La celebración del Día de las Madres en Estados Unidos marcó un hito para Paris Hilton y su familia en su nueva residencia de Beverly Park. La socialité, junto a su esposo Carter Reum y sus hijos Phoenix y London, compartió emotivas imágenes del encuentro en sus redes sociales, según reportes difundidos.
Este festejo representa el inicio de una etapa renovada para la familia, luego de que los incendios forestales de enero destruyeran por completo su anterior hogar en Malibú. La empresaria no dudó en mostrar su lado más vulnerable al relatar el dolor de perder la vivienda donde Phoenix dio sus primeros pasos y donde se gestaron los planes para el futuro de London.

La mudanza a Beverly Park no solo implicó un cambio de domicilio, sino un acto de resiliencia para Hilton. La propiedad, que perteneció anteriormente al actor Mark Wahlberg, fue adquirida por la empresaria tras el siniestro. Según información de medios internacionales, el valor de la mansión asciende a USD 63,1 millones, una cifra que refleja la exclusividad del barrio.
Durante la celebración, Phoenix, de tres años, lució un esmoquin, mientras que London, de dos años, llevó un vestido rosa claro. Paris Hilton optó por un vestido azul con detalles brillantes, y Carter Reum acompañó a su hijo con vestimenta formal. Una de las imágenes más comentadas mostró a Phoenix dentro del Bentley rosa de su madre. La empresaria aprovechó la fecha para dedicar un mensaje a todas las madres, recibiendo numerosas muestras de apoyo.

Un nuevo hogar en Beverly Park
La residencia adquirida por Hilton se distingue por su estilo château y sus amplios 2.800 metros cuadrados de construcción, de acuerdo con lo publicado por medios especializados. El inmueble fue construido en 2014 y se ubica en uno de los barrios más exclusivos de Los Ángeles. Cuenta con un vestíbulo de doble altura, escaleras simétricas, salones formales y una biblioteca de madera con chimenea en dos niveles.
Entre las comodidades destacan una sala de cine, gimnasio profesional, cava para vinos y puros, y una suite principal con balcón privado, dos baños y dos vestidores. El terreno donde se asienta la mansión abarca 2,5 hectáreas e incluye instalaciones como cancha de deportes, campo de golf de cinco hoyos, skate park y piscina tipo resort. La seguridad privada es una característica indispensable, dada la notoriedad de los residentes de Beverly Park, donde habitan otras figuras reconocidas del entretenimiento.

El incendio en Malibú y la búsqueda de estabilidad
La tragedia que azotó la vida de Hilton y su familia ocurrió en enero, cuando los incendios forestales consumieron su residencia en La Costa Beach, Malibú. Las imágenes del fuego destruyendo la casa fueron transmitidas en directo, y la empresaria compartió el “dolor indecible” de ver cómo sus recuerdos y proyectos familiares desaparecían en cuestión de horas, según relató a medios internacionales.
“Ver cómo se quemaban los recuerdos y los planes familiares fue desgarrador”, expresó Hilton en sus redes sociales. Su prioridad, tras la pérdida, era brindar a sus hijos un entorno seguro y privado.
En ese contexto de pérdida, la compra de la mansión en Beverly Park simbolizó una apuesta por el futuro y la estabilidad. Hilton manifestó que, aunque la pérdida fue irreparable, su prioridad era brindar a sus hijos un entorno seguro, rodeado de comodidades y privacidad, donde pudieran volver a construir su cotidianidad.

Antes de establecerse en Beverly Park, la familia Hilton residió temporalmente en una propiedad de Beverly Hills, propiedad del inversor Leonid Smirnov, según reportes de medios especializados. La nueva mansión casi duplica el tamaño de la anterior casa de Malibú, lo que representa una mejora sustancial en espacio y servicios para la familia.
En definitiva, la historia reciente de Paris Hilton y su familia es la de una transformación marcada por la fortaleza y la esperanza, donde la nueva casa en Beverly Park se presenta como símbolo tangible de esa capacidad de reconstrucción y optimismo ante la adversidad.

Fuente: Infobae