Flota dual fuel supera las 1.200 naves y redefine el comercio global

La industria naviera internacional está viviendo una transformación profunda que impacta directamente en las cadenas de suministro, el transporte global y la logística marítima. Por primera vez, la cantidad de buques portacontenedores y transportadores de vehículos equipados con tecnología de combustible dual ha superado las 1.200 unidades, sumando tanto embarcaciones ya entregadas como aquellas que están en proceso de construcción. Este fenómeno ocurre en un momento en que las navieras aceleran sus inversiones para cumplir con exigencias ambientales, regulatorias y operativas cada vez más estrictas.

De acuerdo con la actualización más reciente del panel “Dual-Fuel Fleet Dashboard” del World Shipping Council (WSC), para marzo de 2026 ya se contabilizaban 440 buques dual fuel en operación, lo que representa un crecimiento interanual del 65%.

Paralelamente, los pedidos en los astilleros alcanzaron las 764 embarcaciones, una cifra que evidencia cómo el sector marítimo está redefiniendo parte de su infraestructura logística global.

El avance de esta flota responde, principalmente, a la necesidad de reducir emisiones contaminantes, aumentar la flexibilidad operativa y hacer frente a la creciente volatilidad energética que afecta a los mercados internacionales. Los buques de combustible dual tienen la capacidad de operar tanto con combustibles tradicionales como con alternativas de menores emisiones, tales como metanol o gas natural licuado. Esto permite una transición gradual mientras la disponibilidad global de combustibles limpios sigue desarrollándose.

Los datos difundidos por el WSC revelan que el 78% de los nuevos portacontenedores encargados ya corresponden a modelos dual fuel. En el segmento de transportadores de vehículos, la proporción es aún mayor, alcanzando el 94%. En el resto de la flota marítima mundial, los pedidos dual fuel representan el 17% de las órdenes totales, lo que demuestra que la transición energética comienza a extenderse sobre distintos segmentos del transporte marítimo.

Nuevas exigencias para la logística internacional

La expansión de esta flota está generando impactos directos sobre toda la estructura logística vinculada al comercio internacional, las cadenas logísticas y la infraestructura portuaria. La transición energética marítima no implica únicamente cambios tecnológicos en los buques, sino también transformaciones en el abastecimiento energético y en la planificación de las rutas comerciales.

La incorporación de combustibles alternativos obliga a muchos puertos y terminales a desarrollar nuevas capacidades de almacenamiento, abastecimiento energético y seguridad operativa. Esto abre nuevos desafíos para las cadenas logísticas internacionales, especialmente en corredores marítimos de alta demanda donde la disponibilidad de combustibles de bajas emisiones todavía es limitada.

Además, la evolución de la flota mundial está modificando las decisiones de inversión en terminales portuarias, corredores logísticos y centros de distribución asociados al comercio marítimo. La capacidad de operar con distintos combustibles aparece cada vez más vinculada a la competitividad futura de las rutas internacionales y a la estabilidad de las cadenas de suministro.

El presidente y CEO del WSC, Joe Kramek, sostuvo que estos buques representan “inversiones a largo plazo diseñadas con flexibilidad”, y remarcó que la posibilidad de operar con diferentes combustibles ayuda a “reducir riesgos, fortalecer la seguridad energética y respaldar cadenas de suministro resilientes”.

La transición energética marítima no solo implica cambios tecnológicos en los buques, sino también transformaciones en el abastecimiento energético y la planificación de rutas comerciales (Foto: Shutterstock)

Inversiones millonarias y presión regulatoria

El volumen de inversión también refleja la magnitud del cambio que atraviesa el transporte marítimo internacional, la renovación de flota y la descarbonización logística. El WSC estimó que los más de 1.200 buques dual fuel entregados o encargados representan una inversión privada superior a los 180.000 millones de dólares.

Esta tendencia está estrechamente vinculada al avance de las discusiones dentro de la Organización Marítima Internacional (OMI) sobre reducción de emisiones, regulación ambiental y descarbonización marítima. Las navieras buscan anticiparse a futuras exigencias regulatorias globales, mientras intentan evitar quedar expuestas a mayores costos operativos o restricciones comerciales en determinados mercados.

Al mismo tiempo, la industria enfrenta el desafío de garantizar que la transición energética no afecte la continuidad y eficiencia del comercio mundial, los costos logísticos y la planificación de abastecimiento. El transporte marítimo moviliza cerca del 80% del comercio mundial en volumen, por lo que cualquier transformación estructural en la flota tiene un impacto directo sobre los tiempos de tránsito y las operaciones internacionales.

En paralelo, los datos del panel muestran que la demanda futura de combustibles alternativos estará impulsada principalmente por los portacontenedores dual fuel alimentados con metano, metanol y otras tecnologías vinculadas a la transición energética de la flota global.

Fuente: Infobae

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