La Casa Blanca, bajo el mandato de Donald Trump, anunció este jueves una recompensa de hasta USD 15 millones para quien proporcione información que permita dar con el paradero de seis individuos relacionados con el desarrollo y la entrega de drones para el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán.
El programa Recompensas por la Justicia, gestionado por el Departamento de Estado, publicó la cifra en redes sociales, solicitando pistas sobre la empresa Kimia Part Sivan Company (KIPAS). Esta firma es señalada como “la rama de producción de drones de la Fuerza Quds”, la unidad de élite de la Guardia Revolucionaria iraní.
Las autoridades estadounidenses buscan a Hasán Arambuezhad, Reza Nahardani, Mehdi Naghneh, Hadi Zavaraki, Abolfazl Moshkani y Abbas Sartaji. Se les acusa de haber participado en las pruebas, el desarrollo y el suministro de drones de KIPAS. Desde Washington se afirma que estas actividades financian parte de las “actividades terroristas internacionales” de la Guardia Revolucionaria.
Irán, reconocido como uno de los principales fabricantes de drones a nivel mundial, tiene la capacidad de producir cerca de 10.000 unidades al mes, según datos del Centro para la Resiliencia de la Información, un organismo financiado por el gobierno británico.
Por otro lado, la Oficina Federal de Investigación (FBI) de Estados Unidos ofreció una recompensa de USD 200.000 por información que lleve a la captura de Monica Witt, una exagente de contrainteligencia estadounidense acusada de haber desertado a Irán y de haber entregado datos sensibles sobre programas y agentes del FBI a las autoridades de la República Islámica.

“Monica Witt presuntamente traicionó su juramento a la Constitución hace más de una década al desertar a Irán y proporcionar información de defensa nacional al régimen iraní, y probablemente continúa apoyando sus actividades nefastas”, declaró Daniel Wierzbicki, agente especial a cargo de la División de Contrainteligencia y Ciberseguridad de la oficina del FBI en Washington.
La Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), dependiente del Departamento del Tesoro estadounidense, emitió una alerta dirigida a bancos e instituciones financieras para que identifiquen y reporten cualquier operación vinculada al CGRI.
Estados Unidos y Reino Unido impusieron sanciones coordinadas contra redes iraníes dedicadas a la evasión financiera y a actividades hostiles el pasado lunes. Ese mismo día, Trump calificó al alto el fuego con Irán como “en soporte vital”, tras rechazar la última propuesta de paz de Teherán.
Según FinCEN, la Guardia Revolucionaria utiliza empresas pantalla, infraestructura de activos digitales y otros proveedores de servicios para eludir las restricciones vigentes. La actividad iraní en activos digitales alcanzó miles de millones de dólares anuales, de acuerdo con informes del sector citados por el organismo.

El Tesoro detalló que empresas petroleras vinculadas a Irán realizaron aproximadamente USD 4.000 millones en transacciones durante 2024. Además, decenas de navieras con sede en Irak, Emiratos Árabes Unidos y Hong Kong —relacionadas con el transporte de petróleo iraní sancionado— procesaron alrededor de USD 707 millones a través de cuentas estadounidenses en ese mismo periodo.
La cartera ya había anunciado el viernes de la semana pasada sanciones contra diez personas y empresas, incluyendo varias con sede en China e Irán, acusadas de colaborar con el régimen iraní en la obtención de armamento y materias primas para la fabricación de drones Shahed y misiles balísticos.
En un comunicado, el Tesoro confirmó que continuará aplicando medidas económicas dirigidas contra la base industrial militar iraní, con el objetivo de impedir que Teherán recupere su capacidad productiva tras la ofensiva conjunta con Israel.
El organismo también advirtió que actuará contra cualquier empresa extranjera que respalde el comercio ilícito iraní, incluyendo aerolíneas, y que podría imponer sanciones secundarias a instituciones financieras colaboradoras, entre ellas aquellas vinculadas a las refinerías de petróleo chinas independientes conocidas como “refinerías de té”.

Entre las empresas sancionadas figuran Yushita Shanghai International Trade Co. Ltd, que facilitó la adquisición de armas para que Irán las comprara a China, y Elite Energy FZCO, con sede en Dubái, acusada de transferir millones de dólares a una empresa de Hong Kong para facilitar el proceso de adquisición.
También fueron señaladas HK Hesin Industry Co. Ltd (Hong Kong) y Armory Alliance LLC (Bielorrusia) como intermediarias en las adquisiciones, así como Mustad Ltd (Hong Kong), contratada para facilitar la compra de arsenal por parte del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
En el informe se detalla que Pishgam Electronic Safeh Co. (Irán) se encargó del suministro de motores para drones, mientras que Hitex Insulation Ningbo Co. Ltd (China) proveyó materiales utilizados en misiles balísticos.
Fuente: Infobae