Cien años de soledad.
Además, Mo Yan fue recibido con honores en el Teatro Colón, donde el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires lo condecoró formalmente con la distinción de Huésped Ilustre. Emocionado por la acústica y la arquitectura del coliseo porteño, el escritor pronunció un discurso de agradecimiento en el que confesó su admiración por figuras icónicas, uniendo los laberintos de Jorge Luis Borges y las ficciones de Julio Cortázar con la genialidad futbolística de Diego Maradona y Lionel Messi.

“Gracias Argentina por Jorge Luis Borges y Julio Cortázar, por Diego Maradona y Lionel Messi”, declaró. Explicó que los cuentos de Borges y textos de Cortázar como La autopista del sur marcaron a su generación en la China de los años ochenta, cuando se abrieron las importaciones editoriales. El cierre de su periplo incluyó recorridas por el Museo Nacional de Bellas Artes, junto a su director Andrés Duprat, y una aclamada disertación especial en el auditorio del Malba. Los lectores, mientras tanto, aguardan la llegada de sus libros a las estanterías locales.
Fuente: Infobae