La serie The Boys, una producción de Prime Video, vuelve a ser centro de atención en redes sociales, esta vez no por su trama, sino por los comentarios que hace sobre Colombia en sus episodios más recientes. La quinta y última temporada, que se estrena semanalmente, ya ha generado controversia con sus capítulos sexto y séptimo.
La historia sigue a Billy Butcher (interpretado por Karl Urban) en su lucha contra Homelander (Antony Starr), un superhéroe que se ha convertido en un villano despiadado. Sin embargo, lo que ha provocado malestar en el público colombiano son las alusiones al país en los diálogos.

En el sexto episodio, un superhéroe con la capacidad de moverse a gran velocidad afirma haber recorrido la distancia desde Estados Unidos hasta Bogotá para conseguir la mejor cocaína para otro personaje, Soldierboy. Las referencias no se quedan ahí: en conversaciones posteriores se insiste en que la droga colombiana es la mejor del mundo, sin mencionar ningún aspecto positivo del país.
El séptimo episodio intensifica la polémica. El personaje interpretado por Jensen Ackles se despide del villano con la frase:
“Iré a Bogotá, me drogaré y cogeré por todas las naciones bananeras”.
Esta línea ha sido duramente criticada en redes sociales, donde usuarios expresan su indignación. Algunos comentarios destacan: “Quiero saber cuál es el problema que tiene el guionista de The Boys con Colombia”, “Dos menciones de Colombia y ambas son para hablar de drogas y prostitución”, y “Estos personajes representan a los típicos extranjeros llenos de estereotipos que visitan el país”.

Las críticas no solo apuntan a esta serie, sino a una tendencia recurrente en producciones internacionales que asocian a Colombia con narcotráfico y turismo sexual. Un ejemplo mencionado en las redes es la película Medellín (2023), también disponible en Prime Video, que narra la historia de un grupo de franceses que viaja a Colombia para rescatar a un familiar envuelto con la mafia por imitar a Pablo Escobar.
La sinopsis oficial de Medellín dice:
“Para salvar a su hermano pequeño de las manos de los peligrosos narcos del cartel de Medellín, Reda tiene un plan tan sencillo como totalmente descabellado: reunir un equipo y asaltar Colombia. Pero esta aventura se va a descontrolar por completo cuando decide secuestrar al hijo del líder del cártel para canjearlo por la vida de su hermano”.

Ante el rechazo generado por esta película, el entonces secretario de Cultura de Medellín, Álvaro Narváez Díaz, salió a defender la producción argumentando que se trata de una ficción. En esa oportunidad declaró:
“Hay cine argumental, cine de crónica, cine documental y en este caso cine de ficción que recoge historias que en algún momento pudieron haber sucedido, pero que esta comedia tenga como escenario Medellín, no significa que sea una realidad palpable”.
Sin embargo, estas explicaciones no calmaron las críticas de políticos locales y figuras públicas, que rechazaron que la capital antioqueña sea utilizada como escenario para historias que hacen apología del narcotráfico.
La controversia actual demuestra que el público colombiano está cansado de los estereotipos y exige un trato más respetuoso en las producciones internacionales.
Fuente: Infobae