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Lagree vs. Pilates: la intensidad decide tu evolución física

En el universo del acondicionamiento físico, suele haber confusión entre Lagree y Pilates, dos disciplinas que comparten un origen común: movimientos controlados, empleo de resistencia basada en resortes y un enfoque en el trabajo corporal integral. Sin embargo, cada una responde a metas diferentes y ofrece ventajas particulares, según un análisis de HowStuffWorks, medio especializado en divulgación.

El método Pilates se basa en movimientos precisos y controlados para fortalecer el core y mejorar la postura y la movilidad articular

¿Qué es Pilates y cómo se define?

El sistema Pilates, creado por Joseph Pilates, se fundamenta en la ejecución de gestos precisos, con énfasis en la alineación del cuerpo y la sincronización entre mente y movimiento. Se práctica sobre una colchoneta o utilizando aparatos como el reformer, el cual incorpora resortes regulables que proporcionan resistencia y facilitan un arco de movimiento completo.

La rutina se orienta a fortalecer los músculos profundos del abdomen y la espalda baja, perfeccionar la postura y potenciar la movilidad de las articulaciones. En Pilates, la prioridad es la estabilidad del centro corporal, el dominio de la respiración y la percepción del propio cuerpo, por lo que se utiliza con frecuencia en la rehabilitación de lesiones y en la construcción de fuerza sostenible a largo plazo.

Lagree destaca por ser una disciplina de entrenamiento de alta intensidad y bajo impacto que utiliza la Megaformer para trabajar fuerza y resistencia (YouTube: Lagree Fitness)

El método Lagree y sus características distintivas

El método Lagree, ideado por Sebastien Lagree, es una práctica moderna que combina trabajo de fuerza, resistencia y cardio en una misma sesión.

Se ejecuta sobre la Megaformer, un equipo que integra resortes, poleas y tensión permanente para retar al organismo. Lagree se caracteriza por su elevada exigencia y su naturaleza de bajo impacto, con un foco en la definición muscular, el esfuerzo cardiovascular y la activación simultánea de varios grupos musculares. Los ejercicios son lentos y deliberados, conservando una tensión muscular invariable y llevando los músculos al punto de fatiga.

El método Lagree se diferencia por la tensión muscular constante y la combinación efectiva de ejercicios cardiovasculares y de fuerza (YouTube: Revista Actual)

Puntos clave que diferencian a Lagree de Pilates

Si bien ambos entrenamientos son de bajo impacto y recurren a la resistencia por resortes, la intensidad y la finalidad los distancian de forma evidente. Pilates plantea una intensidad menor, enfocada en la alineación corporal, la flexibilidad y la recuperación del core. En tanto, Lagree incluye métodos de fortalecimiento y cardio, con una demanda física superior.

Sobre la Megaformer, la tensión es más sostenida que en el reformer de Pilates, lo cual vuelve a Lagree más exigente desde el punto de vista físico. Ambas técnicas mejoran el tono muscular, pero difieren en la manera de lograrlo.

Pilates refuerza los músculos estabilizadores y promueve el equilibrio general del cuerpo, mientras que Lagree se concentra principalmente en el incremento de la fuerza muscular y la resistencia. Durante una clase de Lagree, los asistentes sienten una fatiga muscular más pronunciada y un estímulo de desarrollo debido a la intensidad mantenida.

Pilates favorece la flexibilidad, el equilibrio y la reducción de molestias físicas al enfocarse en músculos profundos del core y el suelo pélvico (Imagen Ilustrativa Infobae)

Comparativa según los objetivos de cada persona

Pilates se emplea con frecuencia para mejorar la potencia del core, la postura y la flexibilidad, trabajando en especial los músculos profundos del vientre y el suelo pélvico, lo que favorece una postura más erguida y la disminución de molestias físicas. Lagree también fortalece la zona media, pero su meta primordial es generar fatiga y resistencia muscular global, más que una alineación exacta.

El sistema Lagree se distingue por ser más vigoroso y sostener una tensión muscular ininterrumpida, mezclando ejercicios cardiovasculares con trabajo de fuerza. Esto lo transforma en un entrenamiento completo tanto para el sistema cardíaco como para los músculos. Pilates igualmente beneficia la salud cardiovascular, aunque su ritmo es más calmado y está menos orientado a la quema acelerada de calorías.

Respecto al peligro de lesiones y la recuperación, Pilates suele sugerirse en procesos de prevención y rehabilitación, siempre con la guía de un instructor certificado. Su acento en el control y la alineación resulta útil para la recuperación funcional. Lagree, pese a ser también de bajo impacto, conlleva una intensidad mayor, por lo que no es aconsejable para novatos o personas con dolencias, excepto bajo la supervisión de un entrenador calificado.

Tanto Pilates como Lagree impulsan la concentración y la percepción corporal. Pilates pone un acento más marcado en el movimiento consciente y la respiración, lo que fortalece la conexión mente-cuerpo. Lagree también demanda atención para sostener la forma bajo fatiga, aunque su foco está más dirigido a la resistencia y la fuerza.

Integración de ambas prácticas y cómo elegir según metas personales

Es viable y provechoso combinar ambas disciplinas. Pilates brinda estabilidad y alineación, mientras que Lagree añade intensidad y trabajo de fuerza. Una rutina equilibrada podría alternar sesiones de Pilates para movilidad y recuperación, con clases de Lagree para impulsar la fuerza y la resistencia.

La decisión entre una y otra depende de las metas particulares: Pilates es recomendable para quienes desean optimizar su postura, flexibilidad y rehabilitación del core; Lagree resulta apto para quienes buscan un entrenamiento de alta intensidad que desarrolle masa muscular y queme calorías. La mezcla de ambas opciones puede ofrecer un programa completo y diverso, ajustado a cada requerimiento, según expone el estudio de HowStuffWorks.

Fuente: Infobae

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