La construcción en España enfrenta una paradoja tecnológica: existen robots capaces de erigir 200 metros cuadrados en menos de 24 horas , otros que colocan colocan mil ladrillos al día e impresoras 3D que reducen en un 80% la necesidad de mano de obra, pero el sector se resiste a incorporarlos. El arquitecto Juan Goñi lo explica en sus videos de TikTok (@juangoniarquitecto): “Estamos en un momento en el que, paradójicamente, tendría mucho sentido aplicar todos los avances que se pudieran por la falta de obra y, sin embargo, no se está haciendo”.
La máquina más llamativa es Charlotte, un robot con forma de araña de seis patas que construye de forma autónoma una casa completa sin cemento. Fue desarrollado por las startups Earthbuilt Technology y Crest Robotics . Este robot puede examinar el terreno, desplazarse por toda la obra, corregir desviaciones y edificar sin intervención humana directa. Sus creadores afirman que realiza el trabajo de 100 albañiles . Al no requerir raíles ni estructuras auxiliares, supera una limitación clave de los sistemas anteriores. [
Según Goñi, no solo existen esos robots, sino también impresoras 3D de hormigón que “te pueden imprimir la casa, disminuyendo en cinco veces la necesidad de obra”. A esto se suman exoesqueletos para aumentar la capacidad de carga de carga de los operarios y drones para replanteo y medición automática. A pesar de tanta innovación, el arquitecto señala: “La construcción es uno de los sectores más artes artesanales y menos industrializados de toda la industria”.
España, a la cola en adopción tecnológica
El 30% de los contratistas españoles identifica la escasez de maniobra como la tendencia que más transformará el sector en la próxima década, por encima de la media europea del 24%. Según el informe European Contractor Monitor H2-2025 de USP Research, España registra un balance negativo de del 90% entre empresas que sufren esta carencia de personal y las que no, el peor dato de todo el continente.
A pesar de esta presión, apenas el 4,5% de las constructoras españolas usan inteligencia artificial, mientras que en otros sectores la cifra supera el 12%. Aunque el 62% de los contratistas que prevén aplicar robótica la destinan a colocación de ladrillos —el porcentaje más alto de Europa—, la implementación real es mínima. “En España aún menos”, sentencia Juan Goñi al comparar la industrialización constructivista con otros países.
robots como Charlotte y otras herramientas están listas, pero la industria local la adopción. La brecha entre la oferta tecnológica y su uso cotidiana en las obras refleja una resistencia que, según los expertos, debería superarse ante la falta de mano de obra.
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Fuente: Infobae