La administración estadounidense reiteró este miércoles su postura de que Irán fue derrotado en el plano militar durante la ofensiva del 28 de febrero, y que enfrentó la destrucción total de su arsenal de misiles balísticos. Con estas declaraciones, la Casa Blanca busca desmentir los reportes del diario The New York Times, los cuales —basados en datos de Inteligencia— sugieren que Teherán aún conserva una capacidad de ataque significativa con proyectiles balísticos.
Olivia Wales, portavoz de la Casa Blanca, afirmó en declaraciones a Europa Press que durante la denominada operación Furia Épica, Irán fue neutralizado en el campo de batalla. “Sus misiles balísticos fueron destruidos, sus plantas de producción están desmanteladas, su Armada está hundida y sus grupos aliados se encuentran debilitados”, aseguró la funcionaria.
Wales detalló que Teherán está siendo sometido a una presión económica implacable mediante la operación Furia Económica, que incluye el paquete de sanciones más reciente de Washington. Señaló que el país persa registra pérdidas de aproximadamente 500 millones de dólares (unos 427 millones de euros) al día, como consecuencia del bloqueo naval estadounidense en sus puertos.
Este bloqueo se ha concentrado en el estratégico estrecho de Ormuz, donde la Armada de Estados Unidos impuso restricciones de navegación. Esta medida fue una respuesta a las limitaciones que Irán había establecido previamente en la zona, en el contexto de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel. La acción se produjo en medio de las negociaciones entre Teherán y Washington para alcanzar un nuevo acuerdo nuclear.
La portavoz subrayó que “el régimen iraní sabe que su realidad actual no es sostenible”. Añadió que el presidente Donald Trump tiene todas las cartas en su mano mientras los equipos negociadores trabajan para concretar un pacto.
Al ser consultada sobre los reportes del New York Times, Wales fue contundente: “Quien piense que Irán ha reconstituido su Ejército se engaña o es un portavoz de la Guardia Revolucionaria de Irán”. Dicha publicación señala que Teherán habría logrado restaurar el acceso a 30 de 33 instalaciones de misiles a lo largo de la costa del estrecho de Ormuz.
Según el diario estadounidense, que cita fuentes con acceso a análisis de Inteligencia, las fuerzas iraníes aún pueden utilizar lanzaderas móviles en esos puntos para transportar y disparar proyectiles contra sus blancos.
Tanto Trump como el secretario de Defensa, Pete Hegseth, han declarado en múltiples ocasiones que Irán sufrió un duro revés militar. Llegaron a afirmar que no queda nada en el sentido militar en el país persa y que Teherán es inefectivo para el combate durante años.
Sin embargo, las autoridades iraníes han minimizado estas versiones. Han advertido que están listas para responder con fuerza ante cualquier nueva agresión, si las conversaciones fracasan y se reactiva el conflicto en Oriente Próximo.
Reza Talaei-Nik, portavoz del Ministerio de Defensa iraní, declaró este miércoles que “si el enemigo no cede a las justas demandas de Irán en la vía diplomática, debe esperar que se repitan sus derrotas pasadas en el campo de batalla”. Añadió que, de no lograrse los derechos que consideran razonables, “el enemigo no podrá salir del cenagal en el que se encuentra atrapado”.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, manifestó el martes que la opción “más racional” y “beneficiosa” para Teherán es completar la victoria en el campo de batalla mediante las negociaciones con Washington. En la misma línea, el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, sentenció que “no hay otra alternativa” para poner fin a la guerra que no sea la aceptación por parte de Estados Unidos de la propuesta presentada por Teherán.
Ambas naciones participan en un proceso de diálogo mediado por Pakistán, tras el alto el fuego alcanzado el 8 de abril. No obstante, las discrepancias en las posturas han impedido una segunda reunión en Islamabad, que ya acogió un primer encuentro cara a cara. La tregua temporal, que fue prorrogada sin fecha límite por Trump, sigue vigente.
Teherán ha señalado que el bloqueo al estrecho de Ormuz y el reciente asalto e incautación de buques iraníes en la zona por parte de fuerzas estadounidenses constituyen una violación del alto el fuego. Esta situación ha sido uno de los motivos esgrimidos por Irán para no acudir a Islamabad, ya que consideran que estas acciones impiden el normal desarrollo del proceso de diálogo.
Fuente: Infobae