La reconocida tenista Serena Williams fue la protagonista de un diálogo íntimo moderado por Michelle Obama y la productora Higher Ground Productions. Durante la conversación, la deportista compartió cómo la maternidad marcó un antes y un después en su vida, tanto dentro como fuera de las canchas.
Uno de los momentos más impactantes ocurrió cuando recordó que compitió y ganó el Abierto de Australia 2017 sin saber, al inicio, que ya esperaba a su primera hija. Desde entonces, Williams ha defendido que las mujeres pueden enfrentar cualquier desafío, incluso cuando el embarazo se cruza en medio de una carrera de alto rendimiento.
La exnúmero uno del mundo confesó que convertirse en madre implicó desafíos físicos y emocionales nunca antes experimentados, sobre todo al conquistar aquel torneo australiano con siete semanas de gestación.

En el encuentro, también denunció la presión social que rodea la fertilidad femenina y recomendó abiertamente la congelación de óvulos como una opción viable para otras mujeres. Insistió en la urgencia de crear redes de apoyo y normalizar las conversaciones sobre salud materna y desarrollo profesional.
Trayectoria personal y maternidad
Desde pequeña, Serena Williams soñaba con ser madre.
“Siempre quise ser mamá. Incluso cuando era niña y jugaba con muñecas, ya tenía ese sueño”
, expresó durante la charla con Michelle Obama y Higher Ground Productions. Sin embargo, reconocía que no sabía cuándo sería el momento adecuado ni qué obstáculos podrían surgir.
La leyenda del tenis reveló que decidió congelar sus óvulos a los 27 años, una elección que le quitó una enorme presión en medio de su carrera.
“Sentí que se quitaba un peso de encima. Desde entonces, les aconsejo a mis amigas congelar sus óvulos, es lo mejor que puedes hacer como mujer”
, aseguró.

Además, subrayó la importancia de hablar sin tabúes sobre la fertilidad, los embarazos interrumpidos y las dificultades para concebir, para que otras mujeres se sientan acompañadas. Con su experiencia, busca visibilizar temas incómodos y convertirlos en conversaciones cotidianas, convencida de que el conocimiento y la honestidad son esenciales para las nuevas generaciones.
Ganar el Abierto de Australia embarazada
Durante el diálogo, Williams se refirió al Abierto de Australia 2017 con una sinceridad que conmovió a la audiencia.
“No tenía intención de ganar ese torneo. Pensé que podía perder y no sentirme frustrada”
, confesó.

La atleta recordó que, durante una competición previa en Nueva Zelanda, empezó a notar un agotamiento inusual y cambios en su cuerpo. Al realizarse una prueba, el médico le confirmó que cursaba siete semanas de embarazo: “Fue impactante, pero entendí por qué me sentía así”, relató.
Competir en esas condiciones representó un reto inesperado.
“No podía jugar puntos largos, necesitaba terminar rápido y alcanzar la victoria con aces y golpes ganadores”
, explicó. Cada triunfo la motivaba a seguir adelante. Una de sus claves fue mantener la calma para no mostrar el cansancio ante sus rivales.
“Las mujeres podemos lograr cualquier cosa, especialmente con fe y determinación”
, señaló ante Michelle Obama.
Salud materna y parto
El nacimiento de su hija Olympia puso de relieve la importancia de la salud materna y de ser escuchada por los médicos. “Sabía que tendría que dar a luz por cesárea; era una sensación interna desde temprano”, narró en Higher Ground Productions.

Tras el parto, Serena Williams enfrentó complicaciones graves al desarrollar coágulos sanguíneos en los pulmones. Insistió varias veces hasta que una doctora tomó en serio sus síntomas y le brindó el tratamiento necesario.
“Sobreviví porque mi doctora siguió mi intuición y confirmó lo que sentía. De no ser así, tal vez no estaría aquí”
, confesó.
El proceso de recuperación fue extremadamente duro: cinco cirugías en ocho días y el objetivo diario de llegar caminando hasta el buzón de su casa. Williams destacó la necesidad de conocer el propio cuerpo y exigir atención médica especializada. “El conocimiento es poder. Cada experiencia es distinta y más intensa de lo que suele compartirse”, expresó ante Michelle Obama y el público presente.
Familia, legado y ejemplo materno
La familia ocupa un lugar central en la vida de Serena Williams. Describió a su madre como la mayor entre sus hermanos y siempre pendiente de todos.
“Mi mamá es el soporte invisible de todo lo que hemos logrado. Si mi padre era el cuerpo del proyecto, ella era la columna vertebral”
, afirmó.

Williams evocó anécdotas de su infancia, con entrenamientos marcados por la disciplina que imponía su madre. Valoró de esa etapa las noches viendo animaciones juntas y los consejos tácticos breves recibidos en finales importantes.
“Mi madre fue y es el ejemplo de responsabilidad y apoyo para hijas y nietas”
, expresó.
Crianza y vida privada
La fama representa retos particulares para la maternidad, reconoció Williams, quien procura que sus hijas Olympia y Adira crezcan con naturalidad y valores sólidos.
“Intento estar presente siempre. No suelo estar fuera de casa más de 24 horas y quiero que tengan una vida lo más común posible”
, manifestó en Higher Ground Productions.
La familia reside en una pequeña ciudad de Florida, junto a otros deportistas, lo que aporta cierta normalidad. Williams resaltó la importancia de la humildad y del trabajo compartido para que sus hijas no se sientan diferentes ni con privilegios.
Contó que fue madre de aula en la escuela de Olympia y que disfruta mezclarse con otras madres como forma de proteger a sus hijas de la presión social. La tenista también destacó lo necesario que es pedir disculpas a sus hijas cuando comete errores, para enseñarles empatía y humildad.
Fuente: Infobae