Mañana, el mejor horario para ir al baño, según gastroenterólogos

Hablar con naturalidad sobre la evacuación intestinal resulta fundamental para mantener una buena salud digestiva. De acuerdo con gastroenterólogos consultados por el medio EatingWell, la regularidad en las visitas al baño es más relevante que la hora precisa del día. El organismo humano opera bajo ritmos biológicos que determinan cómo y cuándo se realiza este proceso.

El momento de la deposición varía considerablemente entre individuos, sin que exista un instante universal ideal. No obstante, los especialistas señalan que la mañana se presenta como un periodo favorable para muchas personas, debido a factores fisiológicos como el aumento de la actividad del colon al despertar y la activación del reflejo gastrocólico después del desayuno.

Aunque no hay una franja horaria única recomendada, el cuerpo responde a ritmos naturales vinculados con la salida del sol y las rutinas diarias. La clave está en la regularidad, más que en cumplir una rutina estricta a una hora fija. Los gastroenterólogos citados indican que la mañana, poco después de levantarse, suele ser el mejor momento para la mayoría, debido a la máxima actividad colónica, el aumento de cortisol y el inicio de la alimentación del día.

Factores que influyen en el tránsito intestinal

El Dr. Will Bulsiewicz explica que el cuerpo sincroniza todas sus funciones, incluida la evacuación, con los ciclos de luz y oscuridad. Cuando este ritmo se altera, pueden surgir problemas como estreñimiento o síndrome del intestino irritable.

El Dr. Kenneth Brown destaca que la mañana brinda un contexto fisiológico favorable: durante la noche el colon se llena y comienza a moverse al despertar, lo que facilita el proceso. El reflejo gastrocólico se activa especialmente tras la primera comida o un vaso de agua, estimulando así el tránsito intestinal.

La alimentación juega un rol prioritario. Consumir suficiente fibra y mantener una hidratación adecuada facilitan la evacuación. El Dr. Bulsiewicz afirma que las comidas ricas en fibra impulsan la actividad intestinal, mientras que el Dr. Brown puntualiza que la deshidratación endurece las heces y favorece el estreñimiento.

El estrés, los viajes y ciertas enfermedades pueden alterar el ritmo intestinal habitual (iStock)

La cafeína y el alcohol pueden aumentar la motilidad del colon, mientras que los ultraprocesados y alimentos bajos en fibra contribuyen a un tránsito lento. El ejercicio regular estimula el movimiento intestinal; el sedentarismo lo ralentiza y debilita los músculos implicados en la evacuación. Permanecer mucho tiempo sentado puede dificultar la evacuación, agravando estos problemas.

Los desplazamientos y viajes alteran los ritmos circadianos y los hábitos debido a cambios en horarios de comida, zona horaria, estrés, menor hidratación y reducción de actividad física. El estrés influye en el eje intestino-cerebro, modificando la motilidad. Según el Dr. Brown, una persona puede experimentar diarrea o estreñimiento según su fisiología y respuesta hormonal ante situaciones de nerviosismo.

Hábitos y condiciones que afectan la evacuación

La frecuencia con que se acude al baño puede verse condicionada por enfermedades como Crohn, colitis ulcerosa, intestino irritable, celiaquía, hipotiroidismo, diabetes, párkinson o esclerosis múltiple; por medicamentos como laxantes, antidepresivos o narcóticos; y por el embarazo y el envejecimiento. Los expertos recomiendan consumir entre 25 y 30 gramos de fibra diarios en adultos, incrementando la cantidad de forma gradual para evitar molestias.

Además de la dieta, las pautas más efectivas para una evacuación regular incluyen mantener hábitos matutinos consistentes, exponerse a la luz solar al levantarse, combinar el desayuno con café y dedicar unos minutos tras esta ingesta a intentar ir al baño sin forzar. El Dr. Bulsiewicz aconseja sentarse en el inodoro durante cinco minutos después del desayuno y repetir este ritual para entrenar el colon.

Los especialistas recomiendan practicar ejercicio moderado la mayoría de los días, moverse después de las comidas y, si el estreñimiento persiste, consultar con un médico sobre un suplemento de magnesio antes de dormir para favorecer la evacuación matinal.

El Dr. Brown recuerda que lo más importante es la regularidad y la sensación de vaciado completo, no necesariamente la frecuencia diaria. Cambios bruscos o persistentes deben llevar a consultar con un especialista. Los expertos insisten en que prestar atención a variaciones drásticas en los hábitos de evacuación es clave para la salud digestiva. Según el Dr. Brown, cualquier duda o cambio repentino debe consultarse con un profesional sanitario para optimizar el bienestar intestinal.

Fuente: Infobae

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