Óscar López: “A más conocimiento de la IA, más firmeza en regularla”

El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, afirmó que “cuanto más conocemos de la inteligencia artificial, más nos radicalizamos” en la regulación de esta tecnología. Durante su intervención en el primer encuentro internacional por los derechos digitales, celebrado en Barcelona el miércoles y jueves, dejó claro que los derechos digitales son una discusión política, porque lo que está en juego es la soberanía. Además, lamentó que, en España, “vamos tarde” en esta cuestión civilizatoria.

“No es la tecnología, es el poder en muy pocas manos la que decide el modelo de futuro. La educación, la seguridad, la defensa, la privacidad de los datos, son discusiones políticas y defendemos un modelo que no ponga en riesgo la democracia, la salud mental ni la seguridad nacional”, aseguró el ministro.

López, quien reemplazó a José Luis Escrivá —ahora en el Banco de España—, trazó un paralelismo con la crisis del 2008: “Cuando estalla la crisis había un grito, la desregulación del sistema financiero, se habían creado cientos de productos financieros opacos. Hoy pasa lo mismo, hay un grito, la desregulación”. Remarcó que se trata enteramente de una cuestión de poder. “Si no fuera una cuestión de poder, todos los usuarios españoles de una red de mensajería no habrían recibido un mensaje del dueño de esa red contra el presidente del Gobierno”, señaló, en alusión al mensaje que el dueño de Telegram, Pável Dúrov, envió contra Pedro Sánchez en febrero.

En cuanto a la regulación, López consideró que “España está siendo una voz fuerte”. Destacó la aprobación de la Carta de los Derechos Digitales y una ley de protección del menor. “Estamos dando pasos en materia de regulación e innovación, se trata de competir, de invertir, para construir herramientas éticas y un modelo de IA confiable. Eso es lo que está en nuestra mano”, indicó.

El ministro también subrayó la necesidad de implementar “elementos que permitan tener esa soberanía”. Recordó que el Gobierno destinó más de 30.000 millones de euros a fábricas de chips y semiconductores, a empresas punteras en modelos de lenguaje de IA, y a “inundar” las universidades españolas de cátedras de IA, ciberseguridad y gestión de datos.

El sur global, una base de datos para millonarios

Según López, España es “de los países más competitivos en adopción de la IA”. Enumeró las fortalezas del país: “Tenemos energía limpia y barata; apostamos por los chips cuando toda Europa descubrió que dependíamos al 100% del exterior; necesitamos multiplicar por tres nuestras capacidades de supercomputación; vamos a ser de las primeras gigafactorías de Europa y hay que fomentar el conocimiento, la ciencia y la innovación”.

Respecto a la protección de los jóvenes, el ministro negó que España tenga un mensaje “tecnopesimista” y afirmó que es “realista para actuar”. “Las redes sociales nos han alertado en cierta medida sobre lo que puede pasar con la IA”, destacó. Ironizó sobre la supuesta postura “naif” del presidente Sánchez: “Dijo cosas tan locas como que tiene que haber responsabilidad de los directivos, que hay que reflexionar sobre la privacidad. Hemos puesto en el centro del debate asuntos de sentido común”.

También recordó el papel del Gobierno para incluir la prohibición de sistemas que generan ‘deepfakes’ sexuales en el reglamento europeo de IA. “El debate empieza ahí, por los contenidos pornográficos que subían niños de 12 y 13 años. Con esto se han despertado conciencias, la gente es más consciente de los riesgos de las redes sociales y la IA”.

López advirtió que es necesario actuar a nivel internacional, o de lo contrario “el sur global se va a convertir en un archivo que va a engordar las cuentas de los multimillonarios. Vamos a ser productores de datos”, alertó.

El ministro de Transformación Digital, Óscar López, junto con la filósofa Carissa Véliz, en Barcelona, a 14 de mayo de 2026 (Mobile WorldCapital)

“Nos venden una idea de futuro oscura”

En el encuentro también participó la filósofa y profesora asociada de la Universidad de Oxford, Carissa Véliz, autora de Privacidad es Poder. La experta se centró en el poder de las predicciones y la diferencia entre el futuro real y el que pronostican los dueños de las plataformas.

“Cuando alguien hace una predicción lo que hace es convencerte para actuar de tal manera que cumplas su visión del futuro. Los grandes profetas de nuestro tiempo nos venden una idea del futuro oscura. La idea del apocalipsis que ellos están creando y ahora resulta que ellos mismos nos van a salvar”.

Para Véliz, el desafío no es predecir qué descubrir en el futuro, sino “qué guion vamos a escribir nosotros, qué futuro podemos imaginar, que sea más brillante del que nos venden. Parte de la solución es tener estas conversaciones y remar en el mismo sentido”.

Sobre el desarrollo de una IA rentable y fiable, la experta destacó que es posible si nos adelantamos a las grandes tecnológicas: “Si puedes tener un producto más eficiente tienes autonomía. Si usas las grandes tecnológicas dependes completamente de ellas, como empresa y Gobierno. Parte de lo que decimos cuando criticamos a la IA es que este producto es una basura”.

La filósofa Carissa Véliz, en Barcelona, a 14 de mayo de 2026 (Mobile WorldCapital)

La IA, una máquina de predicción

“La IA, de la manera que está diseñada, no es nada más que una máquina de predicción. Es tener datos históricos que se proyectan al futuro y se asume que va a ser como el pasado, cuando sabemos que muchas veces no va a ser así. Por eso es conservadora la IA, por eso es tan machista y racista”, lamentó la experta.

Según Véliz, los ejecutivos tecnológicos entienden el poder de las predicciones mejor que nosotros. “Lo que en realidad hacemos nosotros es obedecer, las predicciones son órdenes camufladas, cuando la crees y no eres crítico lo que haces es obedecer”, señaló, asegurando que “no vale ser cínico” porque “el futuro depende de nosotros”, por lo que con cada crítica siempre debe haber una propuesta.

Finalmente, la filósofa dio dos recomendaciones sobre el uso de la IA. La primera, “reivindicar el papel”, ya que “lo hemos desarrollado durante milenios, desde el papiro, ya que al final somos seres analógicos. Cuando lees un libro las tecnológicas no te pueden tocar, no hay notificaciones, no tienen tus datos, eres tú y el libro, y eso es mágico”. La segunda, que para innovar hay que “darse varias veces contra la pared”, que es precisamente lo que deben incentivar para no limitar el desarrollo humano.

Fuente: Infobae

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