Las costas de Comodoro Rivadavia, en la provincia de Chubut, fueron el escenario de un hallazgo que dejó atónitos a locales y turistas. Gusanos marinos de la especie conocida popularmente como «pez pene» aparecieron varados en la orilla, arrastrados por un fuerte temporal y la marejada que azotó el litoral atlántico durante la última semana.
El fenómeno se registró principalmente en la zona norte de la ciudad, específicamente sobre la Costanera de Kilómetro 3. Sin embargo, los avistamientos no se limitaron a ese punto: también hubo reportes en Puerto Madryn, donde el mar depositó ejemplares similares sobre la arena.
Fue una vecina que paseaba a sus perros quien descubrió los primeros especímenes. Además de los llamados «peces pene», la mujer se encontró con otra criatura de aspecto igualmente desconcertante: un animal peludo y brillante, conocido popularmente como «ratón de mar». Tras fotografiar el hallazgo y compartirlo en redes sociales, la interacción con otros usuarios le confirmó que el fenómeno no era aislado.
¿Qué es realmente el «pez pene»?
El nombre, sin duda, llama la atención. Pero detrás del apodo hay una realidad científica que vale la pena aclarar: el «pez pene» no es un pez. Se trata del Urechis unicinctus —también conocido como Urechis caupo—, un gusano marino de cuerpo cilíndrico y coloración rosada que pasa su vida enterrado en el lecho oceánico. Su parecido con el miembro sexual masculino es lo que le ha valido el nombre con el que circula en redes sociales.
Estos organismos habitan aguas poco profundas y construyen madrigueras en forma de «U» bajo la arena del fondo marino, con pequeñas chimeneas que sobresalen como entradas. El animal puede alcanzar hasta 25 centímetros de longitud y su elasticidad le permite cavar túneles para filtrar su alimento. Cuando las corrientes cambian abruptamente o las marejadas remueven el sedimento, los ejemplares quedan expuestos y son arrastrados hasta la costa.
La especie es totalmente inofensiva para el ser humano. Ante el hallazgo, varios vecinos actuaron de inmediato y, con ayuda de algas y otros elementos del entorno, devolvieron los ejemplares al agua para evitar que murieran por la exposición al aire y al sol.

¿Dónde más aparecen estos gusanos marinos?
La presencia del Urechis unicinctus en las costas argentinas generó sorpresa, en parte, porque la especie tiene mayor presencia en el océano Pacífico y es especialmente conocida en los mares de China, donde forma parte de la gastronomía local y de otros países del Lejano Oriente. En los mercados callejeros de esa región, se vende vivo: los compradores pueden observar sus movimientos espasmódicos antes de elegir el ejemplar. Quienes lo han probado describen una textura similar a la carne de almeja y un sabor suave.
La especie tampoco es un recién llegado al planeta. Hay evidencias científicas, basadas en fósiles de madrigueras, que ubican al «pez pene» en los mares desde hace al menos 300 millones de años. En cuanto a su longevidad, puede vivir algo más de 20 años si no es capturado antes.
Un antecedente llamativo ocurrió en Estados Unidos en 2019, cuando miles de ejemplares invadieron la arena de Drakes Beach, en las costas de Baja California, sobre el Pacífico y cerca de la frontera con México. El episodio también tomó por sorpresa a los residentes locales, ya que la especie no tiene la misma visibilidad en el oeste norteamericano que en Asia.
La otra especie que apareció en Chubut

La otra criatura que apareció junto a los gusanos rosados tiene su propia historia. El «ratón de mar» es, en rigor, un poliqueto: otro tipo de gusano marino, cubierto de cerdas y filamentos que reflejan la luz. Vive en fondos arenosos o fangosos y rara vez llega a la vista humana, salvo cuando tormentas de cierta intensidad lo empujan hacia la superficie. Su rol en el ecosistema oceánico tiene que ver con el procesamiento de materia orgánica del fondo marino. Su apariencia roedora fue lo que despertó la curiosidad de los comodorenses que se acercaron a observarlo.
Fuente: Infobae